París, un lugar de ensueño repleto de crepes, vida y bohemia

Torre Eiffel, croissant, Montmartre, crêpes, Jardines de Luxemburgo, gofres, Versalles, café, Campos Elíseos, ratatouille, Moulin Rouge… Suena apetecible, ¿verdad? De hecho, si añadimos dos letras a “París” se convierte en “Paraíso”. Y es que no le faltaba razón a Ernest Hemingway al decir que solo existen dos lugares en el mundo donde podemos vivir felices: en casa y en París.

París es realmente una ciudad digna de conocer, disfrutar y contemplar. Sus luces, sus aromas y su gente crean un ambiente extraordinario, capaz de hechizarnos con tan solo estar presente.

Una ciudad repleta de vida

El aroma de una boulangerie, el sorbo de un café en un bistrot parisino, un croissant para desayunar, un paseo a orillas del Sena mientras suena música de acordeón, una crêpe como merienda, calles repletas de vida y hermosas vistas desde cualquier rincón. París es un entorno de fantasía lleno de arte y bohemia, ¿no quieres conocerlo?

Montmartre en París
Montmartre – Kiev.Victor

El encanto parisino es capaz de inundar cada una de sus esquinas. En la ciudad del amor y las luces aprenderemos que un macarrón es un dulce y no pasta, nos rodearemos de un magnífico ambiente cosmopolita e intercultural, observaremos el arte en cada travesía y nos empaparemos de una asombrosa cultura.

Sin duda alguna, París es la mejor ciudad para pasear, siempre hay algo nuevo por descubrir en cada una de sus calles: lugares de película, plazas decoradas con hermosas terrazas, jardines y luces por todas partes.

Gastronomía “à la française”

Boulangerie en París
Boulangerie – Gorodisskij / Shutterstock.com

Una de las esencias fundamentales para este país es su gastronomía, por ello, encontraremos inmensos lugares donde poder probar verdaderas maravillas culinarias. De hecho, las crepes y los gofres rodean hasta el lugar más escondido de esta ciudad.

Siempre que se despierte nuestro apetito podremos encontrar un puesto de comida en plena calle, un bistrot, una boulangerie… ¡Está claro que los parisinos no nos dejan pasar hambre! Una crepería es el destino perfecto para cualquier desayuno, comida, merienda o cena: dulce o salada, con fruta o con queso, acompañada de ensalada o de virutas de chocolate… ¡Vivan las crepes!

Viajar a París para cualquier bolsillo

Palacio de Luxemburgo en París
Palacio de Luxemburgo – Luca Santilli

Además, un restaurante francés puede convertir la velada en todo un espectáculo, cada uno de ellos tiene su encanto personal. Podremos degustar una deliciosa cena en un crucero por el Sena mientras vemos magníficos monumentos o saborear una excelente comida en un jardín de ambiente bohemio lleno de luces y aromas.

Sin embargo, el presupuesto de los viajes no siempre se ajusta a nuestros deseos, por eso, París es una ciudad perfecta, ya que ofrece una gran cantidad de planes asequibles. Para ello, no solo encontraremos muchos lugares dispuestos a servirnos un buen café en pleno centro por tan solo un euro, sino que también los amables trabajadores de Le Quartier Latin nos prepararán increíbles crepes saladas y dulces por menos de tres euros.

Lugares parisinos con encanto

Puente Alejandro III en París
Puente Alejandro III – Rudy Balasko

No solo debemos conocer la gastronomía francesa, también los monumentos que se encuentran en París, ya que conmemoran un patrimonio histórico extraordinario capaz de convertir el entorno en un lugar idílico y necesario de grabar en nuestra memoria.

¿Qué ver si viajamos a París?

Por un lado, el símbolo parisino por excelencia: la Torre Eiffel; sí, de acuerdo, es muy típico, pero indudablemente majestuosa. Subir a 300 metros de altura para observar la panorámica de una de las ciudades más bellas que existen cristalizará un magnífico instante en este viaje.

Torre Eiffel en París
Torre Eiffel – Gurgen Bakhshetyan

Por otro lado, increíbles jardines, lugares de fantasía que transmiten una inmensa tranquilidad. Además, podríamos considerar el Jardín de Luxemburgo o el Jardín de las Tullerías como los pulmones de esta gran ciudad: vegetación, estanques, aire puro, fuentes, bancos y caminos para pasear.

Aunque también, podemos descubrir una experiencia completamente diferente en cada uno de los barrios parisinos, como por ejemplo Montmartre, el barrio bohemio lleno de artistas; Montparnasse, donde nos encontramos el gran Observatorio Panorámico de la Tour Montparnasse; o Le Quartier Latin, calles llenas de buen ambiente, música, luces y deliciosa comida.

“Si tuviste la oportunidad de haber vivido en París durante tu juventud, entonces, vayas donde vayas por el resto de tu vida, ella se queda contigo. París es una fiesta.”

– Ernest Hemmingway –

París es una ciudad que no deja indiferente a los que se atreven a conocerla a fondo, ya sea respirando cada uno de sus aromas, probando cada uno de sus sabores, observando el arte en cada una de sus calles, palpando cada una de sus sensaciones o escuchando el sonido de su acordeón. En definitiva, París, la ciudad del amor, es un lugar de ensueño repleto de crepes, vida y bohemia.

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