Los secretos del barrio de Montmartre en París

· 18 febrero, 2017

Montmartre es un barrio parisino encantador. Sin embargo, no es uno de los puntos que primero visitan quienes pasan pocos días en París. Y es que parece que la Torre Eiffel eclipsa lo demás pero, sin duda, este barrio es un lugar mágico que hará volar tu mente a una época desconocida. Como sabemos que te encanta conocer nuevos rincones y vivir nuevas aventuras, queremos hablarte de lo te ofrece Montmartre, para que lo tengas en cuenta en tu próxima visita a París.

Montmartre, imponente sobre una colina

La colina sobre la que se erige este barrio, lleva su mismo nombre, o mejor dicho, el barrio tiene el nombre de la colina. Lo más visible desde abajo es sin duda la basílica del Sacre Coeur, o del Sagrado Corazón como se diría en español. Veamos que nos ofrece esta colina tan especial.

1. La Basílica del Sacre Coeur

Sacre Coeur en Montmartre
Sacre Coeur – Marcin Krzyzak

Seas o no religioso, ver el interior de esta basílica es sin duda algo único de lo que no te arrepentirás. Obras de arte, vidrieras de colores artesanales, figuras de plata maciza y uno de los órganos más grandes del mundo te esperan en el interior de una basílica hermosa y tétrica a la vez.

Su olor a incienso, el sonido de la música, el ambiente colorido de los cristales y el silencio que la inunda te pondrá los vellos de punta. Sin embargo, creemos que debes visitarla. Además, la entrada es gratis.

2. Las vistas

Vista de París desde Montmartre
Vista desde Montmartre – Sercan Yucel

Antes de entrar en la basílica, detente a mirar las vistas de Paris desde la colina, bien desde abajo o desde arriba de las escaleras que llevan a la Sacre Coeur. Hay quienes pagan mucho por ver París desde la cima de la Torre Eiffel, pero las vistas gratis que ofrece Montmartre no tienen nada que envidiar.

Eso sí, tendrás que tener suerte y que el día esté soleado para que puedas divisar el imponente París, el cual desde ese punto parece un mar de casa y monumentos que no tiene fin.

3. Espectáculos espontáneos

Montmartre
Montmartre – InnervisionArt

París es ciudad de artistas, de música y cantantes y por supuesto, como sucede por toda la ciudad, también en Montmartre puedes encontrar distintos músicos y cantantes que te deleitarán con su talento. Un talento que muchos creen mejor que el de muchos famosos, pero que se mantiene escondido por las calles parisinas.

Podrás ver orquestas, grupos y solistas dispuestos a dar lo mejor de sí solo para que disfrutes, y claro, para que le des una propina. ¡Se lo merecen!

4. El barrio de los pintores

Place du Tertre en Montmartre
Place du Tertre – Sergii Rudiuk

Si algo caracteriza a este peculiar barrio es un lugar “secreto” detrás de la basílica: una plaza llena de artistas que hacen cosas inimaginables. Todos son pintores y podrás ver desde caricaturas hasta obras de arte. Hace años que hay un señor capaz de dibujar tu perfil en una cartulina pero recortándola con unas tijeras. ¡Todo un espectáculo!

Lo curioso de estos artistas es que te hacen una obra de arte en diez minutos y algunos incluso en menos. No olvides pasar por allí y llevarte una caricatura de recuerdo.

Aunque hoy esta plaza ya no es los pintores sino de restaurantes que la han llenado de terrazas y han desplazado a los artistas hacia su alrededor. Se niegan a irse y a hacer que París pierda su esencia.

5. Los Molinos

Fachada delMoulin Rouge en Montmartre
Moulin Rouge – pisaphotography

En tu recorrido por Montmartre, cuando ya hayas visto el barrio de los pintores, podrás dirigirte hacia abajo de la colina por la parte de atrás y llegarás a la zona de los molinos. Se dice que aquí llegó a haber 30 molinos. Hoy solo quedan el de la Galette y el Moulin Radet, pero merece la pena descubrirlos. Y casi sin querer llegarás a otro molino bien distinto: el Moulin Rouge.

“En París, todo el mundo quiere ser un actor; nadie se contenta con ser un espectador.”

– Jean Cocteau –

Montmartre es un barrio que tuvo una pésima fama, por sus burdeles y lugares de dudosa “reputación”. No obstante, a finales del siglo XIX empezó a ser reconquistado por artistas que se inspiraron en su ambiente y sus pobladores. Poco a poco el barrio se fue transformando, adquiriendo un ambiente bohemio hasta ser lo que es hoy: un destino maravilloso que deleitará tus cinco sentidos y que no te puedes perder.