Trieste, una preciosa ciudad italiana

Adrián Pérez 19 mayo, 2016

Ubicada al noreste del país pero muy cerca de Eslovenia y Croacia, Trieste es una hermosa ciudad que hasta hace un siglo influyó en la política, el arte, la cultura y la literatura. Estuvo dominada por el Imperio Austro-húngaro y si bien en la actualidad es italiana, no es de los sitios más visitados del país, a pesar de que ofrece multitud de atractivos.

Trieste, puerta de entrada a una experiencia inolvidable

Muchos viajeros conocen Trieste casi de casualidad. ¿La razón? Porque es el puerto de entrada hacia los Balcanes. Sin embargo, esta ciudad es más que una simple parada antes de continuar… Así es, tiene bastante que ofrecer como para desestimarla.

Un lugar con todo el encanto que podemos encontrar en un destino. Combina a la perfección la grandeza de una ciudad del centro de Europa y la calidez de las aguas de la costa adriática. Disputada en la antigüedad por su posición estratégica, Trieste está repleta de iglesias católicas y ortodoxas, canales al mejor estilo Venecia y edificios que nadie puede negar pertenecen al Imperio Austro-húngaro.

Iglesia de San Spiridone en Trieste
Iglesia de San Spiridone – scottpartee / Flickr.com

La gran mezcla de culturas y tradiciones es una de las razones por las cuales nadie se puede dar el lujo de pasarla por alto cuando organiza un viaje por el norte de Italia o por el este de Europa. Desde la zona más antigua a la más moderna, tanto de día como de noche, Trieste nos regala su belleza y su magia.

Trieste bohemia

El encanto triestino cautiva no solo a los viajeros sino también a los artistas. Fue como un imán para el conocido escritor James Joyce, quien vivió en la ciudad algunos años. Según se cree, los marineros del puerto local fueron la musa inspiradora para su obra más renombrada: Ulises.

Estatua de James Joyce en Trieste
Estatua de James Joyce – Roberto Taddeo

Si te gusta la vida bohemia e ir de bar en bar para leer, escribir o hacerle caso a tus pensamientos te recomendamos que no te pierdas los cafés San Marcos, de los Espejos, Tomaseo y Torinese. Si bien para algunos son copias de los típicos venecianos, lo cierto es que ellos por sí mismos tienen su propia belleza.

“Ya que no podemos cambiar de país, cambiemos de tema.”

-James Joyce-

Qué ver en Trieste

Podemos dividir a la ciudad en dos partes: alta y baja. En cada una de estas zonas hay atractivos que valen la pena. Y si tenemos algo de tiempo extra no podemos dejar de visitar el castillo de Miramar a las afueras del ciudad, que fue construido por el príncipe Maximiliano de Habsburgo en el siglo XIX. Pero vamos a conocer lo que se esconde dentro de los límites de Trieste.

Las iglesias de Trieste

Destaca en la ciudad la catedral de San Giusto. Fue construida sobre los restos de una antigua edificación religiosa y tiene bellos mosaicos del siglo XII.

Catedral de San Giusto en Trieste
Catedral de San Giusto – stefano Merli / Flickr.com

También hay que hacer parada en la iglesia de Santa María la Maggiore, levantada en el siglo XVII en estilo neoclásico, y en la iglesia de San Silvestro, situada justo al lado de la anterior y que es la más antigua de la ciudad.

Las plazas

Comenzamos por la Plaza de la Catedral, que alberga los restos de una basílica romana, un altar del III ejército y una columna veneciana del siglo XVI.

Plaza de la Unidad de Trieste
Plaza de la Unidad – stefano Merli / Flickr.com

Pero sin duda, una de las imágenes más características de Trieste es la de la Plaza de la Unidad. Está cerrada por tres lados y tiene salida directa al mar. Se construyó en el siglo XIX y en los alrededores se ubica el Ayuntamiento, el Palacio de Gobierno y el Palacio Lloyd. Además en el centro hay una fuente.

El Gran Canal

Gran Canal de Trieste
Gran Canal – BockoPix / Flickr.com

Un sitio ideal para ir en pareja a ver la puesta del sol. Tiene botes amarrados a ambos lados y numerosos restaurantes y bares perfectos para hacer una parada.

Al lado del canal hay una estatua de James Joyce, para el que tanto significó la ciudad. Y Trieste se lo ha agradecido con un museo en su honor.

Colina de San Giusto

Colina de San Giusto en Trieste
Colina de San Giusto – stefano Merli

Tras subir unas escalinatas para alcanzar lo alto de la colina, tendrás vistas panorámicas maravillosas de los alrededores.

También debes visitar el castillo de San Giusto, símbolo de la ciudad y en cuyo interior hay un museo con objetos del siglo XV.

Otros lugares de interés

Trieste tiene otros muchos lugares que merecen una parada. No hay que pasar por alto el arco de Riccardo, cuyo nombre se debe a Ricardo Corazón de León y que son los restos de una construcción del siglo I.

El teatro romano, que sigue en funcionamiento por su excelente acústica y la plaza y edificio de la Bolsa, de 1806, también te encantarán. Trieste es un lugar del cual nunca te olvidarás. ¡Puedes estar seguro de ello!

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