Senderos para llegar a Song Kol en Kirguistán

Patricia Hernández · 22 abril, 2019
La suya es una belleza serena. Es un lago escondido en el corazón de Kirguistán. No es fácil llegar, pero merece la pena la aventura.

El lago Song Kol, en Kirguistán, no es muy conocido, pero es de una enorme belleza. Queremos que conozcas por qué es tan especial y cómo llegar hasta él. Esta es una de esas aventuras en las que merece la pena embarcarse. ¿Nos acompañas?

Características del lago Song Kol en Kirguistán

Paisaje del lago Song Kol
Lago Song Kol

Estamos ante un lago de alta montaña en el corazón Asia Central. Song Kol se encuentra a una altitud de 3016 metros. Tiene una superficie de 270 km², con una longitud de casi 30 kilómetros y otros 18 de ancho. Por ello, es es el segundo lago más grande de Kirguistán tras el de Issyk Kul.

Está enclavado en la parte central el valle de Song Kol y a sus espectaculares dimensiones hay que sumar su belleza y la del paisaje que lo rodea. Esta es una zona de buenos y abundantes pastos tras los cuales se descubren importantes montañas, como Borbor Alabas y Moldo Too.

Cómo llegar a Song Kol en Kirguistán

Vistas de las montañas desde el camino hacia el lago
Camino hacia el lago – Stephen Bugno / Flickr.com

Existen varias formas de llegar a este lago endorreico. Si se opta por viajar por carretera, el mejor acceso es un camino de 85 kilómetros desde Sary-Bulak, que parte de la principal carretera norte-sur del país. No obstante, hay otras alternativas, pero requieren, eso sí, vehículos 4×4.

Por vehículo no solo nos referimos a un coche. También se puede llegar en transporte público. Y es que, por ejemplo, en Bishkek se puede coger un económico mashrutka, una especie de minibús típico de esta zona de Asia Central. Este para en Kochkor, desde donde es necesario tomar otro hasta Jumgal.

El camino a pie o a caballo

Sendero hacia Song Kol
Sendero hacia Song Kol – Ninara / Flickr.com

Precisamente, el pueblo de Jumgal es el lugar ideal para iniciar el camino a pie hacia Song Kol. El trayecto tiene 20 kilómetros. Un sendero que implica ascender por las montañas con picos cubiertos de nieve a lo lejos y atravesar una infinita pradera de tonos ocres.

Aunque el trayecto supone unas siete horas a la ida, a la vuelta se puede aprovechar que ya se conoce mejor el territorio para tomar diversos atajos y llegar antes a Jumgal. Allí hay que hacer una visita turística para descubrir sus magazins o tiendas con productos básicos alimenticios, su mezquita o sus cementerios.

Menos común, pero no menos interesante, es realizar la ruta a caballo. Es la mejor alternativa para los apasionados de la equitación. Se puede hacer incluso en invierno, cuando las temperaturas rondan los -10ºC. Todo un desafío que merece la pena solo por recorrer las estepas y puertos de montaña nevados.

Qué hacer en el lago

Una vez se llega a la orilla, es obligado detenerse un tiempo para empaparse de la belleza de este entorno natural. La aguas cristalinas del lago y la tranquilidad que lo envuelve harán que te olvides de todo lo demás.

Yurtas tradicionales
Yurtas tradicionales – Ninara / Flickr.com

Si quieres disfrutar más a fondo la experiencia, puedes pasar la noche alojado en una yurta, una tienda tradicional kirguí. Cuesta alrededor de ocho euros al día y está disponible entre los meses de junio y septiembre.

Además del alojamiento, este tipo de excursiones incluyen todas las comidas de la jornada. Comidas que suelen limitarse a pan, mantequilla, yogurt, mermelada y pescado. Todo casero, recién hecho y acompañado de té, primando la calidad a la variedad.

Pero si hay algo realmente enriquecedor es que alojarse en una yurta con una familia nómada permite conocer cómo es su vida. Verás como elaboran los alimentos que probarás, pastorean sus caballos y sus vacas o se entretienen con cosas de lo más simples al carecer de electricidad o cobertura telefónica.

Por otro lado, el lago Song Kol es un auténtico paraíso para los amantes del senderismo. O sea, que elige tu ropa y calzado más cómodos, lleva agua o alguna bebida para hidratarte, algo de comer para reponer energías y disfruta del trayecto, así como del destino.

Y una última recomendación: no te pierdas las puestas de sol. En este lago son realmente espectaculares, como también lo son los amaneceres. Tú eliges lo que más te apetezca.