Plan para una escapada a París de 3 días

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
· 8 abril, 2019
Para disfrutar de todos los encantos de París se necesitarían muchos días. Este corto, pero intenso, itinerario permite descubrir sus mayores tesoros.

¿Cuántos días debe durar una escapada a París? Cuanto desees y te puedas permitir. Los encantos parisinos son casi incontables, así que puedes estar allí jornadas y jornadas. Siempre habrá lugares que conocer o sitios a los que quieres regresar. No obstante, es difícil viajar sin límite. Por ello, te proponemos un plan para disfrutar de París en 72 intensas horas.

Primer día de la escapada a París

Comencemos nuestra escapada a París en la zona más antigua de la ciudad, la Cité, una isla del Sena. Allí se encuentra la catedral de Notre Dame, cuya visita de buena mañana es espectacular. Y también visitaremos la Sainte Chapelle, otro maravilloso templo gótico.

Catedral de Notre Dame de París
Catedral de Notre Dame

Tras eso, podemos dar un paseo hasta llegar al Museo del Louvre. Si hemos planificado bien la visita, lo recomendable es entrar y aprovechar lo que queda de mañana para pasear ante sus obras maestras.

Allí hay que detenerse ante las estatuas griegas de la Venus de Milo o la Victoria de Samotracia. Y después habrá que maravillarse ante los lienzos de Leonardo, Rubens o Delacroix, entre muchísimas otras grandes obras de la historia del arte.

Podríamos pasar allí horas, días incluso, pero hay que aprovechar el tiempo. Así que toca comer rápido de bocadillo en los Jardines de las Tullerías. Y después pasearemos hacia la elegante Place Vendôme, donde está el Hotel Ritz y algunos de los negocios más glamurosos de París.

Esa atmósfera de elegancia ya no la vamos a perder en lo que queda de jornada, ya que la idea es recorrer la plaza de la Concordia, después los Campos Elíseos y, finalmente, llegar al Arco del Triunfo, para subir a su terraza y tener una visión de la zona más aristocrática de París.

Allí, para compensar el bocadillo de al mediodía, podemos buscar un buen restaurante para esta noche, aunque ya te avisamos que será caro.

Segundo día en París

Torre Eiffel en París
Torre Eiffel

El segundo día de la escapada a París lo vamos a pasar en la otra orilla del río. Comenzaremos en la plaza de Trocadero, por las vistas que ofrece de la Torre Eiffel. A ella nos acercaremos cruzando el Sena, hasta llegar al Campo de Marte.

Es imprescindible acceder al interior de la Torre Eiffel y subir hasta alguno de sus miradores. Desde ahí todo París está a nuestros pies. Pero conviene adquirir las entradas con antelación.

Desde lo alto de la torre divisamos los puntos a los que nos dirigiremos después. Primero, a las inmediaciones del Museo Rodin, que podremos visitar en otro viaje. Luego hay que acercarse hasta los Inválidos, con su impresionante cúpula. Y desde ahí nos vamos acercando de nuevo al río.

La visión de uno de sus puentes más artísticos es imperdible: el puente Alexandre III. Si lo cruzáramos, nos conduciría hasta los espectaculares Petit y Grand Palais. Pero nos vamos a buscar un bistrot en esta zona para comer una típica sopa de cebolla.

Después de comer ya podemos seguir paseando a orillas del Sena. Llegaremos al Museo de Orsay, donde pasaremos el resto de la tarde viendo una de las mejores colecciones de arte impresionista y postimpresionista del mundo.

Tercer día en París

Basílica del Sagrado Corazón en París
Basílica del Sagrado Corazón en Montmartre

Nuestro último día en París comenzará ante la extravagante arquitectura del Centro Pompidou. Podemos entrar a ver sus colecciones de arte contemporáneo, pero también su vestíbulo o ciertas áreas de acceso gratuito, y así ver este curioso edificio por dentro.

Después toca caminar por el barrio de Le Marais, donde hay muchas tiendas con encanto y cafés donde almorzar antes de llegar a una de las plazas más bellas de París. Es la de los Vosgos, una visita obligada en la capital francesa. Tanto como adentrarnos en el metro, que hoy lo tomaremos para ir hasta la parada de Abbesses.

Una vez allí, pasaremos la tarde en el barrio de Montmartre. Recorriendo su colina, viendo el Sacré Coeur y las vistas de toda la ciudad, ya que nos estamos despidiendo de París.

De esta manera, al atardecer podemos cenar en los restaurantes de esta zona, para después pasar la última noche en el barrio más canalla de la ciudad: Pigalle. Sin lugar a dudas, una magnífica despedida de nuestra escapada a París.