Un hermoso paseo por Pucisca, en Croacia

· 5 abril, 2016

Se trata de una ciudad-puerto emplazada en la isla de Brac, en Croacia. El segundo conglomerado más importante de la isla, en el condado de Split Dalmacia. Si te gustan los destinos algo “fuera de lo común” pero de una belleza imponente, no dudes en visitar Pucisca, donde el viento se hace notar en los meses de invierno.

Conociendo un poco mejor Pucisca

Esta ciudad, con casi 2500 habitantes y vecina de los pueblos de Gornji Humac y Praznica, debe su nombre a la palabra latina “puteus” que quiere decir “pozo” (en croata se dice “puc” por lo cual esta teoría es la más aceptada). El pozo en cuestión era el que se usaba para dar de beber al ganado y estaba ubicado en la actual región de Soline.

Pucisca se construyó en una profunda bahía para reducir la incidencia del viento del norte que sopla en la costa, sobre todo durante los meses de invierno.

Iglesia de Pucisca
Pucisca – Elzbieta Sekowska

Para construir la mayoría de las viviendas y caminos se empleó piedra blanca de Brac, algo que le aporta un aire diferente y un poco mágico. Las casas antiguas son todas de ese color, con techos de teja, emplazadas sobre la colina. Vale decir que las construcciones modernas o más nuevas tienen techos “industriales” que desentonan un poco con las tradicionales.

¿Qué ver en Pucisca?

Durante tu estancia en esta hermosa isla de Croacia (que como todo el país te dejará asombrado por su belleza) podrás recorrer algunos puntos destacados:

Iglesia de San Jerónimo

Fue construida en estilo gótico en el año 1566 y a los dos siglos fue renovada debido a que era demasiado pequeña para albergar a todos los fieles. En ese momento se optó por el estilo barroco.

Su cúpula roja se puede ver casi desde cualquier sitio. En su interior se conserva la “Carta de Povlja”, un pergamino de los monjes que indica la posesión de estas tierras en el año 1184.

Pucisca en Croacia
Pucisca – Darios

También podrás admirar un bajorrelieve de madera que representa a San Jerónimo en la gruta, sobre el altar principal. Junto a la iglesia hay un edificio rojo, resguardado por dos leones hechos en piedra, donde funciona un hotel.

Iglesia de San Esteban

Fue construida por los monjes benedictinos tras haber terminado su convento a finales del siglo XI. Cerca de allí se ubica un cementerio donde descansan los restos de un famoso escultor local, llamado Valle Michieli.

Fuerte de Pucisca

En sus inicios la ciudad fue poblada por personas procedentes del centro de Brac, quienes emigraron a la zona de la bahía. Para evitar el asalto de los turcos, que ya habían conquistado el Neretva, los nuevos vecinos crearon una serie de fuertes.

El primero de ellos fue en 1467 y luego se levantaron 12 más. De los 13 solo se conservan 4. Vale decir que pudieron hacerle frente a la invasión y salvar su isla.

“El enfado es un mecanismo de defensa. Si estás a la defensiva es porque tienes miedo.”

-Louise Hay-

Canteras de piedra

Cantera de Pucisca
Cantera de Pucisca – Elzbieta Sekowska

Al noreste de Pucisca se encuentra la mayor cantera de piedras de toda la isla, llamada Veselje. Con lo extraído en ella se construyó la Casa Blanca de Washington.

Si bien muchas de las excavaciones están agotadas, todavía algunas áreas siguen ofreciendo este material. La industria de la piedra aquí es cada vez más pequeña, ya que solo alcanza para cubrir algunos pedidos del extranjero.

Otros atractivos

En tu recorrido por Pucisca debes pasear por el Puerto Esteban (Luka Stipanska), cuyo nombre se eligió en honor al patrono de la ciudad.

Puerto de Pucisca
Puerto de Pucisca – Elzbieta Sekowska

Otro lugar de interés es el Palacio Deskovic, que pertenecía a una familia adinerada, fue construido en estilo Renacentista tardío en el siglo XVI por el escultor Branislav y hoy en día es un hotel de cuatro estrellas. Y, además, te recomendamos conocer la escuela de los canteros, creada en 1956 para enseñar los conocimientos técnicos de la extracción de piedras en toda la isla de Brac.

Pueblos cercanos

Gornji Humac es un pueblo agrícola y ganadero y además de sus quesos tradicionales ofrece dos atractivos imperdibles: la iglesia de Santo Nicolás (del siglo XV, barroca y con un campanario similar a los de Toscana) y la capilla de Notre Dame.

Povlja tiene tan sólo 400 habitantes y es un pequeño pueblo-puerto. Puedes recorrer los vestigios de la basílica paleocristianan, la iglesia de San Juan, las ruinas de la abadía benedictina de San Juan y la iglesia de San Juan Bautista.