Descubrimos los secretos del Palacio de Potala

Adrián Pérez 27 marzo, 2016

El Palacio de Potala, antigua fortaleza y centro de peregrinación divina, se eleva entre la niebla tibetana como un enorme castillo, cubierto por magníficos techos de oro que bajo la luz del sol parecen una corona de fuego. Adéntrate con nosotros en la montaña sagrada y recorramos este impresionante palacio.

Palacio de Potala, un palacio de altura

El Palacio de Potala está ubicado en lo alto del monte Hongshan, la zona con las cumbres más altas del mundo, en la ciudad de Lhasa, la capital del Tíbet, y sobrepasa los 3.700 metros sobre el nivel del mar.

La magnificencia de este conjunto palaciego fue destruida por las distintas guerras y las ocupaciones de dinastías de origen chino que se dieron en la Edad Moderna.

Palacio de Potala
Palacio de Potala – rweisswald

En 1649 el quinto Dalai Lama, traslada su gobierno y comienza la reconstrucción y ampliación de los edificios, que con el tiempo tomaron las dimensiones actuales, siendo en 1961 cuando los gobiernos de la zona lo protegen y restauran.

Este impresionante palacio ocupa una extensión edificada de unos 130.000 m² y en su parte central algunos edificios superan los 13 pisos de altura.

Es un conjunto palaciego con más de 1000 habitaciones y centenares de capillas. Principalmente era la morada de Buda y de su máximo representante en la tierra, el Dalai Lama, por lo que es un gran centro espiritual.

Impresionante edificación

La parte principal se extiende desde el pie de la colina hasta la cumbre de esta. Este palacio comprende 3 partes: el Palacio Blanco, que era la sala de estudio y dormitorio del Dalai Lama; el Palacio Rojo, en la parte central, destinado a la lectura de sutras búdicos, y un salón para los estupas donde se conservan los restos mortales de los Dalai Lama de varias épocas.

Palacio Potala
Palacio de Potala – ziggy_mars

Al oeste del palacio se encuentran los dormitorios blancos, destinados a los bonzos de confianza que servían al Dalai Lama. Delante del Palacio Rojo está el muro blanco donde, en ocasión de días festivos, se exhibe un gran retrato de Buda.

Los tejados de algunos palacios son de cobre y están pintados de oro, diseñados tomando en cuenta la luz solar de la meseta. Cada sala o alcoba tiene una claraboya para la iluminación y ventilación. Sus columnas y vigas son esculpidas y combinan con sus paredes que albergan murales multicolores que llegan a tener 2500 metros cuadrados.

Palacio de Potala
Palacio de Potala – Palacio Potala –

Desde tiempos remotos los tibetanos suelen pintar piezas de madera y cerámica, algunas se conservan junto con piezas de hierro, cobre, oro y plata, entre ellas armas y corazas del Reino de Tubo.

También existen utensilios litúrgicos, textiles, pieles, papel y cuero, así como libros de oro, sellos, esmeraldas, piezas de porcelana y recipientes de jade esculpidos que los emperadores del gobierno nacional regalaron al Dalai Lama.

Lugar sagrado

La visita se inicia al pie de la colina y se asciende por escalinatas zigzagueantes y cubiertas de piedra hasta llegar a la Puerta del Este, donde aparecen las efigies de los cuatro dioses guardianes.

Actualmente, el Dalai Lama se encuentra en el exilio y el ejército chino controla la zona activamente, pero eso no impide que cada año miles de turistas seguidores del budismo, visiten este sitio y hagan de él un lugar de peregrinación.

Aunque el Dalai Lama haya partido, el Palacio de Potala parece tener una cualidad trascendental que va más allá de sus ladrillos y morteros: un misterio que nace de sus profundidades.

Palacio de Potala
Palacio de Potala – Hung Chung Chih

En Potala miles de sacerdotes budistas siguen ancestrales ritos litúrgicos que brindan paz y contemplación a los visitantes. Muchos de ellos han sentido un “cambio” en sus vidas durante y después de su visita a Potala, así que no es de extrañar que sea un destino turístico considerado como una “maravilla” por todo el mundo.

“Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado. Si un hombre habla o actúa con astucia, le sigue el dolor. Si lo hace con un pensamiento puro, la felicidad lo sigue como una sombra que nunca lo abandona.”

-Buda-

Este impresionante palacio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994 por su originalidad arquitectónica, su espectacular entorno natural y su valor histórico y religioso.

No puedes dejar de visitar el Palacio de Potala, lugar sagrado de impresionante arquitectura y belleza, un lugar para estar más cerca del cielo y de la divinidad.

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