Un paseo por Hyde Park

29 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Armando Cerra
Unas prestigiosas galerías de arte, un lago donde navegar, unas tumbonas para tomar el sol, conciertos... ¡todo eso y mucho más nos espera en Hyde Park!

Hyde Park es una visita muy diferente a las que podemos encontrar en la siempre frenética ciudad de Londres. Este enorme parque ubicado en el mismo centro de la capital británica tiene numerosos atractivos que hacen que su visita siempre sea interesante. ¿Por qué? Ahora te lo contamos.

Algo sobre la historia de Hyde Park

Al igual que otros grandes jardines de distintas metrópolis europeas, sus comienzos están ligados con la monarquía, como por ejemplo en el Retiro de Madrid. En el caso de Hyde Park, tenemos que remontarnos a la primera mitad del siglo XVI. Fue entonces cuando el rey Enrique VIII adquirió estos terrenos para convertirlos en su particular coto de caza.

Así lo disfrutarían él y sus descendientes hasta que, en el año 1637, el rey Carlos I decidió convertirlo en parque público. De esta manera, con el paso del tiempo se fueron incorporando más elementos, como las residencias de Kesingnton en un extremo, el lago The Serpentine o incluso el desaparecido Palacio de Cristal que construyó en 1851. En definitiva, que visitar Hyde Park es uno de los mejores paseos por la historia londinense.

El pulmón de Londres

A día de hoy, Hyde Park es la gran zona verde en el corazón de la megaurbe; es como Central Park en la Gran Manzana neoyorquina. Constituye el sitio donde los londinenses y sus visitantes pueden acudir para desconectar del bullicio de la ciudad. Un lugar con infinidad de recorridos para hacer running, para ir en bici, patinar o sencillamente pasear.

Vista de otoño en Hyde Park, Londres.

No obstante, no todo tiene que ser actividad o deporte cuando se visita Hyde Park. Es una estupenda opción y muy económica para comer en Londres, ya que es ideal para comprar algún bocadillo o una ensalada y hacer un pícnic improvisado sobre el césped.

Si el día está soleado, junto al lago se puede alquilar una de las famosas tumbonas a rayas para disfrutar de un bien tan preciado en la climatología londinense como son los rayos de sol.

Otra alternativa es tumbarse para contemplar el panorama, el resto de paseantes, deportistas y las miles de personas que disfrutan del parque. E incluso es posible ver su rica fauna, como sus distintas aves, los patos del lago o las innumerables ardillas.

Por último, si se busca el más absoluto relax en plena ciudad, Hyde Park es un lugar estupendo para dedicar unos minutos a la meditación.

The Serpentine

Sin duda alguna, lo más carismático de toda la extensión es su gran lago, llamado The Serpentine, gracias a su peculiar forma. Por él siempre hay barcas de alquiler navegando, una actividad estupenda si habéis hecho un viaje con niños a Londres. Desde luego, el paseo por sus orillas o cruzando su puente es obligado, además de disfrutar de sus cafés típicos.

Imagen aérea del lago The Serpentine de Hyde Park.

Arte en el parque

The Serpentine también es el nombre de dos espacios para el arte excepcionales que hay dentro de Hyde Park. The Serpentine Galleries están consideradas entre las mejores galerías de arte contemporáneo del mundo, y cada verano ofrecen unas muestran fantásticas que atraen a miles de personas.

La galería de arte The Serpentine, en Londres.

Navidad en Hyde Park

El verano es una época perfecta para visitar Hyde Park, y no solo por las muestras de arte actual que promueven las galerías Serpentine. Además de eso, también hay áreas para conciertos al aire libre.

Sin embargo, con el frío no hay que dejar de visitar el gran parque londinense. De hecho, Hyde Park es uno de sus epicentros navideños, ya que en su extensión se monta un divertido parque de atracciones denominado Winter Wonderland.

Celebración de Navidad en Hyde Park, Londres.

Más motivos para visitar Hyde Park

Parece mentira, pero todavía podemos dar más razones para visitar Hyde Park en vuestra próxima escapada a Londres. Por ejemplo, allí tenéis que atravesar su entrada principal, la Victoria Gate, con sus grandes columnas de aspecto clásico. Ya dentro, se puede visitar el Memorial de Lady Di o el curioso espécimen de haya llorón, conocido como el ‘árbol al revés’.

Si es domingo, podéis acudir a Speaker’s Corner para escuchar curiosos discursos de los ciudadanos, incluso de ti mismo si tienes algo que decir y crees que es interesante para otras personas.

Podrás hablar de lo que quieras: de política, de deportes, de ecología, de gastronomía,… de lo que te plazca. Eso sí, siempre que no vayas contra la ley. O sea que Speaker’s Corner, en Hyde Park, es una buen forma de descubrir una de las máximas expresiones de la extravagancia británica.