Montpellier, una ciudad por descubrir en Francia

Al sur de Francia, más precisamente en la región de Occitania, Montpellier es una preciosa ciudad cruzada por dos ríos: Lez (al este) y Mosson (al oeste). Ubicada sobre un terreno ondulado a 10 kilómetros de la costa mediterránea, tiene una historia de varios siglos que merece la pena conocer “en vivo y en directo”. ¿Nos acompañas?

Un poco de historia de Montpellier

A diferencia de otras ciudades cercanas como Carcasona, Nimes o Béziers, Montpellier no fue creada en la época romana. Su fundación data del siglo VIII, aunque deberían pasar doscientos años para que comenzara a tomar notoriedad en la región.

Montpellier en Francia
Montpellier – Leonid Andronov

Elegida como centro comercial de los condes de Tolosa, y posteriormente capital del Señorío de Montpellier, pasó a formar parte de la Corona de Aragón tras la boda entre Pedro II y María de Montpellier. Su hijo Jaime I nació aquí. Más tarde, la ciudad se convirtió en una de las posesiones del Reino de Mallorca, hasta que Jaime III la vendió al rey Francés Felipe VI.

En la Segunda Guerra Mundial la ciudad fue bombardeada cinco veces, todas en 1944 y con una diferencia de siete meses entre la primera y la última. Tras ello, la ciudad tuvo que ser reconstruida.

Qué ver en Montpellier

Dentro del patrimonio histórico de la ciudad hay más de 100 edificios de interés. Los principales, y por ello los más visitados, son:

1. Museo Fabre

Museo Fabre en Montpellier
Museo Fabre – Aniks Tolk

Es uno de los más importantes del departamento de Hérault. Fue fundado por el pintor local Francois Xavier Fabre en 1825 y se abrió al público tres años más tarde. Entre 2002 y 2007 fue ampliamente remodelado.

El Museo Fabre se sitúa cerca de la plaza principal de Montpellier (la Place de la Comédie), en el centro histórico. En su colección encontramos obras de Delacroix, Monet, Rubens y Bernini, entre otros.

2. Catedral de San Pedro

Catedral de Montpelier
Catedral de Montpelier – Leonid Andronov

Fue construida en el siglo XIV en estilo gótico y es la iglesia más grande del Languedoc-Rosellón. Una de las principales características de este templo es su fachada con dos pilares y un baldaquino delante de la puerta principal (de los pocos restos originales). Su portal lateral, consagrado a la Virgen, data de 1875.

Entre sus elementos destaca el gran órgano de 1775, fabricado por Jean Francois Lépine (para su instalación tuvo que reformarse el edificio). También son interesantes las siete campanas (cuatro de voltear y tres para el reloj), ubicadas en la torre oeste del campanario y en un campanil metálico de hierro sobre la azotea. Las más antiguas se fundieron en 1867 y fueron instaladas tres años más tarde.

3. Jardín des Plantes

Jardin des Plantes de Montpellier
Jardin des Plantes – Alizada Studios / Shutterstock.com

Es el primer jardín botánico de Francia, fue fundado en 1593 y forma parte del patrimonio de la Universidad de Montpellier. Tiene una extensión de 4,6 hectáreas y se estableció por orden del rey Enrique IV para enseñar a médicos y boticarios.

La parte más antigua es la “Montagne de Richer”. Cuenta con estanques, invernaderos, diversos jardines y más de 250 plantas y hierbas medicinales.

4. Acueducto de San Clemente

Acueducto de San Clemente en Montpellier
Acueducto de San Clemente – Olgysha

Fue construido en el siglo XVIII, tiene 880 metros de longitud y dos órdenes de arcos. Se localiza en el barrio de Les Arceux y se empleaba para llevar el agua desde la fuente de San Clemente hasta el centro de la ciudad, a 14 kilómetros de distancia.

El acueducto desembocaba en un depósito situado cerca del todavía en pie Arco del Triunfo. El agua era distribuida hacia los lavaderos públicos y las fuentes de Montpellier.

5. Facultad de Medicina de Montpellier

Facultad de Medicina de Montpellier
Facultad de Medicina – David Evison

Es la más antigua del mundo todavía en actividad (fue fundada en el siglo XII, aunque obtuvo el marco institucional en el año 1220). En ella estudiaron personajes de renombre como Nostradamus. La enseñanza de la Medicina comenzó gracias a un señor feudal llamado Guilhem VIII y luego continuó gracias al apoyo del cardenal Conrad D’Urach y el papa Nicolás IV.

La Biblioteca Universitaria de Medicina conserva libros de importancia, entre ellos 900 volúmenes de manuscritos, así como 300 impresos anteriores al siglo XIX. Tiene nada menos que 9 kilómetros lineales de estanterías con todo tipo de libros y publicaciones médicas.

“Los turistas no saben dónde han estado, los viajeros no saben dónde van.”

– Paul Theroux –

Montpellier tiene otros rincones interesantes, como el castillo Flaugergues y sus jardines o la Puerta de Peyrou. Una ciudad que merece una visita.

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