El misterio de las cataratas de Devil's Kettle

Edith Sánchez·
09 Julio, 2020
Las cataratas de Devil's Kettle, sin duda alguna, encierran un misterio que hasta ahora nadie ha podido descifrar. ¿De qué se trata?

Las cataratas de Devil’s Kettle se encuentran ubicadas en Judge C.R. Magney State Park, en la ciudad de Grand Marais, en la parte norte del estado de Minnesota, Estados Unidos. Estas cataratas han sido motivo de estudio y debate por expertos en diversas áreas del conocimiento.

El motivo de este interés se encuentra en un sector conocido popularmente como «la caldera del diablo», que presenta un misterioso agujero que traga gran cantidad de agua, y también allí desaparecen los objetos. Lo extraño es que, aunque el fenómeno se presenta desde hace décadas, nadie ha sabido explicar por qué sucede.

Antecedentes de las cataratas de Devil’s Kettle

El Río Brule, que da origen a las cataratas de Devil’s Kettle, se divide en dos vertientes en un punto determinado. Una sigue el recorrido del río, mientras que la otra desaparece en la denominada caldera del diablo.

La mayoría de exploradores, geólogos y científicos concuerdan en que, al no existir una falla geológica conocida en los alrededores, el agua debería desembocar en el Lago Superior. No obstante, los experimentos realizados no arrojan respuestas claras.

Algunos de ellos han incluido el uso de pelotas de ping pong, dispositivos con GPS y colorantes orgánicos que no contaminan. Lo que se buscaba es que estos se convirtieran en indicadores del curso del agua y se encontraran luego en el Lago Superior, pero todos estos elementos jamás se han encontrado.

Primera teoría

Los esfuerzos por parte de los expertos han sido infructuosos cuando tratan de explicar por qué ocurre este fenómeno en las cataratas de Devil’s Kettle. A pesar de ello, en los últimos años se viene trabajando en nuevas hipótesis que, aunque razonables, no resultan muy convincentes.

Curso de agua previo a la caldera del diablo.

Una de estas teorías establece la existencia de una especie de cueva subterránea por donde drena el agua hacia el Lago Superior. Sin embargo, esta tesis cuenta con pocos adeptos, fundamentalmente porque las cuevas de estas características están formadas por piedra caliza.

La piedra caliza tiene la particularidad de diluirse o erosionarse muy lentamente con el paso del agua y del tiempo, por lo que es común que dé origen a este tipo de formaciones. Sin embargo, en el sector no existen yacimientos o áreas con estas características geológicas.

Segunda teoría

Otra teoría sobre el origen de esta anomalía en las cataratas de Devil’s Kettle apunta a la formación de túneles o canales como resultado de erupciones volcánicas en el pasado. Dicho fenómeno se produce cuando la lava entra en contacto directo con el agua y se endurece, con lo que forma una corteza muy resistente.

Aunque la lava sigue fluyendo internamente por el tubo así formado, lo puede desocupar, dejándolo hueco. La formulación de esta tesis tampoco tiene mucha aceptación, fundamentalmente porque la roca volcánica es de basalto y su color es oscuro, y la que se encuentra en el sector se conoce como riolita y es de color rosa o gris claro.

Hasta el presente, todas las teorías propuestas coinciden en que todo el volumen de agua del Río Brule tiene que desembocar en el Lago Superior. Pese a ello, no existe una evidencia contrastada que demuestre que el agua de las cataratas de Devil’s Kettle desemboque allí.

La teoría más aceptada hasta ahora 

Una teoría adicional, formulada por el Departamento de Recursos Naturales de Minnesota DNR encabezado por el hidrólogo Jeff Green y su grupo de investigación, genera sorpresa. Su trabajo consistió en realizar mediciones del volumen de agua antes y después de las cataratas de Devil’s Kettle.

Para ello, utilizó equipos de medición hidrométrica muy precisos. El resultado obtenido demostró que la cantidad de agua que entraba era prácticamente la misma que salía. Por esto, concluyeron que el agua que se traga el agujero es resultado de una «ilusión óptica».

El misterio del agujero de las cataratas de Devil's Kettle.

Aunque esta última teoría no logra convencer del todo a los demás investigadores, sí resulta ser la más sólida, hasta ahora. De hecho, a raíz de las dudas planteadas por sus detractores, Jeff Green estableció una alianza colaborativa con Calvin Alexander.

Este último, investigador de la Universidad de Minnesota, comparte los hallazgos de Green. Por lo tanto, juntos planean adelantar investigaciones adicionales utilizando compuestos químicos fluorescentes y biodegradables, que sirvan como indicadores.

La persistencia de la duda en Devil’s Kettle

Se espera que los marcadores permitan establecer el recorrido del agua antes y después del agujero, para demostrar de una vez por todas la veracidad de su teoría. No obstante, esto nos devuelve al principio: ya se han utilizado pelotas de ping pong, colorantes y objetos con GPS que desaparecen, por lo que se mantiene vivo el interrogante.

Este es precisamente el aspecto más débil de la teoría de Green sobre las cataratas de Devil’s Kettle. De todos modos, habrá que esperar los resultados de sus investigaciones. Por ahora, muchos pronostican que estos compuestos químicos también desaparecerán en la caldera del diablo.

Lo cierto es que, mientras que los expertos debaten entre sí para demostrar quién tiene la razón, la duda persiste. Por lo tanto, no hay más alternativa que aprender a confiar en que, en un futuro próximo, la verdad «salga a flote».