La playa del Silencio en Asturias, un rincón mágico

· 26 febrero, 2016

¿Puedes guardar un secreto? Te vamos a hablar sobre una hermosa cala asturiana situada entre acantilados: la playa del Silencio. Seguro que con su nombre ya te interesa conocerla porque estás buscando un destino tranquilo para tus próximas vacaciones de verano. Pero la paz no es lo único que la caracteriza. ¿Quieres saber qué más? ¡Entonces sigue leyendo este artículo!

Playa del Silencio, paraíso natural

Cuando empiezan los días calurosos comenzamos a pensar en la playa, aunque falte mucho para nuestras vacaciones. Pero quizás ya no estás para ir a lugares repletos de gente y buscas algo un poco más tranquilo para estar en familia, con tus hijos o tu pareja.

La playa del Silencio es una opción ideal, uno de los pocos sitios casi vírgenes que quedan en España y donde puedes disfrutar de toda la paz que te mereces en tu descanso laboral. Antes de que empieces a hacer las maletas debes saber que cuesta llegar hasta este lugar y que no es un sitio recomendable para los adictos a las redes sociales, al móvil y a cualquier aparato tecnológico.

Playa del Silencio
Playa del Silencio – A Jellema

Aquí el tiempo se ha detenido hace miles de años y así continuará (eso esperamos). No cuenta con un gran arenal, como estamos acostumbrados, y quizás eso te desconcierte un poco apenas llegues a esta playa. El suelo está formado por cantos rodados y lo más cerca que puedes dejar el coche (o cualquier medio de transporte) es en lo alto de un acantilado.

Así es, después tendrás que bajar a pie con mucho cuidado entre los riscos. No te preocupes si no eres tan aventurero: hace poco le han instalado una escalera de madera bastante empinada (no apta para miedosos).

¡Vale la pena el esfuerzo para llegar a la playa del Silencio!

La recompensa de haber bajado por un acantilado sin mirar hacia abajo y sorteando algunos obstáculos es nada más y nada menos que una hermosísima playa del Silencio. Tiene forma circular, de 300 metros de largo y 30 de ancho y lo único que encontrarás es belleza natural.

Playa del Silencio
Playa del Silencio – Pablo G. Pando / Flickr.com

No cuenta con socorrista, ni duchas, ni banderas de colores ni bares. Nada de nada. Pero eso no importa porque apenas pongas un pie en sus aguas azul esmeralda sentirás que has llegado al paraíso. ¡Ni olas tiene!

La playa limita al sur con un acantilado que da susto hasta al más valiente, al norte con el horizonte que parece nunca va a acabar y tanto al este como al oeste con rocas que la protegen de los vientos. Estarás como “atrapado” en esta belleza. ¡Y qué bien te sentirás!

“El silencio es parte de la disciplina espiritual del seguidor de la verdad.”

– Mahatma Gandhi –

Playa del silencio, entre mareas y submarinismo

La geografía de esta bella playa cambia por completo en dos oportunidades: en bajamar y en pleamar. Cuando la luna se lleva el agua mar adentro se abre una cala pequeña llamada “el Riego” y se pueden ver varios islotes. No te fíes de que el agua tardará en regresar porque eso puede suceder en cuestión de minutos. Por lo tanto debes prestar atención a sus movimientos.

Playa del Silencio
Playa del Silencio – David Busto Méndez

Si te gustan las inmersiones y conocer la belleza submarina, la playa del Silencio es ideal para ti. Puedes bucear hasta los 18 metros de profundidad y ver en vivo y en directo toda la variedad de flora y fauna típica de esta zona, mejillones sobre todo.

Pero si selo te interesa darte un baño y tumbarte al sol… también puedes hacerlo. Eso sí, no olvides que las rocas de la orilla pueden ser un poco “traicioneras” y lastimarte. Mejor lleva puestas tus sandalias si no quieres sufrir todo el día.

Las personas que viven cerca de este lugar la conocen como “el gaviero del silencio” debido a la colonia de gaviotas que anidan en el acantilado. Es frecuentado además de las aves por pescadores (deportivos y aficionados).

Cómo llegar a la playa del Silencio

Playa del Silencio
Playa del Silencio – Tuscasasrurales / Flickr.com

Tanto si se está del lado de Cantabria y de Cudillero como de Galicia o el sur de Asturias, se debe ir por la Autovía del Cantábrico hasta el pueblo de Castañeras o Novellana. Aquí se deja aparcado el coche y se sigue a pie unos 250 metros por un camino de tierra hasta el acantilado. No te preocupes, que hay carteles que indican todo el tiempo el sendero correcto.

Si viajas en tren te bajas en Novellana y desde allí tienes que caminar un poco más pero como ya te hemos dicho, que vale la pena el esfuerzo. Apenas tengas contacto con la playa del Silencio sabrás por qué te lo decimos.