La isla de Rodas, recuerdo del Coloso

Juan Luis Minarro 1 mayo, 2016

La isla de Rodas es la capital del Dodecaneso y, según dice la leyenda, se originó fruto de la pasión entre el dios del sol Elios y la ninfa Rode. Y no hay posibilidad de dudar de que este bello islote es el resultado de lo divino y lo inspirador, es un enclave perfecto para disfrutar del sol y la naturaleza, así como la cultura y el ocio.

La isla de Rodas fue el lugar que albergó una de las desaparecidas maravillas del mundo antiguo, el Coloso de Rodas, un poderoso faro que coronaba el acceso al puerto de Mandraki por el mar Mediterráneo. Un puerto actualmente plagado de barcos privados y antaño hogar de una gloriosa escultura de treinta y dos metros que camina entre el mito y la historia. Y así también lo hace Rodas, que aúna la belleza de la tradición con la comodidad de lo moderno.

Puerto Mandraki en Rodas
Puerto Mandraki – Philippos Philippou

Rodas, un pueblo medieval

La ciudad portuaria era de gran interés comercial en la antigüedad, por lo que debía ser protegida. Para ello se levantó una muralla alrededor de la ciudadela de doce metros de espesor con once puertas de acceso, entre las que destaca la Puerta de la Marina por su ubicación frente al puerto y por la flor de lis que la adorna, el emblema de la Orden de San Juan.

Ciudad de Rodas
Rodas – Yevgen Belich

Tras los muros protectores encontramos una urbe de calles estrechas, de adoquines y de casas de piedra con torretas y arcos medievales. Pasear entre esas callejuela es pisar la historia viva de unos tiempos de acero y espada.

La zona más comercial y de mayor tránsito de turistas se ubica en el casco antiguo. En la Plaza Hipócrates, que posee una famosa fuente turca, encontraremos toda clase de tiendas de artesanía local, tabernas y restaurantes. La explanada es el punto de confluencia de las calles Pitágoras, Aristóteles y Sócrates, tres principales arterias junto con la calle de los Caballeros de Rodas.

Palacio del Gran Maestre en Rodas
Palacio del Gran Maestre – George Papapostolou

Calles que van a dar a lugares de interés turístico como el Palacio del Gran Maestre, un bello edificio bizantino, o el Hospital de los Caballeros de Rodas, actual Museo Arqueológico que guarda una importante colección.

Confluencia de religiones

A causa de las invasiones y asentamientos comerciales de diferentes culturas, en Rodas encontraremos diversos templos de diferentes cultos religiosos.  La isla ha sido habitada por griegos, romanos, árabes y bizantinos. Su influencia se hace notable en cada uno sus rincones.

“Cada uno merece ser apreciado por lo que hace, no por lo que dicen de él.”

-Píndaro-

En la ciudad, la cultura árabe nos dejó ejemplos como la mezquita de Solimán, edificio del siglo XVI que destaca por los bellos tonos rosáceos que la decoran.

También se pueden contemplar las hermosas ruinas de la catedral del Burgo. Hoy en día la catedral es un imponente edificio ortodoxo, la iglesia de la Anunciación, una réplica de la que realizó la Orden de los Caballeros de San Juan.

Iglesia de la Anunciación en Rodas
Iglesia de la Anunciación – Andrei Nekrassov

Existen además multitud de monasterios, como el regentado por los monjes capuchinos dedicado a la Virgen María, el monasterio di Filerimos.

En el barrio judío de Rodas encontraremos la más antigua de las sinagogas, que aún oficia servicios religiosos, la de Kahal Shalom, construida en el siglo XVI al más puro estilo sefardita y magistralmente conservada por la comunidad y el ayuntamiento.

La vida más allá de las murallas

Pero no todo en Rodas está dentro de la fortaleza. Esta insólita isla ofrece al turista toda clase de lugares de ocio. La más conocida maravilla de Rodas, tras el Coloso, es su costa.

Playa en Rodas
Costa de Rodas – leoks

En la isla encontramos playas como las de Kallithea, Prasonisi o Elli, de arena suave y aguas cristalinas que hacen de esta ínsula griega una elección magnífica para unas vacaciones.

Pero si buscamos un lugar retirado para meditar y entrar en sintonía con la naturaleza, el Valle de las Mariposas es el enclave perfecto. Un recorrido natural de más de un kilómetro que nos acerca al monasterio de Panagia Kalopetra.

Acrópilis de Lindos en Rodas
Acrópilis de Lindos – Katvic

Un poco retirado queda el bellísimo pueblo de Lindos, donde encontraremos la Acrópolis y el Templo de Atenea, una visita obligada para todo visitante.

Y no hay que olvidar la moderna urbe que es hoy Rodas, con anchas avenidas y centros comerciales, edificios y hoteles que se contraponen al pedacito de historia antigua protegido por la piedra.

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