La Gran Muralla China: historia y curiosidades

Adrián Pérez 16 enero, 2016

En su traducción literal del chino, Cháng Chéng quiere decir “Larga Fortaleza” y tardaron nada menos que 21 siglos en construirla. Cada una de las dinastías imperiales que se hacían cargo de la nación le añadían una parte para evitar los ataques de las poblaciones nómadas de Mongolia y Manchuria. Se calcula que la Gran Muralla China tiene unos 21.000 kilómetros de largo (no precisamente se hicieron mil por siglo), desde el río Yalu al desierto de Gobi.

Si bien solo se mantiene en pie el 30% de la Gran Muralla China, es imposible recorrerla por completo. Es una de las Siete Maravillas del Mundo moderno y un sitio que no puedes dejar de visitar en tierras asiáticas, te contamos un poco de su rica historia.

Las 5 partes de la Gran Muralla China

La historia de esta construcción (de las más imponentes del mundo, sino la más maravillosa) está dividida en 5 fases. La primera es antes de la unificación de la dinastía Qin, que marca la segunda fase a partir del año 221; la tercera se produce durante la dinastía Han; la cuarta etapa es de baja actividad y la quinta y última mientras se desarrollaba la dinastía Ming.

La ramificación de la muralla no permite hacer un recorrido continuo, pero sí se sabe por qué regiones pasa: Gansu, Henan, Hebei, Hunan, Jillin, Mongolia Interior, Liaoning, Pekín, Ningxia, Shaanxi, Qinghai, Shanxi, Shandong, Tianjin, Sichuan y Xinjiang.

Gran Muralla China
Gran Muralla China – zhu difeng

Los materiales usados en cada tramo de la muralla están relacionados con lo que se podía conseguir en las cercanías. Así por ejemplo, en Pekín se empleó piedra caliza y en otros sitios ladrillo cocido y granito. El diseño y la ubicación de las torres de vigilancia y pasajes pertenecen a una estrategia de defensa (difíciles de escalar y de ser erosionadas).

Curiosidades de la Muralla China

Para no empezar a relatar sucesos que ocurrieron hace mucho (pero mucho) tiempo, ¿qué mejor que conocer algunos de los mitos y extraños datos de esta construcción? Para empezar, la parte más transitada está repleta de grabados y pintadas hechas por parte de los visitantes. Esto puede ser tomado como una falta de respeto a un monumento histórico de tal envergadura, pero se sigue haciendo.

Turistas en la Gran Muralla
Turistas en la Gran Muralla – Subbotina Anna

Otro dato significativo: entrado el siglo XX , ya en la época comunista, los chinos empezaron a considerar la construcción como un símbolo de la tiranía de los emperadores. Incluso durante la Revolución Cultural se animó a la población a usar los ladrillos de la muralla para construir sus propias casas.

Seguimos ocupándonos de los tramos más conocidos. Estos han sido restaurados y ampliamente reconstruidos para evitar derrumbes y accidentes. Sin embargo, en el oeste de China la muralla es simplemente una hilera de barro que corre peligro de derrumbarse por las tormentas de arena.

Vale la pena destacar también que, si bien la función de la construcción era evitar las invasiones del norte, hoy en día no coincide con los límites con otros países. Solo en una pequeña porción se usa como frontera con Corea del Norte.

Invierno en la Gran Muralla
Invierno en la Gran Muralla – Tepikina Nastya

Por otra parte, la Gran Muralla está considerada como un enorme cementerio ¿Por qué? Miles y miles de trabajadores murieron durante su construcción y se cuenta que durante siglos sus cuerpos se echaban dentro de los muros que se iban levantando a modo de relleno.

¿Mito o realidad? Parece que lo primero. Algunas investigaciones afirman que se encontraron documentos que indican el entierro de las personas en las inmediaciones de la muralla. Y, por otra parte, aún no se han hallado restos humanos en toda la estructura de la fortificación.

“No serás un héroe hasta que subas a la Gran Muralla.”

-Mao Zedong-

Quizás pensando en su gran extensión y majestuosidad creas que es muy fácil de ver desde el espacio… ¡sin embargo esto no es posible! Los científicos de la NASA explican la razón: por lo angosta que es y porque las partes que se mantienen en pie están alejadas entre sí. Cuando el astronauta William Pogue declaró haberlas visto, en realidad se trataba del Gran Canal de China.

Por último, si estás bien entrenado físicamente puedes apuntarte a la maratón de la Muralla. ¡Debes subir 5164 escalones! ¿Te animas?

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