4 diferencias entre un turista y un viajero

· 15 octubre, 2015

Según la Real Academia de la Lengua Española, turista es aquel que viaja por placer mientras que viajero simplemente se aplica a la persona que viaja. Sin embargo, las diferencias entre ambos conceptos son muchísimo más complejas cuando el hecho de visitar otros países y lugares se pone en práctica.

Hay que tener en cuenta la cantidad de tiempo que dedica cada uno de ellos a explorar otros continentes. Las formas que tienen de hacerlo pueden llegar a ser totalmente antagónicas, por eso un viajero y un turista no tienen por qué parecerse.

Interacción con el medio

Integración

Un turista y un viajero tienen una manera muy diferente de conectar con el mundo y de interactuar con los espacios y las gentes. El viajero está dispuesto a realizar viajes muy extensos y siente la necesidad de embarcarse en conversaciones con los lugareños. De hecho, suele informarse sobre sus costumbres y cultura a través de los propios habitantes de la zona.

“Hay mucha diferencia entre viajar para ver países y para ver pueblos”

Jean Jacques Rousseau-

El viajero intenta integarse en la vida de la región. Se servirá de la información para entrar en contacto con la verdadera naturaleza de la población, aprenderá qué lugares consideran más bellos que otros e incluso llegará a alojarse en sus casas y a utilizar los medios de transporte que los locales le indiquen. En definitiva, el viajero consigue sentirse por algún tiempo parte de la sociedad que le acoge.

El turista, en cambio, cuenta con muy pocos días para recorrer la zona. Esto le impedirá conocer gente nueva y se verá obligado a recopilar todos los datos a través de Internet, de sus guías y de las oficinas de atención oficiales.

Descubrimiento

La búsqueda de lo exótico marca el camino del viajero, quien establece un recorrido antes de salir en busca de aventuras pero rara vez ansía optimizarlo.

Las sorpresas y las emociones son parte de su viaje. El azar y lo espontáneo se aúnan para transformar los momentos de caos en aventuras y vivencias. Podría decirse que convierten cada viaje en una experiencia personal en la que adquieren todo tipo de conocimientos.

Turistas en Tailandia
Tailandia – Somchai Siriwanarangson

Por su parte, un turista tendrá todo planeado e intentará por todos los medios posibles conocer el máximo número de monumentos, plazas, museos y demás atractivos turísticos.

Su visita estará atada a los horarios de las actividades que va a realizar. Ir de un lado para otro constantemente y las prisas estarán a la orden del día en una escapada turística, ya que su estancia está condicionada a una pequeña cantidad de tiempo.

Esta persona desea aprovechar sus vacaciones al máximo, esa es la razón por la que tiene todo perfectamente organizado. No desea marcharse sin haber visto las piezas de arte más famosas o sin haber puesto un pie en los edificios conmemorativos más reconocidos.

La belleza de lo simple

Descanso y comodidades

En la actualidad, el turista ocasional suele combinar sus visitas culturales con momentos de descanso. Consigue huir del mundanal ruido acudiendo a balnearios, recibiendo masajes o utilizando los medios con que suelen contar los hoteles como, por ejemplo, solárium, piscina o spa.

Asimismo, goza de las compras y adquiere souvenirs para sus amigos, conocidos y parientes. No hay que olvidarse tampoco de la habitual necesidad que siente de salir a comer, cenar o simplemente a tomar una copa. Eso sí, siempre en restaurantes o clubes que reúnan ciertas condiciones de salubridad y seguridad.

Viajera mirando el horizonte
AlexMaster

Por su parte, para el viajero las situaciones de relax sólo se dan mientras disfruta de comidas típicas en establecimientos que no aparecen en ninguna guía pero están llenos de lugareños.

A este tipo de individuo le entusiasma perderse por escondrijos y callejones. Se siente tranquilo y en paz sentado durante horas contemplando la belleza a la par que reflexiona sobre la multitud de formas de vida que va encontrando a su paso.

Tiempo

Los dos tipos de estancias son claramente válidos, ya que ambos estilos de viaje son llevados a cabo por personas curiosas con ganas de aprender, conocer y disfrutar de experiencias distintas a las habituales.

La verdadera diferencia entre ellos está basada en el tiempo que dedican a viajar y a empaparse de la cultura, tradiciones y bellezas de los lugares que visitan.

El viajero tiene la oportunidad de vivir y sentir porque pasa semanas, meses e incluso años recorriendo uno o varios países. Gracias a ello, ha tenido la oportunidad de descubrir mundos desconocidos.

Turista en la montaña
AnnaTamila

Por otro lado, el turista, por carencia de tiempo, sólo cuenta con la posibilidad de admirar la cultura regional por sus más impresionantes obras de arte. Se ve obligado a tomar una pequeña parte de cada cosa y a dejar de lado la exploración con la esperanza de obtener una revelación cuando realice el análisis de su viaje.

Como ves, hay importantes diferencias entre viajero y turista ¿Tú que te consideras?