Islas Feroe: un lugar especial para tomar fotos

Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Armando Cerra
Las Feroe son un pequeño archipiélago perteneciente al reino danés, aunque con unas peculiaridades que le dan una personalidad propia y diferente, digna de conocerse.
 

Las islas Feroe son uno de esos destinos que siempre sorprenden. Se trata de un archipiélago en el Atlántico Norte con unos paisajes únicos. De hecho, disfrutar de esos parajes rocosos y siempre verdes es uno de los grandes reclamos para viajar a las Feroe.

Hablamos de un destino al que es imprescindible llevar tres elementos en nuestro equipaje: una buena cámara de fotos, botas de senderismo y un chubasquero que aguante bien el frío y la lluvia.

Algo de información sobre las islas Feroe

Faro en isla Kalsoy
Isla Kalsoy

Ya hemos avanzado la ubicación geográfica de las islas Feroe en el océano Atlántico, y en punto más o menos entre Escocia e Islandia. Sin embargo, este archipiélago no pertenece a ninguno de esos dos territorios. Se trata de un país autónomo, pero integrado en el reino de Dinamarca.

Es curioso, pero Dinamarca, uno de los países más pequeños de Europa, tiene repartidos territorios por otros lugares. El caso más emblemático es que la isla más grande del mundo, Groenlandia. Pero también con un régimen político muy especial están las islas Feroe, que tienen su propia lengua y hasta su moneda.

 

Cómo llegar a las islas Feroe

De lo dicho hasta ahora se desprende que uno de los modos más habituales de llegar a las islas Feroe es volando desde Copenhague y otras ciudades danesas. No obstante, el aeropuerto internacional de la isla Vagar tiene conexiones con más territorios de Escandinavia y de Europa, así que no es nada difícil llegar.

Moverse por las islas

Vista de Trollanes en la isla Kalsoy
Aldea de Trollanes

Y una vez allí, nuestra recomendación es alquilar un coche para moverse por las islas. Sí, en coche, entre otras cosas porque casi todas las islas principales están unidas mediante impresionantes túneles submarinos. Y cuando no es así, siempre hay ferrys uniendo uno y otro lugar.

Hay más razones para ir en coche alquilado. Por un lado porque la red de transportes públicos no tiene demasiados horarios. Por otro, porque un viaje a islas Feroe requiere de cierto equipaje, ya que es bueno llevar ropa para hacer senderismo, abrigo y hasta un buen saco de dormir si se opta por ir a los muchos campings repartidos por las islas.

 

Lugares para fotografiar en las islas Feroe

puerta de Drangarnir en las islas Feroe
Puerta de Drangarnir

En total son 18 islas, si bien las principales son nueve y son las que mejores conexiones tienen. En todas nos esperan unos paisajes únicos donde no hay árboles, pero sí pastos verdes por los que corren miles de ovejas y corderos, que superan en número a los isleños. Y junto a pescados como el salmón o el bacalao, serán la dieta principal durante nuestro viaje.

Pero además de esos paisajes cargados de poesía, también vamos a ver pequeñas ciudades y pueblos con casas de coloridas fachadas y tejados donde también crece la hierba. Sin duda, una estampa pintoresca y repleta de color que se convierte en un escenario magnífico para los aficionados a las fotos.

Eso sí, hay que contar con que lloverá fácilmente porque el clima de las Feroe es muy húmedo. Pero que eso no os acobarde, porque os esperan sitios tan bellos como estos que vamos a mencionar:

1. Isla Streymoy

Pueblo de Saksun en las islas Feroe
Saksun

Aquí se encuentra la capital de las islas Feroe, la acogedora ciudad de Torshavn. Pero también hay pueblos verdaderamente atractivos. Son pueblos muchas veces unidos por cortas sendas que invitan a darse largos paseos, como el que os llevará desde la población de Tjornuvik, rodeada de cascadas de agua, hasta el bello pueblo de Saksun.

 

2. Isla Vagar

Lago Litisvatn en islas Feroe
Lago Litisvatn

Ya hemos comentado que en esta isla está el aeropuerto internacional de las islas Feroe, pero además cuenta con lugares cargados de encanto, como la ruta que os llevará desde Bour hasta los acantilados de Gasaladur. Y no hay que olvidar el lago Litisvatn, uno de los rincones más fotografiados del archipiélago por los efectos ópticos que aquí se producen.

3. Isla Mykines

Y los amantes de la fotografía de naturaleza tienen que acercarse hasta esta isla de Mykines, conectada con la de Vagar. Allí pueden sorprenderse con la numerosa población de aves frailecillos. Sin duda, uno de los mejores recuerdos del viaje.