Frías en Burgos: un viaje a la Edad Media

Adrián Pérez 27 enero, 2016

¿Te gustaría viajar en el tiempo y disfrutar de un paseo por tierras medievales? Al norte de Burgos, en la comunidad de Castilla y León, se encuentra Frías, un municipio edificado sobre el cerro La Muela y muy cerca del caudaloso río Ebro que te asombrará. Con orígenes romanos, pero un notable desarrollo durante la Edad Media, este hermoso conjunto monumental te dejará boquiabierto.

Frías, entre castillos y callejuelas

Está situado a menos de 80 kilómetros al nordeste de Burgos capital, en un punto estratégico, históricamente hablando. Los documentos hacen referencia a Frías en el año 867 aunque estuvo ocupado ya desde tiempos romanos. En el siglo XI el conde “de los buenos fueros” (Sancho García) adquiere las tierras y tras su muerte se integra al reino de Pamplona.

El desarrollo y la independencia llegaron en el 1202 gracias al rey Alfonso VIII. Su influencia llega al valle de Tobalina y empiezan las construcciones menos precarias. Entrado el siglo XIV se termina el puente con una torre para la vigilancia.

Castillo de Frías
Castillo de Frías – Migel

Si bien llegó a ser más densa su población en épocas pasadas (aunque no más de 1400 habitantes en 1877), en la actualidad apenas 300 personas viven en Frías. Un sitio totalmente encantador para disfrutar de sus hermosas calles y plazas.

Frías, un conjunto monumental

Apenas llegues a este maravilloso lugar, pensarás que en lugar de un autobús has tomado una máquina del tiempo. Todo parece haberse quedado en plena Edad Media. Sus empinadas calles siguiendo la forma de la montaña, los restos del recinto amurallado, las casas colgantes e incluso su barrio de la judería te transportarán a siglos pasados.

“No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos.”

-San Agustín-

Varios edificios emblemáticos no pueden quedar fuera de tu recorrido. Por supuesto el castillo, el puente romano y las iglesias de San Vicente y San Vítores. Las excursiones a las comarcas cercanas de Las Merindades y La Bureba, así como también Tobera, con su ermita de la Hoz, completarán una estancia inolvidable.

Los imperdibles de Frías son:

El Castillo de los Velascos

Está en lo más alto del cerro y, por supuesto, domina el paisaje. Cuenta con un puente medieval fortificado que entre los siglos IX y X fue muy importante, junto a las torres, para defenderse de las tropas musulmanas. Posteriormente se añadieron otros componentes en la edificación por el orden del rey de Castilla.

Castillo de Frías
Castillo de Frías – Vector99

El castillo de Frías está compuesto por una planta irregular de dos tramos rectos (al noreste y al noroeste) y uno curvilíneo (en forma de arco). Las torres, el amplio patio de armas con su gran aljibe, las cuadras, las viviendas y los almacenes completan las instalaciones. Desde sus ventanales románicos se pueden divisar las casas y calles adyacentes.

Iglesia de San Vicente

Fue la principal de Frías y formaba parte de la fortaleza. Está a uno de los lados del cerro, como espolón. De estilo románico aún se conservan algunos restos originales como, por ejemplo, las columnas y los pilares.

En 1904 la torre se desplomó y se reconstruyó. La puerta románica y una buena parte de su patrimonio se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York.

Iglesia de San Vicente en Frías
Iglesia de San Vicente – Iakov Filimonov

En el interior se pueden ver imágenes religiosas, cuadros, sepulcros y retablos, además de varios muebles de época.

Iglesia de San Vítores

Está emplazada en el lateral meridional, en una gran pendiente. Este edificio rectangular con grandes contrafuentes que apuntalan los muros fue construido en el siglo XIII en estilo gótico pero con algunas influencias románicas. Tiene una espadaña de dos pisos, una puerta de cuatro arquivoltas y capiteles de formas geométricas.

Puente romano y medieval

Puente romano de Frías
Puente romano – Francisco Javier Gil

Frías no sería lo que es (y lo que fue) si ese puente no se hubiese construido. Sin dudas una maravilla de la ingeniería y el arte, es una de las típicas postales de la ciudad. La base y los tajamares datan de la época romana y las reconstrucciones se realizaron en la Edad Media. Tiene casi 150 metros de largo y se eleva a 11 metros, cuenta con 9 arcos y un trazado irregular porque han aprovechado las rocas que emergen del río.

Pero el recorrido por Frías aún no ha terminado. Puedes visitar los conventos de Vadillo (fundado en el siglo XIII, antiguo hospital de caminantes y actual ayuntamiento) y de San Francisco (a las afueras de la ciudad, de estilo gótico construido en el siglo XIII). Por supuesto no te pierdas la judería, entre las calles Convenio y Virgen de la Candonga.

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