El Nido, un rincón idílico de Filipinas

Son muchos los rincones inimaginables y paradisíacos que se pueden encontrar dentro de las Islas Filipinas. Allí hallaremos desde ríos subterráneos hasta selvas y terrazas de arrozales, pasando por áreas montañosas y playas de arena blanca. No obstante, el más asombroso de todos ellos es El Nido, un espectáculo de la naturaleza situado en el archipiélago de Palawan.

El Nido: un paraíso de difícil acceso

A Palawan solo se puede llegar tomando un barco desde Puerto Princesa o Manila, o bien cogiendo un avión desde esta última.

Coron en Filipinas
Coron – Kasia Soszka

Dentro de esta gran provincia cabe destacar el pueblo de Coron, que permanece custodiado por una empinada colina. Si lo deseamos podremos subir hasta su cima para apreciar las vistas panorámicas que ofrece.

Uno de los principales atractivos de esta aldea es que en ella se localizan varias agencias que dan al turista la oportunidad de bucear entre barcos hundidos, una experiencia impresionante difícil de olvidar.

Coron en Filipinas
Coron – Lolostock

Pero esto no es todo, uno de sus espacios más atractivos es el Parque del Río Subterráneo. Como su propio nombre indica, repta por el interior de la cueva. Este enclave está totalmente rodeado de vegetación. Durante el trayecto, que recorre unos ocho kilómetros, muchos viajeros se quedan sin palabras. El azul del cielo choca directamente con el verde del agua, creando una estampa impresionante e increíble.

Una vez en el interior de la cavidad nos encontraremos con una gran oscuridad y navegaremos sorteando la ingente cantidad de estalactitas que cuelgan del techo, así como las estalagmitas que surgen del suelo. Es necesario realizar la reserva con tiempo, ya que el número de personas diario que tienen permitido el paso es muy reducido.

El edén perdido

Y llegamos por fin a El Nido, un lugar apodado así porque está habitado por cientos de golondrinas que han decidido construir sus hogares bajo las rocas que allí se hallan.

El Nido en Filipinas
El Nido – Pavel Potseluev

Lamentablemente, en los últimos años se ha convertido en el escondite más visitado y reconocido de todo el archipiélago de Palawan. Sin embargo, a pesar del inconveniente que supone estar rodeados del gentío, seguiremos sintiendo que nos encontramos en un paraíso.

Sus blancas playas, que llegan incluso a deslumbrar a la vista, y sus aguas de un precioso turquesa transparente hechizarán y enamorarán hasta a los corazones más duros y a las mentes menos impresionables.

Una vez allí, podremos practicar todo tipo de deportes de inmersión o, si lo preferimos, dedicarnos simplemente a la contemplación sin hacer absolutamente nada, simplemente admirando la belleza y descansando.

Visitas obligadas en El Nido

Matinloc

No debemos marcharnos de allí sin dar un paseo por la isla de Matinloc. Este espacio está rodeado por maravillosas aguas verdes en las que sumergirse para contemplar el fondo marino.

Isla Matinloc
Isla Matinloc – Andrei Goncharov

Sentir la blanca y fina arena de sus orillas bajo la planta de nuestros pies es un auténtico gozo. Sus acantilazos de color negro nos observarán desde la lejanía con sus cortantes aristas y cautivándonos durante el atardecer.

Antes ellos, se nos presenta la playa de Secret Beach, a la que se accede a través de un agujero en la pared rocosa que es imperceptible desde el exterior. En el momento que lo crucemos sentiremos una verdadera admiración, está garantizado.

Santuario de Matinloc en Filipinas
Matinloc – J. Latvala

Una vez superado este obstáculo encontraremos un santuario oculto que posee una extraordinaria forma redonda. Su singular apariencia viene dada por una serie de columnas que arropan una cruz y una bonita escultura. Una de las mejores panorámicas de toda la zona se aprecia precisamente desde el despeñadero sobre el que se ubica esta construcción.

Isla Snake

Como nudo conector entre los dos extremos de esta boscosa isla aparece ante la vista una enorme playa de claras tonalidades que por su forma alargada se asemeja a una serpiente. De hecho, los nativos la han bautizado bajo ese nombre.

Isla Snake en Filipinas
Isla Snake – Khoroshunova Olga

La sensación que produce caminar por aquí es inexplicable. Entre las dos orillas el excursionista se siente pequeño, pero también gigantesco ante tanta inmensidad de luz y colorido. Su espléndido cielo azul y sus cerros plagados de árboles de una enorme gama de verdes decorarán nuestro viaje.

Nada mejor que vagar entre sus bosques dando rienda suelta a nuestros sentidos, ya que son pocas las ocasiones en las que uno puede divisar tanta hermosura y gradiosidad al mismo tiempo.

“Este cuerpo, por los cinco mensajeros que llamamos sentidos, no percibe sino cosas corporales; pero las inteligibles y espirituales se perciben con la mente.”

-San Agustín-

Estos son algunos de los rincones maravillosos que se deben visitar cuando se llega a El Nido. Pero la zona es tan hermosa que se pueden realizar diversos itinerarios, por lo que conviene ir con tiempo suficiente y no tener prisas. 

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