Eguisheim en Francia, un pueblo de cuento

· 3 julio, 2016

Ubicado en el Alto Rhin, Eguisheim es conocido por ser el lugar de nacimiento del Papa León IX y por ser uno de los mejores productores de vino de toda Alsacia. Por si fuera poco, está catalogado dentro de la asociación de “los pueblos más bonitos de Francia”. ¿Te hacen falta más razones para darte un paseo por esta histórica comuna?

Un poco de historia sobre Eguisheim

Los primeros vestigios de vida humana en la zona se remonta al siglo IV cuando un asentamiento romano se dedicaba al cultivo de la vid. El nombre de la ciudad quiere decir “Habitación de Egino” y es de origen germánico, haciendo referencia a que en el año 720 el Duque Eberhard fundó un castillo en homenaje a su primo Egino.

Eguisheim
Eguisheim – Natalia Paklina

Su nieto ordenó la construcción de las murallas para proteger la ciudad en el siglo VIII y las reformas de dicho castillo ubicado en el centro de la urbanización, formada por calles concéntricas a su alrededor.

En 1009 nació Bruno de Eguisheim-Dagsbourg, el obispo de Toul que luego sería nombrado papa (León IX) por la Iglesia Católica y posteriormente santificado. A inicios del siglo XIII Eguinsheim formó parte del obispado de Estrasburgo. Precisamente en la época medieval su población se vio diezmada por los efectos de la peste y durante la Guerra de los Treinta Años fue seriamente dañada.

Eguisheim
Eguisheim – Instant-Shots / Flickr.com

Sin embargo, poco a poco pudieron recuperarse de todas las pérdidas (de vidas y materiales) y mantener una población constante de aproximadamente 1500 personas, quienes reciben a los turistas orgullosos de formar parte de esa ciudad histórica, tranquila y pintoresca.

De paseo por Eguinsheim

Galardonado con el premio “Villa Favorita de Francia” en 2013, este pueblo realmente es encantador y vale la pena visitarlo durante un día o un fin de semana. Cuando llegues al lugar te darás cuenta de que las fotos no eran inventos de la oficina de turismo para atraer visitantes sino que realmente parece sacado de un cuento.

Eguisheim
Eguisheim – wjarek

Como no se puede entrar con coche, a solo dos minutos hay un parking. Para llegar podemos ir por la carretera D14, ya que se encuentra a solo 80 kilómetros de Estrasburgo en dirección Colmar. Una vez dentro de la fortificación, que data de 1257, empezarás a caminar por sus calles dispuestas en círculos, por supuesto alrededor del castillo.

Las calles empedradas y angostas son muy lindas, así como también las casitas antiguas con tejados rojizos y balcones de madera. Todo en Eguisheim es calma y tranquilidad… una buena idea es comenzar desde la calle más cercana a la muralla y seguir en círculos hasta llegar al centro (el castillo).

Eguisheim
Eguisheim – Vee-BY / Flickr.com

En el camino te encontrarás con varias pastelerías, llamadas Bretzellerie, donde venden todo tipo de dulces y una especie de “pretzel”, esas galletas con forma de nudo. Si vas en el mes de diciembre podrás disfrutar además del pintoresco mercadillo navideño (abre todos los días) con sus puestos decorados y por supuesto productos típicos.

Y si decides llegar a Eguisheim en agosto podrás participar de la fiesta de los vitivinicultores y la vid, perfecta para los amantes del buen vino. Además de consumir los productos de los viñedos alsacianos tenemos la posibilidad de comprar artesanías y comer platos típicos de la región.

Entre los lugares más importantes que no te puedes perder en tu paseo por Eguisheim se encuentra la iglesia de San Pedro y San Pablo, de estilo gótico, aunque construida originalmente en románico entre los siglos XIII y XIV.

Eguisheim
Eguisheim – Olivier Nade / Flickr.com

También debes parar en las 4 fuentes principales: de la Virgen (de 1563), del Mercado (de 1557), de la Puerta Baja (de 1841) y de San León (de 1834 y la más grande de Alsacia). El camino de Ronda Medieval, el castillo de Bas d’Eguisheim y la escultura de la Virgen de Ouvrante creada en el siglo XIII, son también rincones más que aconsejables.

Párrafo aparte merecen las tres torres cuadradas de arenisca roja (sus nombres son Weckmund, Dagsbourg y Wahlenbourg) que pertenecieron a la familia fundadora, y que fueron quemados en la hoguera tras un conflicto que enfrentó a los pobladores del burgo con los de otros pueblos cercanos en lo que se llamó “la guerra de los seis óbolos”. Una vez que todos los miembros del clan Eguisheim murieron, las torres pasaron a manos de los obispos de Estrasburgo (año 1230).

El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración… El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje.”

-José Saramago-

Esta hermosa aldea medieval forma parte de la ruta del Vino de Alsacia, un recorrido que puedes hacer en coche atravesando colinas y otros pueblos igualmente pintorescos en una extensión de 170 kilómetros desde Thann a Marlenheim. ¡No te pierdas esta maravillosa experiencia!