Descubre Ámsterdam, una capital con luz propia

Ámsterdam es célebre fundamentalmente por tres cosas: los canales, el Barrio Rojo y los Coffeeshop. En estos últimos es legal tanto la venta como el consumo de marihuana. Pero no vamos a limitarnos solo a los tópicos. La ciudad neerlandesa oculta otros tesoros. Pese a ser una localidad que no tiene lugares espectaculares a nivel simbólico, sí que cuenta con atractivos suficientes para que la visita sea algo difícil de olvidar.

Ámsterdam, una ciudad diferente

Vas a poder ver una ciudad llena de bicicletas, canales y tulipanes, pero también una urbe multicultural donde el ambiente es lo más mágico con lo que cuenta. Los Países Bajos son en sí una nación especial. Pero en la capital es donde se centran las vanguardias y la creatividad holandesa.

Rendbrandtplein Amsterdam
Rendbrandtplein – Michael Costa / Flickr. com

Si viajamos a Ámsterdam, podemos comenzar visitando la famosa plaza de Rembrandt. En el centro está la estatua más antigua del país, que pertenece al pintor Rembrandt van Rijn. Le acompañan también las estatuas de los miembros de La ronda de noche, que se instalaron no hace mucho tiempo. Es su obra, por descontado, más conocida entre el público mundial.

Se aconseja además hacer una parada en la tienda de quesos Henri Willin. en Reguliersbreestraat. El Mercado de las Flores también merecería una visita, existiendo desde 1860. Se pueden encontrar variados tipos de flores y ramos, así como los famosos tulipanes holandeses.

Algo también recomendable en Ámsterdam es alquilar una bicicleta siempre que tengas la ocasión. Recuerda que así te vas a impregnar del medio de transporte más popular del país. Una buena oportunidad es ir en ella hasta Vondelpark, el pulmón de la capital.

Otra de las visitas esenciales es entrar al museo Rijksmuseum, que está bastante cerca el Museo de Van Gogh. Y los más cerveceros pueden visitar el Heineken Experience. No muy lejos tenemos el mercado de mayor importancia de la ciudad, Albert Cuypstaart. Debes saber que las casas que se sitúan en esta calle son monumento municipal, del número 1 al 97.

Puedes visitar el barrio de Jordaan, el cual podemos considerarlo un paraíso en medio de la urbe holandesa. Este barrio tiene unas casitas que parecen sacadas de un cuento. Entre sus atractivos está la cantidad de tiendas de segunda mano existentes, que le dan un ambiente especial.

Otras paradas indispensables en Ámsterdam

Si hay una visita  a laque casi rinden culto todos los visitantes a Ámsterdam es la casa de Ana Frank. Sin lugar a dudas es una de las escapadas más emocionantes la de este lugar histórico donde se escondieron tanto Ana como su familia y acompañantes durante dos años, de julio de 1942 a agosto de 1944.

Beginjhof en Ámsterdam
Beginjhof – Boris-B

Los canales de la ciudad merecen mucho la pena verlos. Y también tiene gran interés la visita de Begijnhof, una aldea del siglo XVI donde podrás ver dos capillas y unas hermosas casas tradicionales de la época medieval. La casa de madera más antigua de Ámsterdam es de 1470 y se puede visitar.

En el Barrio Rojo se puede ver la iglesia de OudeKerk del siglo XI. También la iglesia clandestina de Amstelkring, a la que también la llaman el “Museo de la Iiglesia en el Ático”. Es un centro que tiene la curiosidad de que está ubicado en lo que serían dos casas antiguas de la ciudad. Se pueden recorrer estancias y subir al piso de arriba, donde se encuentra esta iglesia, que desde fuera no llama la atención.

Vista de Ámsterdam desde la Biblioteca Pública
Vista de Ámsterdam desde la Biblioteca Pública – Helen K / Flickr.com

Dejamos para el final una visita diferente. Si vas al norte de la ciudad, puedes visitar la Biblioteca Pública de Ámsterdam, que es de las de mayor tamaño de Europa. Cuenta con una bella terraza desde la que poder observar unas vistas increíbles e la ciudad.

Seguro que ahora cuentas con más información para que tu visita a Ámsterdam sea lo más provechosa posible. Una ciudad que está en el corazón de Europa y que tiene una historia de gran interés que se proyecta en sus calles y, cómo no, en su gente. Una capital de esas que tienen un patrimonio histórico y humano que no deja indiferente al visitante.

“Ámsterdam no es una ciudad de pecado: es una ciudad de libertad”

– John Green –

Si tienes más días, puedes acercarte también a otras urbes del país interesantes, como Rotterdam o La Haya, pero solo si no te atrapa Ámsterdam.

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