Cosas increíbles que hacer en Chania, Creta

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
26 abril, 2019
A lo largo de la historia, por Chania han pasado diferentes civilizaciones. Todas han dejado su huella en la segunda ciudad de Creta.

Chania es la segunda ciudad más grande de Creta. Y es una cita ineludible durante un viaje a esta isla de Grecia. Pero no solo hay que visitarla por su tamaño, hay que hacerlo, sobre todo, por los muchos atractivos turísticos que posee.

Los grandes reclamos de Creta son fruto no solo de la naturaleza, también de una larga historia. Una historia en la que múltiples conquistadores y comerciantes han pasado por aquí, dejando todos ellos su impronta en el territorio.

Chania y su larga historia

Calle de Chania
Calle de Chania

Uno de los rasgos que define una estancia en Chania es que esta urbe nos permite sumergirnos en una larguísima historia, ya que por aquí han pasado todas las grandes civilizaciones occidentales. Algo que, en realidad, domina siempre un viaje a esta maravillosa isla griega.

No obstante, la cualidad que diferencia al patrimonio histórico de Chania es que aquí las huellas que predominan nos trasladan a dos de las ciudades más fascinantes del Mediterráneo: Venecia y Estambul. Primero los comerciantes venecianos y luego los invasores del Imperio otomano legaron una imponente monumentalidad a la ciudad.

Los atractivos de Chania

El puerto veneciano

Puerto de Chania
Puerto de Chania

El Dux, desde su Palacio Ducal de Venecia, dominaba un vasto imperio comercial marítimo, y en él se integraba Chania. La mejor prueba de ello es que todavía podemos ver el gran puerto que aquí construyeron en el siglo XIV. Incluso se conservan los restos de siete astilleros venecianos junto al fuerte Firkas.

La visita a todo este conjunto es imprescindible. Y ya que estás en el puerto, verás que hoy en día abundan las embarcaciones de recreo. Busca a ver qué excursiones te ofrecen y embárcate en alguna navegación por la histórica costa de Creta.

Busca la huella turca

Mezquita de los Jenízaros en Chania
Mezquita de los Jenízaros

Si lo veneciano es bien visible en el puerto de Chania, tampoco hay que buscar demasiado para toparse por el legado otomano. Seguramente, de todo ello, lo más espectacular es la mezquita de los Jenizaros, levantada en el siglo XVII.

Su arquitectura os cautivará, pero tal vez os encante más su historia. Dejó de ser espacio sagrado a comienzos del siglo XX y desde entonces ha sido restaurante, oficina de turismo o sala de exposiciones.

Otra de las huellas turcas la descubriréis gracias a un paseo imprescindible durante la visita a Chania. No podéis dejar de ir caminando hasta el faro. Este paseo os va a proporcionar algunas de las mejores fotos de la ciudad y su puerto. ¡Compruébalo tú mismo!

Ir de barrio en barrio

Casco antiguo de Chania
Casco antiguo de Chania

Cuando decimos dar un paseo por los diferentes barrios de Chania, en realidad, lo que os estamos proponiendo es un recorrido por distintos credos y civilizaciones. Sí. Parece mentira pero en este lugar relativamente pequeño es posible.

En Chania podemos caminar por el ambiente judío del barrio Kasteli o andar por las calles cristianas de Topanas. Y también nos esperan recuerdos musulmanes en el barrio de Splanzias.

La maravilla es que luego se descubre que, tras siglos de convivencia, todo se encuentra entremezclado. Y quizás el mejor exponente sea la iglesia de Agios Nikolaos en Splanzia. Un templo que tiene a la vez campanario y alminar.

Y un recuerdo de Egipto

Otro lugar del mar Mediterráneo vinculado con Chania es Egipto. Lo está desde la Antigüedad, pero, sobre todo, porque en el siglo XIX ocuparon este lugar en varias ocasiones.

Sería entonces cuando crearon decenas de curtidurías en la barriada de Tabakaria. Y hoy podemos visitarlas y hasta comprar alguno de sus productos de cuero. Si bien, se mantienen muy pocas activas.

Ir a la playa cerca Chania

Balos en la isla de Creta
Playa de Balos

Tras tanto paseo por la historia y la cultura de Chania ha llegado el momento de relajarse. Y eso, estando en una isla de Grecia, es sinónimo de irse a la playa.

Es cierto que en la ciudad propiamente dicha no hay buenas playas donde bañarse. Como mucho, hay una de arena y guijarros a unos tres kilómetros del centro y donde hay diversos restaurantes y chiringuitos para pasar el día.

Sin embargo, no es nada difícil contratar excursiones o medios de transporte para llegar a fantásticas playas. Mencionamos solo dos: la Falasarna y la de Elafonisi, una de las más preciadas de todas islas griegas.