Consejos para viajar a Dresde, en Alemania

· 29 noviembre, 2018
Poco a poco, Dresde va tomando posiciones entre las ciudades turísticas de Alemania. Una ciudad arrasada en la Segunda Guerra Mundial y reconstruida décadas más tarde.

Muchos turistas deciden viajar a la ciudad alemana de Dresde, mientras que otros aprovechan su cercanía a Praga para hacer una excursión desde la capital checa. De una u otra forma, queremos darte algunos consejos para viajar a Dresde y que te resulte mucho más fácil organizar tu aventura. ¿Te animas a descubrirlos?

Decide qué ver y qué hacer en Dresde antes del viaje

En primer lugar, debemos informarnos y decidir las actividades turísticas que vamos a llevar a cabo en Dresde. Es la mejor forma para ajustar mejor nuestro presupuesto o la duración del viaje. Y debes tener en cuenta que esta es una ciudad con un buen número de atractivos.

Frauenkirche en Dresde
Frauenkirche

Sin importar el tiempo que estés en Dresde, debes visitar su monumento más conocido, la Frauenkirche o iglesia de Nuestra Señora. Una iglesia, que como toda la ciudad, quedó arrasada en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, sería magníficamente restaurada hace solo unos años.

Y en el casco antiguo hay otros muchos lugares de interés. No te pierdas el palacio Zwinger, de estilo barroco; o la Semperoper, el edificio de la ópera donde se estrenaron composiciones de músicos tan importantes como Richard Wagner o Richard Strauss.

En Altstadt, en esa ciudad antigua, se encuentra el Palacio de Dresde, una de las construcciones más antiguas de la ciudad y que sirvió de residencia de los electores y reyes de Sajonia.

Y también habría que mencionar la Kreuzkirche o iglesia de la Santa Cruz, una basílica románica de principios del siglo XII; o la catedral Hofkirche, el mayor edificio religioso del estado alemán de Sajonia.

Dresde se divide en otra parte: el Neustadt o Ciudad Nueva, donde visitar el puente de Augusto. En este lado de la ciudad se encuentran también el Museo de Arte y Tradición Popular, el Palacio Japonés, la iglesia de los Reyes Magos o Alberplatz, la gran plaza que se abre al final de Hauptstrasse, la calle principal del barrio.

Elige la mejor época para viajar a Dresde

Ópera de Dresde
Ópera de Dresde

Para disfrutar plenamente de nuestra visita a Dresde lo mejor es hacerlo cuando el tiempo sea más agradable. Por ello, es mejor evitar los meses de invierno, ya que la temperatura máxima no supera los 10ºC. Después el clima mejora, aunque las precipitaciones son más elevadas durante junio, julio y agosto.

Entonces, ¿cuál es la época idónea para viajar a Dresde? Se podría decir que lo ideal es planificar las vacaciones en agosto o en septiembre, pues es cuando el tiempo es más agradable. También son buenas opciones abril, mayo, junio, julio y octubre. Pero nunca viene mal consultar el tiempo que va a hacer antes de ir.

Establece tu presupuesto

Una vez que sabemos en qué época vamos a viajar y qué lugares de interés vamos a visitar, es hora de establecer el presupuesto. ¿Cuánto queremos gastarnos en el alojamiento? ¿Y en el transporte? ¿Y en la comida? ¿Vamos a visitar algún museo o algún monumento de pago? Estas son algunas de las preguntas que debemos esclarecer.

Lleva solo lo imprescindible

Muchas veces optamos por meter en nuestro equipaje más cosas de las que realmente vamos a utilizar por si ocurre algún imprevisto. No obstante, para no cargar con más peso del necesario e ir más cómodos, lo mejor es que llevemos con nosotros solo lo imprescindible.

Viajar ligero siempre es más cómodo y Dresde es una gran ciudad. De esta manera, si en algún momento necesitamos algo, no tendremos ningún problema en encontrarlo en sus tiendas.

Reserva el alojamiento y el transporte con antelación

Vista de Dresde al este de Alemania
Vista de Dresde

Dresde no es una ciudad con tanta afluencia turística como pueden ser Berlín o Múnich, pero es aconsejable reservar el alojamiento lo antes posible. El motivo es que los precios se encarecerán según se acerque la fecha del viaje.

Respecto al transporte, depende del lugar de donde partamos. Si se hace desde nuestro lugar de origen, mejor comprar el billete de avión con antelación y en alguna compañía low cost para gastar menos dinero. Además, el de esta ciudad es un aeropuerto pequeño.

En cambio, si tienes pensado viajar a Dresde desde Praga no hace falta que dejes todo cerrado. En la capital checa no tendrás dificultades para contratar una excursión. O incluso puedes alquilar un coche y hacerla por tu cuenta. Solo 150 kilómetros separan ambas ciudades.