Descubrir a Claude Monet en los museos de París

Los amantes del impresionismo pueden disfrutar de buena parte de las obras de uno de sus máximos exponentes en diferentes museos de París. Vamos a ver en qué lugares admirar los trabajos de Monet.

Nombrar a Claude Monet es hablar del arte impresionista, un estilo artístico con el que se ha identificado mucho a París, ya que fue una generación de pintores que pintó la ciudad y sus alrededores, renovando su imagen y toda la estética del arte. De hecho, Monet es a quien se considera el inventor del impresionismo. Por ello, no se nos ocurre mejor sitio para descubrir su obra que en París.

Monet en los museos parisinos

Aunque en sus inicios los pintores impresionistas, con Monet a la cabeza, fueron rechazados por la élite y los académicos de la época, hoy en día la aceptación de su arte es total. Tanto que su obra cuelga en algunos de los museos más importantes de la ciudad. ¿En cuáles? Ahora te lo contamos.

El Museo de la Orangerie

Nenúfares de Monet
Nenúfares – Wikimedia Commons

Vamos a comenzar con el museo de París donde se ven las obras más personales de Monet. Es el Museo de la Orangerie, situado en uno de los extremos del Jardín de las Tullerías, precisamente en la salida a la plaza de la Concordia.

El nombre del museo alude a que el edificio se construyó para ser un invernadero de naranjos, pero hoy en su interior hay una fantástica colección de pintura de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Pero entre todas las joyas que se guardan aquí, las más destacadas son las obras de Monet, en concreto su ciclo de los Nenúfares. Unos enormes lienzos dispuestos en unas salas de forma oval que por sí solas merecen la entrada al museo.

El Museo de Orsay

Desayuno en la hierba de Monet
Desayuno en la hierba – Wikimedia Commons

Desde la Orangerie hay que cruzar el Sena para dirigirse al Museo de Orsay, que sin duda alguna es el gran templo del arte impresionista. Su interior alberga una de las más grandes colecciones de este estilo que se pueden ver en el mundo. Una colección en la que no faltan los cuadros de Renoir, Pissarro o Degas.

Aquí, por supuesto, también hay lienzos de Monet, pero no se trata de unos lienzos cualquiera. En el Museo de Orsay hay verdaderas obras maestras de este artista.

Allí están, por ejemplo, su Desayuno en la Hierba o sus célebres Amapolas. Y también están algunas de las vistas de la estación de San Lázaro, una estación de ferrocarril similar a la de Orsay, ya que este edificio antes que museo fue una estación de tren.

El Museo Marmottan Monet

Impresión, sol naciente de Monet
Impresión, sol naciente – Wikimedia Commons

También el Museo Marmottan Monet salvaguarda uno de los mejores conjuntos de arte impresionista que se pueden ver en todo el mundo. Una colección de origen privado que fue creciendo con el tiempo, a la que incluso el propio hijo de Monet donó muchos cuadros para que brillaran junto a los de otros maestros del impresionismo.

En total, aquí se conservan más de 60 cuadros de Monet, un número más que considerable. Y en ellos se puede ver toda la evolución que fue llevando este pintor extraordinario y renovador. ¿Dónde se encuentra el Marmottan Monet? En la calle Louis Boilly del Departamento XVI, muy cerca del Bois de Boulogne.

Le Petit Palais

Atardecer en el Sena en Lavacourt de Monet
Atardecer en el Sena en Lavacourt – Wikimedia Commons

Mucho más céntrico está Le Petit Palais, en la zona más monumental de París. Este palacete es una de las joyas más aparentes y desconocidas de París, ya que es el Museo de Bellas Artes que muchas veces se pasa por alto si se compara con los grandes museos parisinos.

Sin embargo, en cualquier otra ciudad este museo sería el gran tesoro. No solo por el bello edificio de la Belle Epoque que lo acoge, sino porque guarda más de mil obras de toda la historia del arte. Y entre ellas no podía faltar una representación del arte impresionista de Claude Monet.

Excursión a Giverny

Jardín de Monet en Giverny
Jardín de Monet en Giverny – JJG53 / Flickr.com

Para aquellos que todavía deseen seguir rastreando las huellas de Monet estando en la capital gala, les recomendamos una excursión hasta Giverny. Se trata de una localidad en la vecina región de Normandía y más o menos a 90 minutos de viaje.

Allí espera la que fue la casa del maestro durante más de 40 años, desde 1883 hasta su muerte en 1926. Un lugar para conocer no solo su arte, sino también su vida más íntima, ya que se ven su casa, su taller y los jardines en los que pasaba horas el pintor para realizar luego cuadros como el de los Nenúfares visto en la Orangerie.

De esta manera, la visita a Giverny puede cerrar de forma perfecta el recorrido por la vida y obra de Monet que comenzábamos en los museos de París.

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