Brujas en un día

· 25 octubre, 2015

La ciudad belga de Brujas tiene un espectacular casco antiguo que está catalogado Patrimonio de la Humanidad por la cantidad y calidad de edificios históricos que conserva. Descubrirlo con tranquilidad merece más de un día de visita pero, como siempre viajamos con el tiempo justo, ahora os vamos a mostrar un itinerario para descubrir Brujas en un día.

La Grote Mark o Plaza del Mercado de Brujas

Cualquier itinerario turístico por Brujas ha de iniciarse en la Grote Markt. Es el epicentro de la vida en la ciudad y lo ha sido durante siglos, es algo que se aprecia nada más adentrarnos en la plaza porque toda ella es un vital conjunto artístico esplendoroso y exquisitamente bien conservado.

Plaza del Mercado de Brujas
Plaza del Mercado – Emi Cristea

Sin entrar en detalles, la vista general ya es cautivadora. En un mismo lugar se puede hacer un repaso a la historia de la arquitectura flamenca, desde el arte gótico hasta las formas historicistas del siglo XIX. Cualquier edificio merece una fotografía, aunque algunos destacan enormemente.

La torre medieval del campanario o Belfort se levanta imponente en un lateral de la plaza. Aunque se vaya justo de tiempo, hay que destinar un rato a subir los 366 escalones que llevan hasta su parte alta y así disfrutar de una panorámica aérea de la plaza para complementar las sensaciones de imaginarse en una ciudad de cuento.

Torre Belfort en Brujas
Torre Belfort – Neirfy

Precisamente la Torre de Belfort se eleva sobre el Mercado cubierto Le Halle, otro de los atractivos de la Grote Markt, ya que aquí se puede evocar el mercado medieval que dio fama y esplendor a Brujas.

Plaza de Burg

Esta plaza está a un paso de la Grote Markt y es el segundo lugar imprescindible en la ciudad. Tiene un carácter más oficial que la anterior, ya que aquí se hallan edificios históricos como el Ayuntamiento, el Palacio de Justicia o la Basílica de la Sagrada Sangre.

Los dos primeros son joyas arquitectónicas de distintos estilos, el Ayuntamiento de estilo gótico y el Palacio de Justicia a caballo entre el barroco y el neoclasicismo. Ambos son visitables y merece la pena adentrarse por sus salas.

Vista aérea del ayuntamiento de Brujas
Ayuntamiento de Brujas – f9photos

Y en cuanto a la Basílica de la Sagrada Sangre, además de su interés histórico y artístico por sus orígenes medievales, también tiene su interés religioso. Ya que aquí se guarda una reliquia muy venerada, porque se supone que en Brujas se custodia un paño con el que José de Arimatea recogió la sangre de Cristo.

En definitiva, solo con los atractivos de la Grote Markt y de la Plaza de Burg pasa la mañana. Al encontrarnos en la zona más turística de la ciudad, no faltan los bares y restaurantes para tomar algo y proseguir después esta intensa ruta turística de un día por Brujas.

“La vida del viajero, va de un destino a otro, entre paisajes urbanos y naturales, entre culturas cercanas y otras desconocidas, intentando absorber lo mejor de cada uno”.

Grisel Isaac-

Un mini crucero por los canales de Brujas

Cuando se viaja a Brujas, pronto se descubre por qué la ciudad belga aparece en muchos folletos, libros y webs con el apelativo de la “Venecia del Norte”. Todo su casco histórico está plagado de pequeños canales que discurren entre los magníficos edificios y bajo pequeños puentes. Esas estampas hacen que Brujas sea uno de los destinos románticos más apreciados de Europa.

Excursión por los canales de Brujas
Canales de Brujas – NattyPTG

Estos canales son navegables en embarcaciones turísticas. Hay distintos tipos de recorridos, como vamos con el tiempo apurado, se puede optar por un mini crucero de unos 30 minutos que recorre el corazón de Brujas.

Un paseo por Marianstraat de Brujas

La calle Marianstraat y sus colindantes como Katelijnestraat son el foco más dinámico de Brujas. Toda esta zona, de origen medieval y estrechas calles, alberga multitud de negocios para realizar compras en la ciudad.

Pero además de esas compras, se puede aprovechar para descubrir otros grandes monumentos de Brujas. Por ejemplo, la Catedral de San Salvador, que llama la atención por su campanario. También en la zona está la Iglesia de Nuestra Señora, donde se guarda una escultura de la Virgen y el Niño que talló el gran Miguel Ángel.

Escultura de la Virgen con el niño en Brujas
Escultura de la Virgen y el Niño – Rudi Vandeputte

En definitiva, la tarde pasa rápido caminando por estas calles y el día no da para más. Sería necesario, al menos otra jornada para seguir maravillándose con Brujas y lugares como el Beaterio, el Lago del Amor o Minnewater o el Museo del Diamante. Pero el tiempo manda. Otra vez será.