Alcalá del Júcar, una villa encantadora

· 4 enero, 2016

Alcalá del Júcar es un pueblo encantador de la provincia de Albacete. El lugar es ideal para escapadas rurales del fin de semana, ofreciendo diversos atractivos arquitectónicos y paisajísticos inolvidables. No en vano esta hermosa localidad fue declarada Conjunto Histórico-Artístico. ¡Acércate a este lugar cargado de magia y no te arrepentirás!

Situado en una roca sobre un meandro del río del que recibe el nombre, Alcalá del Júcar es un pueblo singular, con sus casas dispuestas de manera escalonada por el cerro hasta alcanzar el imponente castillo que preside todo el conjunto.

Tesoros de Alcalá del Júcar

Castillo

Este castillo presenta una arquitectura típicamente islámica. Se trata de una fortificación almohade levantada en el siglo XII, con un torreón de forma pentagonal y dos pequeñas torres de planta circular. A su alrededor aún pueden contemplarse restos de la antigua muralla que rodeaba el lugar.

Castillo de Alcalá del Júcar
Castillo de Alcalá del Júcar – Pakmor

El enclave en el que se encuentra este castillo ya fue elegido como atalaya mucho antes, íberos y romanos tuvieron aquí asentamientos. Una fortaleza que paso a manos cristianas en el siglo XIII, tras la conquista de Alfonso VIII.

El edificio, bien conservado, mantiene sus propias leyendas. Contaremos solo una, la que narra como la princesa cristiana Zulema se arrojó desde lo alto de la torre para evitar tener que casarse con el moro Garadén, que la había secuestrado y pretendía convertirla en musulmana.

El castillo se encuentra abierto al público y, además de la visita, se pueden contemplar exposiciones temporales que se realizan en sus salas.

“Tus ojos son dos luceros,
que se asoman a Alcalá
y al despuntar la mañana
con su brillo alumbran
hacia ese mágico camino
que al amor hará llegar”.

-Juan José Martínez García-

Las cuevas

En el casco histórico de Alcalá del Júcar podemos visitar dos cuevas cargadas de historia: la del Garadén y la del Diablo. La primera, con más de 700 años de historia y un hermoso mirador, es la más antigua. Inicialmente tuvo una función bélica, ya que sirvió como puesto de centinelas. Pero, con la llegada de los cristianos acabó perdiendo esta función y acabó convertida en palomar.

Cuevas del Diablo en Alcalá del Júcar
Cuevas del Diablo – Antonio Marín Segovia / Flickr.com

Justo debajo de la cueva de Garadén, se encuentra la cueva del Diablo, que tiene más de un siglo de historia. Ambas son propiedad privada, su dueño, Juan José Martinez, alias “El Diablo”,  fue quien las restauró, amplió y unió, transformándolas en un atractivo turístico más de la localidad. Hoy en día las cuevas albergan un bar y también una discoteca.

Qué hacer en Alcalá del Júcar

Merece la pena dedicar un buen rato a pasear por sus callejuelas, desde el puente romano hasta el castillo, disfrutanto de la arquitectura popular de este pueblo y de sus casas, excavadas en la montaña. Pero deberás tomártelo con calma, porque las calles son bastante empinadas.

Vista de Alcalá del Júcar
Alcalá del Júcar – Pakmor

Pero, además, Alcalá de Júcar es un sitio magnífico para disfrutar de deportes de naturaleza, como el senderismo o la bicicleta de montaña. En los alrededores encontrarás numerosas rutas, que, además, no son difíciles, por lo que se pueden realizar en familia. Podrás disfrutar de unos paisajes maravillosos y contemplar la hoz del Júcar.

La villa es un buen lugar para disfrutar de un fin de semana rural, no es difícil encontrar alojamientos llenos de encanto para descansar y disfrutar de todo lo que Alcalá del Júcar ofrece a los visitantes.

El momento ideal para visitar la villa es durante la celebración de sus tradicionales fiestas de San Lorenzo. Algunas de las actividades más destacadas son las corridas de toros, obras de teatro, verbenas y una carrera de carretillas que se realizan en el pueblo desde hace unos años. Estas fiestas se realizan en verano, perfecto para pasar aquí unos días de vacaciones.