Visitamos la Mezquita Nueva de Estambul

· 18 febrero, 2019
Descubrir la verdadera esencia de esta ciudad pasa por la visita a todas y cada una de sus joyas arquitectónicas y la Mezquita Nueva es una de ellas.

Visitamos la magnífica Mezquita Nueva de Estambul. Esta es una milenaria ciudad a orillas de Bósforo que transmite aún toda la esencia de las antiguas Bizancio y Constantinopla. Toda la ciudad es un crisol de culturas y rutas comerciales que han convergido aquí durante miles de años.

Situada entre dos continentes, hay pocas oportunidades como esta para empaparse del cruce de culturas, historia y gastronomía. Estambul es uno de los lugares más mágicos a los que uno pueda viajar. No hay forma de no enamorarse de esta bellísima ciudad.

Ya desde el avión, si se tiene oportunidad de llegar al anochecer, las formas de la urbe se intuyen en las siluetas marcadas por sus calles y monumentos iluminados. Estambul es un espectáculo de vida, color y sabores, incluso antes de poner un pie en ella.

El origen de la Mezquita Nueva de Estambul

Vista de la Mezquita Nueva de Estambul
Mezquita Nueva – Clay Gilliland / Wikimedia Commons

Es uno de los tesoros de la ciudad. Su nombre original es Yeni Camii y, aclaramos esto desde el principio, se la conoce como “nueva” desde que se comenzara a construir, en el año 1597. El Cuerno de Oro es el lugar donde se encuentra esta imponente construcción, levantada como parte de un complejo mayor.

Su historia se remonta al sultanato de Murad III y se construyó en dos fases. Dicen las crónicas que fue a instancias de su esposa, Safiye. Parece que la clase política, especialmente los jenízaros, recelaban del proyecto por considerar a Safiye demasiado influyente en las decisiones del sultán.

Por otra parte, el emplazamiento elegido, el barrio de Eminönü, estaba habitado mayoritariamente por judíos, que consideraban el proyecto como una imposición del islam. Todo ello complicó bastante el inicio de la construcción de la mezquita.

El elevado coste económico que estaba suponiendo la construcción de la Mezquita Nueva hizo que, finalmente, el proyecto se abandonara tras la muerte de Murad III.

El nuevo sultán no tenía ningún interés en la mezquita. Safiya fue relegada al harem y la mezquita quedó en ruinas. No fue hasta 1660 cuando la madre de otro sultán, aconsejada por el arquitecto imperial, intercedió para retomar las obras de Yeni Camii. Así, las obras pudieron terminarse en el año 1663.

El exterior de la Mezquita Nueva de Estambul

Patio de la Mezquita Nueva de Estambul
Patio de la Mezquita Nueva

La mezquita está construida con bloques de piedra que se trajeron desde Rodas, y la fachada se cubrió con azulejos de Iznik. La Mezquita Nueva cuenta con 66 cúpulas y semicúpulas de forma piramidal y dos minaretes. La cúpula principal está soportada por cuatro semidomos y mide 36 metros de altura.

Está precedida por un patio monumental en el lado oeste, típico de las mezquitas imperiales. El patio limita en uno de sus lados con un peristilo de columnas con pequeñas cúpulas. En la pared sur están las fuentes que se utilizan para las purificaciones, además de la fuente principal de ablución, que se encuentra en el centro.

El interior de Yeni Camii

Cúpula de la Mezquita Nueva de Estambul
Cúpula de la Mezquita Nueva – Brian Jeffery Beggerly / Flickr.com

La planta principal es cuadrada. Los pilares que soportan la cúpula son los que definen también el área central de la planta. La rodean por tres de sus lados unos arcos que se conectan mediante esbeltas columnas de mármol.

Las paredes interiores de la mezquita están adornadas con azulejos blancos, azules y verdes. En la esquina noroeste se situó un pabellón real, unido a la mezquita por un largo pasillo. Está separado por una gran reja dorada desde la que los miembros de la corte imperial asistían a los servicios.

El külliye

Las mezquitas imperiales de Estambul se diseñaban como parte de proyectos arquitectónicos más grandes, los külliye. Estos complejos contaban con edificios adyacentes en los que se atendían tanto necesidades religiosas como de otra naturaleza.

El külliye original de la Mezquita Nueva de Estambul consistía en un hospital, una escuela, el palacio, la mezquita y un gran mercado. El mercado es el actual Bazar de las Especias, o Bazar Egipcio, que es otra de las visitas obligadas en Estambul.

Descubrir la verdadera esencia de Estambul pasa por la visita a todas y cada una de sus joyas arquitectónicas, y la Mezquita Nueva es una de ellas. Este es uno de los muchos tesoros que guarda esta ciudad para los viajeros que se acercan a vivirla.