5 datos que debes saber de la Mezquita Azul de Estambul

Alicia Vecino López 14 enero, 2018

La Mezquita Azul de Estambul es una de las construcciones más increíbles de la ciudad. Y no solo por su belleza, sino que es la mezquita más importante de la capital turca. Y, además, está muy cerca de otro de los tesoros de Estambul: Santa Sofía. Todo un tesoro que vamos a visitar para contarte su historia y algunas curiosidades.

1. Historia de la Mezquita Azul de Estambul

Interior de la mezquita Azul
Interior – Krissanapong Wongsawarng

La Mezquita Azul de Estambul se levantó en el siglo XVII con el objetivo de homenajear Alá tras las guerras contra el Imperio safávida. Fue el sultán Ahmed I quien ordenó su construcción, pensando que la mala fortuna en las contiendas se debía a que Alá se había enfadado con los turcos.

De esta manera, se diseñó y levantó un templo magnífico. Pero este hecho también trajo problemas al sultán, ya que normalmente las mezquitas se construían con el botín de las guerras. Como este no fue el caso, hubo que recurrir a los fondos del tesoro, lo que no a todos gustó.

2. Construcción de la mezquita

Vista aérea de la mezquita Azul
Vista aérea – Faraways

Nada se dejó al azar en la construcción de la Mezquita Azul de Estambul. Se levanta en el mismo lugar que ocupara el Gran Palacio de Constantinopla. De hecho, gran parte de la mezquita se encuentra sobre los cimientos y sótanos del palacio.

Además, este emplazamiento está cerca del antiguo hipódromo, un lugar con especial significado y, como decíamos al comienzo, a un paso de Santa Sofía, en aquel entonces la principal mezquita de la ciudad. De ahí el gran simbolismo que tiene el lugar elegido para levantar este magnífico edificio.

3. Arquitectura

Patio de la Mezquita Azul
Patio – Luciano Mortula – LGM / Shutterstock.com

La Mezquita Azul de Estambul tiene dimensiones muy parecidas a Santa Sofía. De ella destaca el tamaño de la cúpula central, que tiene nada menos que 23 metros de diámetro y 43 metros de altura. Y junto a ella, toda una serie de cúpulas más pequeñas que se van superponiendo. Vista desde el cielo, su planta tiene forma de trébol de cuatro hojas.

Otro aspecto que hay que saber que sus minaretes provocaron una gran polémica. ¿Por qué? Porque la mezquita se construyó con el mismo número de minaretes que la de La Meca, seis. La cuestión se solucionó de una manera un tanto peculiar: levantando uno más en La Meca.

4. Interior de la Mezquita Azul de Estambul

Interior de la Mezquita Azul de Estambul
Interior – isa_ozdere / Shutterstock.com

Su nombre lo indica de una manera clara. Y es que el interior de la Mezquita Azul de Estambul está revestido por más de 20.000 azulejos de color azul. Estos azulejos adornan y decoran la cúpula y la parte superior de la mezquita y tienen más de 50 diseños diferentes.

Pero la belleza de la decoración no se podría apreciar sin la luminosidad del templo. Buena parte de la luz entra a través de 200 vidrieras de diferente tamaño. Y a ellas se unen las magníficas lámparas de araña que cuelgan de los techos. De esta manera se crea un ambiente casi mágico que envuelve e invita a la oración.

Queda un elemento relevante en el interior: el mihrab. Está revestido en mármol y contiene un panel doble lleno de inscripciones.

5. Consejos para visitar la Mezquita Azul de Estambul

Cúpulas de la Mezquita Azul
Cúpulas – isa_ozdere / Shutterstock.com

El horario de la mezquita es de 9 de la mañana a 7 de la tarde. Pero hay que tener en cuenta que durante los horarios de culto los turistas tienen el acceso prohibido. Eso sí, la entrada es gratuita.

Otro aspecto importante es que para entrar en ella hay que descalzarse y llevar ropa adecuada. Especialmente las mujeres, que no pueden llevar ni los hombros ni el pelo descubiertos. Y nadie puede entrar tampoco mostrando las piernas. En cualquier caso, a los más despistados en la entrada les proporcionan atuendos para cubrirse.

“Una vez que has viajado, la travesía nunca termina, sino que es recreada una y otra vez a partir de vitrinas con recuerdos. La mente nunca puede desprenderse del viaje”.

-Pat Conroy-

La Mezquita Azul de Estambul es uno de los grandes tesoros de la ciudad, un edificio magnífico por fuera y por dentro que te dejará boquiabierto desde cualquier punto de vista. En definitiva, un lugar que hay que visitar sí o sí.

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