Visitamos el pueblo gótico de Radio Liberty

· 12 enero, 2019
En plena Guerra Fría, los servicios secretos norteamericanos instalaron una emisora de radio anticomunista en la villa catalana de Pals.

Visitamos uno de los pueblos más bonitos del Bajo Ampurdán: Pals, el pueblo gótico de Radio Liberty. Rodeado de arrozales, aún hoy conserva todo el encanto de las pequeñas villas medievales. Pals fue un señorío del conde de Barcelona durante siglos y su historia está llena de relatos, anécdotas curiosas e historias increíbles.

Pals es el lugar que enamoró al escritor Josep Pla. Pero han sido muchos los que lo largo de los siglos encontraron en esta localidad el sitio idóneo para sus propósitos, que han sido muchos y variados, todo sea dicho de paso.

Desde sus siete mujeres feudales, pasando por la leyenda de Cristóbal Colón partiendo desde Pals a las Américas, hasta su emisora de radio anticomunista, financiada por la CIA durante años. Pals es uno de esos lugares que no pueden faltar en el archivo fotográfico de cualquier viajero que se precie.

Un poco de historia

Pals en Girona
Vista de Pals – Nuran Gelici / Flickr.com

Se cree que tiene origen romano, aunque no existen vestigios. Solo el nombre, Pals, en honor a Palas Atenea; aunque quizás provenga del latín palus, lugar pantanoso.

La primera mención al pueblo de Pals la encontramos en el año 889 en una alusión a su castillo, Mont-Áspre. También aparece en documentos de donaciones hechas por del rey Odón I de Francia y por Ramón Borell y Ermessenda, condes de Barcelona y señores feudales de estas tierras durante siglos.

Pals se vio envuelta en varias guerras medievales, como la que comenzó siendo una revuelta de campesinos y culminó con la guerra civil catalana contra Juan II en 1482. Y ya en 1501, con Fernando el Católico, Pals se constituye como villa con poderes tributarios propios.

Una leyenda que gusta contar a los lugareños es que Cristóbal Colón no zarpó hacia América desde Palos de la Frontera, lo hizo desde aquí, desde la villa de Pals.

La emisora anticomunista

Ahora queremos contarte una parte muy curiosa de su historia. Este pequeño pueblo de la Costa Brava protagonizó durante los últimos años del siglo XX una de las historias más curiosas que podemos encontrar en la península ibérica.

Antigua estación de Radio Liberty en Pals
Antigua estación de Radio Liberty – Saint-Aniol / Wikimedia Commons

En plena Guerra Fría, la que enfrentaba a las dos grandes potencias mundiales, Estados Unidos y la Unión Soviética, los servicios secretos americanos compraron una basta extensión de tierra del municipio.

El objetivo era instalar una emisora de radio de contenido propagandístico contra el bloque comunista. La primera emisión se realizó el 23 de marzo de 1959. Y los primeros programas de radio de esta emisora llegaron enlatados por avión desde Múnich, donde estaba la redacción.

La emisora de Radio Liberty permaneció bajo el control de la CIA hasta 1973. El presidente Jimmy Carter le dio un nuevo impulso como emisora de propaganda, y posteriormente se la conoció como uno de los “micrófonos de Reagan”, por los importantes fondos con las que la dotó.

Con la posterior democratización del gobierno ruso y la caída del muro de Berlín, Radio Liberty dejaba atrás su influencia durante la Guerra Fría. Finalmente, dejó de emitir en mayo del 2001, y en 2006 sus enormes antenas fueron derribadas. A Pals se le conoció ya para siempre como el pueblo gótico de Radio Liberty.

Un paseo por el pueblo gótico de Radio Liberty

Calle de Pals
Calle de Pals – Pere Sebastián / Flickr.com

Pals es como una cápsula del tiempo. Pasear por sus calles se convierte en un viaje al pasado. Todo el recorrido por el pueblo gótico de Radio Liberty tiene algo que contar. En sus esquinas, en sus arcos de medio punto, sus ventanas ojivales, los restos de su muralla, sus pozos y sus balcones de piedra.

Aunque las muchas guerras a las que se vio abocada destruyeron parte del patrimonio, una magnífica reconstrucción realizada en el recinto gótico de Pals el pasado siglo permite aún empaparse de historia en este viaje.

Todavía se conserva la torre románica de 15 metros de alto del castillo, la torre de las Horas y sus extraordinarias tumbas visigóticas. Hay que acercarse al mirador de Josep Pla para admirar las fabulosas vistas panorámicas del llano del Bajo Ampurdán y las islas Medes al fondo.

Pals no merece una visita, sino cien visitas, porque su situación ofrece la posibilidad de ver uno de los paisajes más bellos e inolvidables del país.

-Josep Pla-

Y de visita obligada es también su iglesia, una mezcla de arte románico, gótico y barroco, construida con parte de la piedra del castillo original. Una joya gótica de la que el escritor Josep Pla se enamoró una y cien veces.