Vigan, una ciudad de estilo colonial en Filipinas

Este artículo ha sido escrito y verificado por la especialista en Asia Oriental María Belén Acosta
Vigan es una de las ciudades más representativas del estilo colonial español en Asia. Recorrer sus calles es una experiencia inolvidable.
 

Vamos a pasear por una de las ciudades con más encanto de Filipinas. Vigan, fundada en el siglo XVI, se ha convertido en uno de los grandes atractivos turísticos del país. En ella podremos deleitarnos con su magnifico estilo arquitectónico, que refleja a la perfección no solo la clara influencia del periodo de colonización española, sino la de otras muchas culturas que han pasado por la ciudad.

La historia de Vigan, una ciudad con encanto

La ciudad de Vigan se encuentra situada en la isla de Luzón, en la provincia de Ilocos Sur, en Filipinas. Se fundó en 1572, justo 50 años después de la llegada a Filipinas de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano. Estos navegantes descubrieron que la zona era uno de los principales asentamientos comerciales entre China y los isleños.

Catedral de Vigan

Durante esa época, Juan de Salcedo, nieto del fundador de Manila, nombró a la ciudad Villa Fernandina en honor al primogénito del rey de España Felipe II. A partir de entonces, se comienzan a restablecer y construir no solo bases militares en la ciudad, sino que además se promovió un tipo nuevo de arquitectura. Se cree que se restauraron más de 200 edificios.

 

Un dato para los amantes de la arquitectura, uno de los motivos del turismo en la ciudad, es que los arquitectos españoles fueron capaces de fusionar su estilo colonial con algunas influencias orientales.

Sin embargo, la presencia de colonos españoles en la antigua Vigan fue más bien baja, la mayoría prefería establecerse en Manila. De hecho, había por aquel entonces más colonos mexicanos, de ahí que se puedan ver grabados coloridos en muchos edificios. Además, se mantienen hasta nuestros días los nombres españoles dados a las calles de la ciudad.

Actualmente, es considerada la ciudad colonial española en mejor conservada de Asia. De hecho, son muchos los que llaman a la actual ciudad de Vigán la Sevilla de Filipinas. Por todo lo mencionado anteriormente, la ciudad forma parte del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1999.

Paseando por la ciudad de Vigan

Casas coloniales

Lo que más llama la atención al llegar a Vigan es la arquitectura y distribución de sus calles. Estas, claramente influenciadas por el periodo de colonización española, recuerdan a calles típicas de pueblos del Mediterráneo.

 

Una de las más famosas es la calle Crisólogo. Esta es la vía principal que cruza todo el casco histórico de la ciudad y en ella se encuentran la mayoría de comercios típicos y restaurantes, así como multitud de alojamientos. Es muy conocida, además, por su ambiente nocturno.

Junto a la calle principal se encuentra la Casa Museo Leona Florentino, dedicado a la vida y obra de una de las figuras más importantes de la literatura y poesía en Filipinas. Hay más museos interesantes como el del padre Burgos, situado en la casa natal de José Burgos, uno de los mártires del Gomburza que fue ejecutado por apoyar la independencia de Filipinas.

Otro museo interesante es la Casa Museo Syquia. Aquí se puede conocer más sobre uno de los presidentes más importantes del país. También ubicado en su antigua residencia, de estilo colonial, podremos disfrutar de sus jardines, pinturas y recuerdos personales tanto de él como de su familia.

Por último, tampoco se puede dejar de visitar la Catedral Metropolitana de la Conversión de San Pablo, de estilo barroco y construida en el año 1610. También merece la pena visitar las ruinas del campanario de Bantay, una iglesia destruida durante la Segunda Guerra Mundial y que ofrece las mejores vistas de la ciudad.

 

Consejos útiles para disfrutar de la visita

Calle de Vigan

Una de las maneras más sencillas y económicas de viajar hasta Vigan es tomando un autobús nocturno desde Manila. El viaje no supera las cinco horas y existen varias compañías de autobuses que ofrecen el mismo recorrido.

Ya una vez en la ciudad, si lo que se busca es alojamiento, lo más sencillo es hacerlo en la calle principal. En el centro histórico es fácil encontrar varios tipos de alojamientos, desde económicos a otras ofertas con un mayor número de servicios.

Por último, es recomendable realizar el viaje a Vigan durante los meses de invierno y hasta final de primavera. Durante esta época se evitan las altas temperaturas y la humedad propia de estas islas de clima tropical.

  • Ciudad histórica de Vigan. Centro del Patrimonio Mundial - UNESCO. Recuperado el 2 de abril de 2020 de https://whc.unesco.org/es/list/502
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