Vic, historia y tradición en la comarca de Osona

Vic es uno de los municipios catalanes más hermosos. Está emplazado en la plana de Vic, a la misma distancia de Barcelona que de la frontera con Francia. Su niebla invernal la hace aún más bonita… ¡aunque sus temperaturas lleguen a los -10°C! Recorre con nosotros esta bella localidad, capital de la comarca de Osona.

Vic antigua, feudal y libre

El primer vestigio de Vic data del siglo IV a.C., aunque en ese momento se llamaba Ausa. Con la llegada de los romanos pasó a ser una ciudad tributaria y un importante municipio con un templo en lo más alto (a 500 metros). Fue sede episcopal y destruida en 826 por los francos.

Vista de Vic
Vic- Iakov Filimonov

Poco tiempo después fue repoblada junto a otras comarcas de la Plana de Vic. En los muros del arruinado templo se erigió el castillo. Ya en época feudal estuvo dividida en 2 partidas (una bajo dirección del obispo y otra por los señores Montcada) y esta separación se mantuvo en la Edad Media, hasta que en 1450 el rey Alfonso la unificó como ciudad.

Vic fue testigo principal de varias guerras, entre ellas la de Sucesión, la de Independencia y la Civil. Pero eso no impidió que se recuperara y se uniera a Barcelona a través del ferrocarril (a 70 kilómetros de distancia) o que muchos hombres ilustres estudiaran en su antigua escuela catedralicia. Desde 2012 Vic es un territorio catalán libre y soberano.

Recorriendo Vic como Gaudí

Antoni Gaudí es uno de los artistas catalanes más importantes y también pasó por Vic durante algunas semanas de 1910, para poder alejarse del trabajo y superar una gran depresión nerviosa.

En vez de quedarse sentado disfrutando del paisaje, se dedicó a diseñar unas farolas conmemorativas por el centenario del nacimiento del filósofo Jaime Balmes. Se inauguraron meses después, pero en 1924 se destruyeron, por lo que solo quedan fotografías de esa época.

Vista de Vic
Vic – KarSol

En tu recorrido por Vic no puedes dejar de pasear por su bonito centro histórico de estilo medieval, pero que incluye estructuras romanas e incluso modernas. Entre los puntos que nadie puede perderse están el templo romano del siglo II, la catedral de Sant Pere de Vic con sus campanarios y cripta, las murallas del siglo XIV y los claustros góticos.

Cualquier ruta que decidas hacer en Vic ha de empezar y terminar en la plaza del Mercadal, centro neurálgico de la ciudad. Todos los martes y sábados se lleva a cabo un mercado muy colorido y que emula las tradiciones de la Edad Media. Si vas cualquier otro día te asombrarás viendo los edificios de los alrededores, todos de épocas y estilos diferentes.

“Como se levanta Casserres con su torre bizantina, para ver la sala de hiedras y el viejo campanario de Vic.”

– Jacint Verdaguer –

Los museos de Vic

Si eres amante de los museos, en Vic tienes varios para visitar y aprender sobre historia, filosofía y arte. El más destacado es el de Sant Antoni Claret, al lado del templo sepulcro. Allí se detalla la vida de este padre que fue declarado santo y que fundó una congregación en Vic.

El museo Episcopal está catalogado como uno de los más completos por la cantidad de obras que exhibe. Fue inaugurado en 1891 y entre sus colecciones se destacan esculturas góticas y románicas, objetos arqueológicos, indumentaria y tejidos litúrgicos, orfebrería y forja.

Plaza de la Catedral de Vic
Plaza de la Catedral – KarSol

El Museo del Arte de la Piel está dedicado todo tipo de artículos confeccionados con piel de cordero dorada y policromada, como por ejemplo baúles, sillas, máscaras, biombos, figuras y mucho más. Para terminar no te pierdas el Museo Balmes donde se puede ver la habitación donde murió el filósofo local.

Para que en tu paseo por Vic no te pierdas nada y tengas acceso a muchos de los atractivos turísticos, puedes adquirir por un valor de 10 euros el “tiquet integrat” en la oficina de turismo. Podrás con este pase con validez por un año visitar la catedral, los museos episcopal y de la piel, la sala Sert del ayuntamiento y el templo romano, subir al campanario románico y hacer una visita guiada por el centro histórico de la ciudad (dura aproximadamente 1 hora).

Una perfecta escapada a menos de 100 kilómetros de Barcelona y un motivo perfecto para aprender sobre historias antiguas, convertirte en un filósofo o comprar al mejor estilo medieval.

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