Viajar a Lisboa: qué ver y hacer en 2 días

Vamos a viajar a Lisboa, una de las capitales europeas más vibrantes y la ciudad de Portugal más famosa. Una ciudad que nos ofrece numerosos planes, desde recorrer sus encantadores barrios a visitar sus monumentos. Lisboa nunca deja indiferente. Y, si no tienes mucho tiempo, no te preocupes, te damos ideas para disfrutar al máximo de una escapada.

Uno de los problemas que se suelen tener al organizar un viaje es la falta de tiempo. De hecho, Lisboa tiene tanto que ver que es imposible conocer todo en un fin de semana. Sin embargo, en dos días sí podremos visitar los lugares fundamentales de esta maravillosa ciudad. De esta manera, respiraremos su encanto mágico y único.

Viajar a Lisboa: primer día

Plaza del Rossio de Lisboa
Plaza del Rossio – ESB Professional

Viajar a Lisboa es empaparte del ambiente bucólico de la ciudad, comenzar a “falar” con acento portugués, admirar cada una de sus calles, subir al tranvía y descubrir una estupenda gastronomía. Por ello, para el primer día de este viaje te proponemos:

  • Por la mañana recorre el barrio de Alfama, visitando el castillo de San Jorge, la catedral y el mirador de Santa Lucía para después comer Bacalhau à brás en alguno de los restaurantes del barrio.
  • Por la tarde visita la plaza de los Restauradores y recorre la Baixa Pombalina, pasando por las plazas del Rossio y del Comercio, cruzando la Rua Augusta y subiendo en el elevador de Santa Justa

Este esquema detallado explica los lugares imprescindibles para el primer día del viaje. Sin embargo, lo ideal para comprender qué vamos a visitar es conocer algo más de esos sitio. Por ello, a continuación, te contaremos las curiosidades necesarias para viajar a Lisboa.

Barrio de Alfama

Catedral de Lisboa
Catedral – Farbregas Hareluya

Este barrio lisboeta es uno de los más antiguos y también auténticos de la ciudad. Una vez entremos en el barrio, sus calles se convertirán en caminos preciosos que te guiarán hacia sus monumentos.

En esta zona nos encontraremos con el castillo de San Jorge y la catedral de Lisboa. Además, podremos observar una magnífica panorámica desde el mirador de Santa Lucía. Puedes subir en tranvía hasta este punto y desde él recorrer el barrio.

Para este primer día, madrugar es algo clave, puesto que el castillo de San Jorge es muy grande y con numerosas curiosidades. Por ello, conviene ir pronto para visitarlo. Para llegar, el barrio se convierte en un pequeño laberinto, así que debéis tener el mapa a mano.

En cuanto a la catedral, es una de las joyas de esta ciudad. Es de los pocos edificios que ha sobrevivido a terremotos e incendios. Una preciosa construcción románica con un claustro que merece la pena descubrir.

Plaza de los Restauradores y la Baixa Pombalina

Plaza del Comercio de Lisboa
Plaza del Comercio – Dennis van de Water

La Plaza de los Restauradores es uno de los principales destinos turísticos para llegar más adelante al Barrio Alto. En esta plaza nos encontraremos con edificios de arquitectura fascinante y el famoso Obelisco. Además, entre esta plaza y la del Rossio está la estación de ferrocarril de Rossio.

Si seguimos caminando entraremos en la Baixa Pombalina. Allí podremos observar la Plaza del Rossio, conocida por las tiendas de recuerdos y restaurantes. También la Plaza del Comercio, con unas vistas increíbles al río y al arco de la Rua Augusta, la calle principal del centro lisboeta.

Además, desde esta zona podremos visitar el elevador de Santa Justa para contemplar una de las mejores panorámicas de la ciudad.

“Para el viajero que llega por mar, Lisboa vista así, de lejos, se erige como una bella visión de sueño, sobresaliendo contra el azul del cielo, que el sol anima.”

– Fernando Pessoa-

Viajar a Lisboa: segundo día

Para este segundo día de viaje, os detallamos de manera esquemática lo más importante:

  • Por la mañana recorre el barrio de Belém. Aquí puedes visitar el Monasterio de los Jerónimos, el Monumento a los Descubrimientos y la torre de Belém. Por supuesto, debes probar los pasteis de Belém.
  • Por la tarde vuelve al centro para recorrer el Barrio Alto, entrar en el Pavilhão Chinês y disfrutar de las vistas desde el mirador de San Pedro Alcántara

Belém

Monasterio de los Jerónimos en Lisboa
Monasterio de los Jerónimos – inacio pires

Empezaremos el día visitando Belém, a tan solo unos kilómetros de Lisboa. Desde el centro llegas sin problemas en tranvía. Allí, debes visitar el grandioso Monasterio de los Jerónimos, con un claustro y una iglesia que te van a fascinar.

A un paso está el espectacular Monumento a los Descubrimientos y también la famosa torre de Belém. Para comer, puedes hacerlo en alguno de los muchos restaurantes de la zona o regresar al centro.

Vuelta a Lisboa

Viajar a Lisboa, plaza del Chiado
Plaza del Chiado – Michaelpuche / Shutterstock.com

De vuelta a Lisboa, y para bajar la comida, te recomendamos perderte por el Barrio Alto y el Chiado, descubriendo el ambiente más alternativo y bohemio de la capital portuguesa.

Aquí puedes disfrutar de una magnífica panorámica desde el mirador de San Pedro Alcántara. Y más tarde, el plan ideal es tomar algo en uno de los bares más reconocidos de la ciudad: el Pavilhão Chinês, donde es posible beber un refresco mientras observas colecciones dignas de un museo. Es un lugar indescriptible, no te lo pierdas.

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