Ushuaia, una escapada al fin del mundo

Ubicada al sur del país y de la provincia de Tierra del Fuego, la ciudad argentina de Ushuaia es conocida popularmente como “el fin del mundo”. Esta zona, habitada por aborígenes que a pesar de la nieve y el frío iban con poca ropa en grandes canoas con fogatas (de allí el nombre de la región), es muy turística y llama la atención de locales y extranjeros.

Viaja a los confines del planeta y aventúrate en la ciudad más austral que existe… ¡no te arrepentirás!

Ushuaia, entre glaciares, lobos marinos y montañas nevadas

Puerto de Ushuaia
Ushuaia – iladm

La ciudad se ubica a los pies de la cadena montañosa Martial y a orillas del Canal Beagle. Es la única localidad argentina localizada al lado oeste de la cordillera de los Andes y con costas hacia el océano Pacífico. Está a poco más de 2.300 kilómetros de Buenos Aires y se puede llegar en avión o en crucero.

Los primeros habitantes de la zona eran los yaganes. Ellos le pusieron de nombre “Ushwaia” que quiere decir Ush “al fondo” y Waia “bahía”. El acta oficial de fundación, que data de 1884, indica que la ciudad se llama “Oshovia” y con el paso de los años terminó siendo como la conocemos ahora.

Ushuaia es pequeña en dimensiones… pero grande en atracciones. Los que buscan naturaleza tendrán una buena ración en estos lares. Los que quieren historia y cultura, también. Aquellos que buscan degustar platos típicos no se sentirán defraudados… y mucho menos los que desean esquiar o practicar snowboard.

“Ushuaia sos mi amor del fin del mundo que me vuelve moribundo con tu piel tierra del fuego. Ushuaia quiero irme y me da miedo quizás es porque te quiero y no quiero abandonarte.”

– Fragmento de la canción “Ushuaia”, de Fito Páez –

¿Qué visitar en el fin del mundo?

Una estancia típica en Ushuaia (sin contar los días de sky) ronda los 3 o 4 días. Es un destino elegido para un fin de semana largo, por ejemplo. En esas 72 o 96 horas puedes hacer decenas de actividades. Las más destacadas son:

Viajar en el tren del fin del mundo

Ferrocarril del fin del mundo en Ushuaia
Ferrocarril del fin del mundo, Ushuaia – Procy

Este ferrocarril, de vía angosta y un puñado de vagones (hoy solo turístico), ha sido muy importante para la historia de la ciudad en sus comienzos. Se usaba para buscar madera en el bosque con la que se construían las casas, las calles y los puentes.

El primer servicio fue en 1909 y, aunque ya no es como antaño, a bordo del tren sentiremos que hemos viajado en el tiempo. La estación final es el Parque Nacional Tierra del Fuego.

Parque Nacional Tierra del Fuego

Paisaje del Parque Nacional en Ushuaia
Parque Nacional de Tierra del Fuego – jorisvo

Podemos llegar a él no solo en tren, sino en también en cualquiera de los servicios turísticos que parten desde el centro de la ciudad. Creado en 1960 para proteger el bosque nativo, tiene una superficie de 63.000 hectáreas y está ubicado frente a la Bahía Lapataia.

Solo una parte del parque está abierta al público, pero es suficiente como para dar un paseo de varias horas observando la naturaleza en su máxima expresión. Entre las especies de árboles llaman la atención, el ñire y la lenga. Los animales que habitan el parque son el zorro, el guanaco y el castor (una verdadera pesadilla para el ecosistema, debido a que al construir sus casas cambian el curso de los ríos).

Cárcel del fin del mundo

Cárcel del fin del mundo en Ushuaia
Cárcel del fin del mundo – Matyas Rehak / Shutterstock.com

Una de las típicas imágenes de Ushuaia es el museo del Presidio, ubicado en uno de los extremos de la ciudad. Esta exprisión funcionó como tal durante varias décadas y allí se enviaba a los delincuentes más peligrosos del país.

En 1902 llegaron los primeros prisioneros, que debían no solo soportar las temperaturas muy por debajo de cero, sino también los trabajos forzados para construir sus propias celdas. El presidio dejó de funcionar en la década de los 40 y desde 1997 es Monumento histórico Nacional.

Hoy en día se pueden recorrer los pasillos de la cárcel y entrar en las celdas de los más célebres prisioneros, como es el caso del llamado “Petiso Orejudo”, un homicida de niños que fue asesinado por los demás presos al quemar viva a una mascota, un gato al que todos querían. Incluso hay estatuas de los presidiarios y de los guardias en tamaño real. ¡Escalofriante y al mismo tiempo divertido!

Estación de esquí en Ushuaia
Estación de esquí de Ushuaia- sunsinger

Pero hay muchas más actividades que podemos hacer en Ushuaia. Se puede pasear por la Estancia Harberton, esquiar en el Cerro Castor, navegar por el Canal Beagle hasta el Faro Les Eclaireus (conocido como “el faro del fin del mundo”) y conocer colonias de lobos marinos en las diversas islas que hay alrededor de la ciudad. ¡Toda una agenda repleta de emocionantes aventuras!

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