Una ruta en coche por el norte de Marruecos

Virgynia Duque 15 septiembre, 2018
En el norte de Marruecos se encuentran algunas de las ciudades más interesantes y más singulares del país. Hacemos una ruta partiendo desde Melilla.

Marruecos es el país africano más cercano a España. Un país lleno de atractivos, pero en esta ocasión hacemos un pequeño recorrido para descubrir algunos de los tesoros del norte de Marruecos. Visitaremos ciudades que dejarán huella en ti. ¿Te vienes con nosotros?

Comenzamos en Melilla

Ceuta y Melilla. Fortaleza de Melilla
Melilla

Nuestro punto de partida es territorio español, la ciudad autónoma de Melilla, en pleno paso fronterizo con Marruecos. Una ciudad que tiene una gran influencia árabe. Es imprescindible dedicar un tiempo a callejear por ella y disfrutar de lugares tan bonitos como la fortaleza o sus edificios modernistas.

Y como seguramente el paseo te dé algo de hambre, debes saber que tapear en Melilla es toda una tradición. No te resistas a ella.

Un recorrido por el norte de Marruecos

Ahora sí, comienza el viaje por el norte de Marruecos. Beni Ensar es la población que se ve nada más cruzar la frontera. No tiene un gran atractivo, pero si eres de esos viajeros a los que le gusta conocer lo más característico del país, absorber su esencia y conocer cómo es la vida allí, esta ciudad podrá mostrártelo.

Desde ella seguiremos la costa, primero hacia el este, para adentrarnos luego en el interior de Marruecos. Vemos ya qué paradas hay que realizar.

Nador

Nador en Marruecos
Vista de Nador

En Nador ya comienza a verse la influencia europea en las construcciones. Tomar un té en una preciosa tetería con barandilla de madera, escalera de mármol y teteras de plata es posible en esta ciudad, en la que también abundan los zocos, creando un contraste más que interesante.

Su mezquita es uno de los monumentos más atractivos, por su belleza y por su altísimo minarete rematado en tonos azules que resalta en la población.

Saidía

Playa de Sisía en el norte de Marruecos
Playa de Saidía – Kippelboy / Flickr.com

Saidía es la siguiente parada de este recorrido por el norte de Marruecos. Una población costera parecida quizá a las de la Costa del Sol, pues tiene chiringuitos en sus playas, pero con un toque más virgen y salvaje. El color dorado de su arena, junto con el turquesa del agua, te hará creer que estás en otro lugar de la tierra. ¡Precioso!

Oujda

Medina de Oujda
Medina de Oujda

En esta ciudad se encuentra uno de los zocos más famosos de la zona. Aquí son muchos los que hablan español, por su cercanía al país y porque muchos han vivido en España o tienen familiares allí, así que comunicarse no será un problema.

Y si tienes tiempo, acércate al oasis Sidi Yahya o descubre el bosque Sidi Maafa. Son dos lugares que están cerca de la ciudad y que son encantadores.

Alhucemas

Parque Nacional de Alhucemas en Maruecos
Parque Nacional de Alhucemas

Otra opción para descubrir el norte de Marruecos es ir desde Nador hacia el oeste para visitar Alhucemas. Es una ciudad fundada por españoles en el 1926, cuando derrotaron a los rifeños en los acantilados de la bahía que lleva el nombre de la ciudad.

Aunque sus edificios no son destacables, merece la pena ver cómo la ciudad se muestra sobre los farallones de la costa. Su mezquita de color blanco y verde se asoma tímidamente al mar, como si quisiera ver qué hay más allá de lo que conoce. Y no hay que perderse la singular belleza del Parque Nacional de Alhucemas.

Fez

Fez en Marruecos
Vista de Fez

Aunque se halla a unas tres horas en coche desde Alhucemas, no puedes perderte la ciudad universitaria más famosa del país. Además, Fez presume de tener las salidas y las puestas de sol más hermosas del mundo. Habrá que ir hasta allí para descubrirlo, ¿no crees?

Si hay una ciudad tradicional y que guarda la esencia del Marruecos más antiguo y profundo, esa es Fez. Dedicar unas horas a descubrir una de las ciudades imperiales del país es imprescindible.

Chauen

Vista de Chaouen en Marruecos
Vista de Chaouen

Y de camino a Ceuta para regresar a España, hay que parar en esta ciudad diferente a todas las demás. Chaouen parece colgada de una montaña y su forma de laberinto y su color azulado sorprenden a todo el que la conoce. Es uno de los mayores orgullos de los marroquíes.

Anota bien este recorrido y piérdete por uno de los países más exóticos del mundo. Disfruta de un paseo por el norte de Marruecos, no lo olvidarás.

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