Un día de sol en la ciudad de Palencia

· 1 marzo, 2016

En plena llanura de Tierra de Campos y a la vera del río Carrión, Palencia es una pequeña pero encantadora ciudad. Un lugar en el que disfrutar de una jornada inolvidable, especialmente en primavera, cuando el sol empieza a calentar y pasear por sus parques y sus calles se convierte en una experiencia de lo más relajante.

Palencia, entre cerros, islas y ríos

Vista de Palencia
Palencia – Alejandro Polanco Seguir / Flickr.com

La capital palentina está atravesada de norte a sur por el río Carrión, que se abre en tres brazos y forma además dos islas. En el punto donde está el Puente Mayor las aguas se vuelven a unir, pero a pocos metros… ¡se separa otra vez! En este caso en dos áreas, una de ellas es una isla con instalaciones deportivas.

El centro de Palencia está ubicado en la llanura pero con dos cerros al norte. A esta ciudad le pertenece un monte de casi 1500 hectáreas de encinas y robles (conocido como “Monte el Viejo”) donde muchos practican senderismo y montan en bicicleta. Un lugar que cuenta con parajes y enclaves para descansar y disfrutar de vistas panorámicas. Incluso puedes hallar un hotel emplazado en una casa que data del siglo XVI.

Paseo de los Canónigos de Palencia
Paseo de los Canónigos – commons.wikimedia.org

Si eres amante de la vida al aire libre te sentirás de maravilla en Palencia. Se dice que es la ciudad con más m² de zonas verdes por habitante de toda España. Los principales parques son el Salón de Isabel II, la Huerta de Guadián, los Jardinillos de la Estación, el Parque-Isla Dos Aguas, el Sotillo de los Canónigos, las Huertas del Obispo, el Parque Ribera Sur y Carcavilla.

“Dios te salve, Palencia querida. Dios te salve, granero de España. Vega y valle, llanura y montaña, forman toda tu tierra de afán.”

-Fragmento del himno de Palencia-

Tomando sol en Palencia

Durante toda su historia esta ciudad ha sido partícipe de innumerables hitos históricos. Fue un gran cruce de caminos para los comerciantes textiles, un punto clave en la Edad Media durante el reinado de Alfonso VII (y residencia real) y el lugar elegido para fundar el primer centro de enseñanza universitaria de España.

Cristo del Otero de Palencia
Cristo del Otero – Francisco Manzanal / commons.wikimedia.org

Vamos a hacer un pequeño recorrido por Palencia y comenzamos en uno de sus lugares emblemáticos, el Cristo del Otero, una escultura que verás casi desde cualquier rincón de la ciudad. Está ubicada en uno de los cerros cercanos y tiene 20 metros de altura.

En el casco histórico de la ciudad, el recorrido comienza en la calle Mayor, que va de norte a sur y desemboca en la plaza más importante, con el Ayuntamiento, construido en el siglo XIX, y la iglesia de San Francisco, del siglo XIII.

Catedral de Palencia
Catedral de Palencia – roberaten

En las cercanías hay algunas calles peatonales que te llevan hacia la catedral Palentina, llamada “La bella desconocida” y que fue erigida hace 500 años. Si bien su fachada es austera en su interior guarda decenas de tesoros, entre ellos un retablo del siglo XVI y la cripta de San Antolín que conserva restos de templos románicos y visigodos. En el claustro se exhiben obras de pintores de la talla de El Greco.

El Palacio Episcopal y su Museo Diocesano están al lado de la catedral. Otros lugares que vale la pena visitar a pocos pasos de allí son los museos arqueológicos y Victorio Macho y la Fundación Díaz Caneja. También has de pasar por la iglesia de San Miguel y quedar asombrado con su torre calada del siglo XII.

Catedral de San Antolín de Palencia
Catedral de San Antolín – Miguel Ángel García. / Flickr.com

Desde el centro de Palencia puedes comenzar la famosa ruta del románico palentino. En este recorrido conocerás sobre el patrimonio medieval en torno al Camino de Santiago. Aún se conservan varios edificios como el monasterio de Santa María, el convento de Santa Clara, las iglesias de Santa María, de Santiago y de San Martín y la ermita de San Pelayo.

Gastronomía en Palencia

¿Te gusta degustar la gastronomía de cada lugar que visitas? En Palencia puedes, por ejemplo, disfrutar de un delicioso lechazo asado, de pichón estofado, menestras de verduras, alubias y del queso de oveja.

Para los amantes de lo dulce las galletas de Aguilar, la leche frita y los dulces de Osorno te harán aumentar algunos kilos. Y para acompañar las comidas nada como los vinos de denominación de origen Cigales.

Palencia lo tiene casi todo: historia, monumentos, fantásticos parques y una maravillosa gastronomía, un lugar perfecto para disfrutar de un día de sol.