El túnel de Wisteria en Japón, pura fantasía

· 30 septiembre, 2016

En la ciudad de Kitakyushu, situada entre Tokio y Shanghái, se encuentra el maravilloso Jardín Botánico de Fuji Kawachi. Aquí encontramos el túnel de Wisteria, uno de los lugares más fantásticos, sorprendentes y románticos que puedas imaginar .

El túnel de Wisteria: un cuento de hadas

En todo el mundo es conocida la afición de los los japoneses a pasear por sus parques y jardines. Sienten un afecto especial por las flores, y concretamente por las glicinas, plantas del género Wisteria. Esta especie es la que da vida a la travesía, arbustos enroscándose unos a otros formando una tela envolvente con un colorido espectacular.

Túnel de Wisteria
Túnel de Wisteria – Binary cse

Este pasillo, denominado  túnel de Wisteria, lleva este nombre en honor al médico y anatomista Caspar Wistar. Se lo otorgó el biólogo Thomas Nuttal, gran conocedor de la flora de Estados Unidos. Esta zona es la más visitada y el principal atractivo de todo el jardín botánico de Kitakyushu.

El impresionante panorama al pasear por debajo de estas flores es un espectáculo sublime. Solo por verlo se desplazan hasta aquí miles de turistas cada año, tanto nacionales como internacionales.

Un hermoso lienzo

Se debe prestar especial atención a la época de floración de las especies florales. Si no coincidiera con la visita turística, el viajero puede sentirse decepcionado. Sin embargo, el turista que sea amante de las plantas disfrutará del paisaje, ya que los arces captarán la atención que ocupaban las glicinias.

Túnel de Wisteria
Túnel de Wisteria – Tatters / Flickr.com

Esta obra de la jardinería japonesa irradia una disposición que bien nos recuerda a un cuadro de algún pintor impresionista como Monet o Renoir. Caminado por ella el turista se sentirá como si paseara por uno de los famosos lienzos impresionistas. Aquel que se atreva a entrar en este mundo maravilloso y mágico a través del éxtasis de los sentidos, sencillamente, se quedará palabras.

“La riqueza que alcanzo viene de la naturaleza, la fuente de mi inspiración.”

– Claude Monet –

Kawachi Fuji: un espejismo de flores

Los jardines botánicos de Kawachi Fuji se construyeron en el año 1997. Es un jardín privado, pero está abierto al público, por lo que todo el mundo tiene acceso a esta delicada maravilla de la naturaleza. Todo el recorrido está plagado de colorido y las especies se suceden con un gran gusto, delicado y elegante.

Wisteria
Glicina – dk tazunoki

El parque cuenta con una variedad de unas 150 especies de distintos tipos de flores. Un lugar diseñado con una exquisitez y una destreza propia de los japoneses. Entre finales de abril y mediados del mes de mayo es la floración, por tanto, el mejor momento para visitarlo.

Además, durante este tiempo se se celebra en Kitakyushu una fiesta llamada Wisteria Festival. Un evento en honor a la floración de la especie, que resultará un deleite de los sentidos para cualquier visitante.

Las flores en la cultura japonesa

Las flores se encuentran muy representadas en la cultura nipona. Es tanta la afición a las flores, que los japoneses aprovechan cualquier momento para representarlas. Así ocurre en sus magníficas cerámicas, sus figuras o sus fantásticos vestidos llenos de color.

Wisteria
Kawachi Fuji – Yevgen Pogoryelov / Flickr.com

Cuando se viaja por el mundo, se aprecian monumentos y parajes que hacen que el visitante se pare a meditar. Pero cuando se llega a Kawachi Fuji lo primero que debe hacerse es detenerse a contemplar cada uno de los diferentes tintes y matices.

Pese a que la flor más conocida y que simboliza a el país nipón es la sakura o cerezo, este enclave se centra en la hermosa flor de la glicinia. Una flor considerada una de las más antiguas de estas islas. Son originarias de Estados Unidos, China y Corea. Dentro de la especie existen varias clases.

En este túnel de Wisteria se puede disfrutar de una veintena de especies de distintos colores y tonalidades. Desde el púrpura más representativo al blanco, el negro, el rosa claro o el amarillo. Pero cuidado, algunas especies desprenden un embriagador perfume, pero son fuertemente venenosas. Su aspecto cautivador forma parte de la trampa mortal que albergan en su interior.