The National Gallery: una de las más famosas galerías de arte

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
16 junio, 2019
La National Gallery de Londres acoge algunas de las más valiosas pinturas de toda la historia del arte. Es, por ello, visita obligada en la capital británica. La entrada, además, es gratuita.

The National Gallery no solo es uno de los museos de arte más famosos de todo el mundo. También es uno de los más apasionantes por las numerosas obras maestras de la pintura de todos los tiempos que muestra. En definitiva, una visita obligada y de lo más placentera durante cualquier viaje a Londres.

Para los turistas, es imposible no hallar rápidamente la National Gallery. Se encuentra en un punto por el que cualquier viajero pasa más de una vez durante su estancia en Londres. Nos referimos a la emblemática Trafalgar Square.

De hecho, en esta escenográfica y grandiosa plaza, el monumental edificio de la National es su cierre en el punto más alto. Allí se encuentra desde el año 1832, pero no siempre estuvo aquí. Así que, a continuación, os contaremos muy brevemente parte de la historia de esta magnífica pinacoteca.

The National Gallery: una colección para el pueblo

Interior del museo
Galería de la National Gallery

La National Gallery tiene un origen distinto al de otros grandes museos con los que se puede equiparar, como el Louvre en París, el Ermitage en San Petersburgo o el Prado en Madrid. Mientras que en esos tres casos su origen se basa en las colecciones de la monarquía reinante, esa situación no es aplicable a la gran pinacoteca británica.

Esta se comenzó a formar por el impulso del gobierno y parlamento británico, que decidieron configurar un museo que sirviera para instruir a la población en el arte. Y para ello, se comenzaron a comprar obras y a recibir donaciones por parte de grandes fortunas y artistas tan importantes como William Turner.

De esta forma, se inauguró una primera National Gallery en 1824, pero no en su sede si no en otra de Pall Mall Street. Sin embargo, pronto aquel espacio se quedó pequeño, así que se decidió construir el actual edificio en la zona de Westminster. Una construcción que ha ido recibiendo añadidos y cambios conforme crecía la colección y variaban los criterios de exposición.

Debido a ese origen público, hoy en día la colección de la National Gallery sigue perteneciendo al pueblo británico. Y también por ese motivo, la visita a su exposición permamente es gratuita.

Un museo de solo pintura

Interior del museo
Exposición – Roberto Trombetta / Flcikr.com

Otra diferencia de la National Gallery respecto a los principales museos que se pueden visitar en el mundo, es que aquí solo hay pintura. No hay escultura ni obras de otras disciplinas artísticas.

Y es que las colecciones públicas británicas están muy estructuradas. Así, mientras las obras pictóricas se alojan en la National, las escultóricas y otras artes decorativas tienen cabida en el Victoria and Albert Museum. Y la arqueología se acoge en el British, donde están los célebres mármoles de la Acrópolis de Atenas.

Y la compartimentación de las colecciones nacionales de Gran Bretaña aún va más allá, ya que existe un criterio muy preciso para lo que se exponga en la National Gallery. Allí solo tiene cabida la pintura anterior al año 1900. De manera que todo lo posterior debe conservarse y mostrarse en la Tate Modern.

The National Gallery: grandes obras

"Venus del espejo" de Velázquez
‘Venus del espejo’ de Velázquez – Wikimedia Commons

Ahora que ya sabemos un poquito más de este increíble museo, ya nos podemos adentrar en las salas y dejarnos llevar por la magia de las muchas obras maestras que aquí se nos muestran. Lo cierto es que el repertorio es de lo más amplio, tanto por origen como por épocas.

Nuestro consejo es caminar por el museo con tranquilidad y dejarse sorprender por los cuadros que por allí van apareciendo.

Podremos ver la delicadeza flamenca del Matrimonio Arnolfini, pintado por Van Eyck. Pero también nos dejará sin palabras el encanto renacentista de la Crucifixión Mond de Rafael o el misterio de la Virgen de las Rocas de Leonardo. Por no hablar del colorido de los lienzos de Tiziano dedicados a Diana, diosa de la caza.

Igualmente, hay que pararse ante la sensualidad de la Venus del Espejo de Velázquez o delante de los elegantes retratos de Van Dick o Goya. Por no hablar de las distintas obras maestras que se muestran de Turner, con la imagen del Temerario remolcado a puerto destacando sobre el resto.

Y, para acabar, hay que pasearse ante joyas impresionistas y postimpresionistas salidas de los pinceles de Renoir, Monet, Cezanne o Van Gogh. En definitiva, la National Gallery es uno de los más fascinantes museos del mundo.

  • Corkran, A. (2016). The National Gallery. In The National Gallery. https://doi.org/10.5479/sil.386026.39088000409284
  • Ximénez, R. del C. (2006). La organización de los museos en el Reino Unido. Museo.Es Revista de La Subdirección General de Museos Estatales.