La Reserva Natural Dehesa de Abajo, un paraíso en Andalucía

· 1 junio, 2016

Andalucía es una comunidad autónoma que ofrece un gran número de posibilidades al turista. Su capital, Sevilla, esconde a solo 14 kilómetros un espacio natural de belleza y riqueza biológica sin igual. Es la Reserva Natural Dehesa de Abajo, un espacio protegido que alberga flora y fauna únicas. Los verdaderos amantes de la naturaleza no pueden perderse esta joya, hogar de cigüeñas blancas y flamencos que tiene, como diría la canción, un color especial.

Dehesa de Abajo, un edén en plena Andalucía

La reserva natural Dehesa de Abajo se encuentra situada en La Puebla del Río, muy cerca de la onubense aldea de El Rocío, famosa por su santuario y romería, y formando parte del Parque Nacional de Doñana. Es la zona de contacto entre las meridionales y boscosas tierras del Aljarafe y las marismas del río Guadalquivir, en las que habitan numerosas especies botánicas y animales.

La dehesa tiene una superficie de 617 hectáreas y alberga una serie de instalaciones entre las que se pueden destacar los observatorios de la laguna. Espacios perfectamente adaptados al entorno con la intención de no perturbar a los animales que en ella viven.

Dehesa de Abajo
Laguna de la Dehesa de Abajo – Alberto Berdugo Zamora / Flickr.com

A lo largo de los senderos que recorren este lugar veremos paneles explicativos y aclaratorios que llevan al centro de visitantes. En él, el turista podrá ver una maqueta de todo el territorio de la Dehesa de Abajo, fundamentalmente dividido en tres zonas que son la marisma, el acebuchal y el pinar. Cada una de ella presenta características y biodiversidad diferentes.

Respeto por la naturaleza

En cada zona que visitemos a lo largo de la dehesa encontraremos diferentes especies, todas deben ser tratadas con el máximo respeto posible, cuidando mucho de no ensuciar el entorno y siendo responsables con el ruido para evitar molestar a los animales.

Dehesa de Abajo
Dehesa de Abajo – Alberto Berdugo Zamora / Flickr.com

En la marisma podremos visitar los arrozales de Isla Mayor y disfrutar especímenes como flamencos o fochas cornudas, mientras que el pinar abundan los nidos de milanos negros o águilas calzadas.

Aunque sin duda, la atención recae prácticamente por entero sobre el acebuchal, hogar de la principal colonia de cría de la cigüeña blanca de toda España y la más grande del mundo. Allí hacen escala numerosas especies de paso migratorio, por lo que ofrece una magnífica posibilidad de observación de las aves.

Espacio para la biodiversidad

Dehesa de Abajo
Pinar en la Dehesa de Abajo – Jesús Rodríguez /Flickr.com

En este poderoso territorio a la ribera del Guadalquivir se ha llevado a cabo una labor de recuperación de especies en peligro de extinción. Es el caso del precioso felino nativo de la península, el lince ibérico. La zona del pinar ha sido el terreno elegido para la repoblación de este bello animal.

También viven en este espacio animales en peligro de extinción y de alto valor ecológico, como el águila imperial, el tejón o el zorro. En la Reserva Natural Dehesa de Abajo cada camino te lleva a descubrir tesoros de la naturaleza que harán las delicias de mayores y pequeños y que llenarán sus mentes de momentos inolvidables.

La Puebla del Río

La excepcional visita a la Dehesa de Abajo puede ser completada con un paseo por la localidad de Puebla del Río, municipio cercano al espacio natural que ofrece las mejores panorámicas de las marismas del Guadalquivir, río que baña todo el territorio, desde la Torre de la Guardia.

Dehesa de Abajo
Dehesa de Abajo – Paco Gómez / Flikcr.com

Una vez en la villa, es imposible irse sin visitar la ermita de San Sebastián, un pequeño templo del siglo XVIII, o la iglesia de Nuestra Señora de la Granada, un santuario mudéjar del siglo XVII con un campanario barroco.

Pero esta población sevillana convida a hacer uso y disfrute del turismo gastronómico en combinación con el turismo cultural. Tomar un refresco acompañado de sus conocidos quemaítos en una de sus numerosas terrazas de verano es un verdadero placer para los turistas.

“Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia.”

-Enrique Jardiel Poncela

Pero, ante todo, La Puebla del Río nos recuerda que el ser humano forma parte de la naturaleza y debe ser principal defensor de este bien respetando el medio ambiente y conservando entornos naturales como la Reserva Natural Dehesa de Abajo.