Recorremos la bella Costa Dorada

· 22 mayo, 2016

Las aguas del Mediterráneo regalan a España un rincón de encanto singular, la Costa Dorada. Situada en la provincia de Tarragona, se abre desde el norte hasta el Delta del Ebro. A lo largo del litoral encontramos pueblos de belleza y tradición que invitan al deleite de los sentidos, al disfrute y al sosiego de unas bien merecidas vacaciones. Recorremos la Costa Dorada y visitamos los pueblos más interesantes de este trozo de litoral.

La Costa Dorada y sus encantos

1. Vendrell y San Carlos de la Rápita

Estas dos localidades tienen como origen la época de la Reconquista y la repoblación de las tierras recuperadas por la corona española en el siglo X. Como consecuencia de esta, parte del territorio se cedió a la Iglesia, en este caso al monasterio de Sant Cugat. Los monjes serían los encargados de repoblar ambas zonas.

Vendrell en Costa Dorada
Vendrell – Castellbo / commons.wikimedia.org

Como resultado, y tras el paso de los siglos, han surgido dos hermosos municipios tarraconeses, Vendrell y San Carlos de la Rápita, ambos con mucha historia. Vendrell fue hogar y lugar de nacimiento del músico Pau Casals, que aún hoy está muy presente en los corazones de los lugareños. Tanto es así, que se conserva la casa museo del artista y el auditorio lleva su nombre.

“La música es el camino divino de decir cosas bellas y poéticas al corazón.”

-Pau Casals-

De San Carlos de la Rápita debemos destacar la bahía de los Alfaques. Este enclave natural nace de la unión de la península de Baña con el Delta del Ebro a través del istmo del Trabucador, donde podremos bañarnos en un pequeño lago salado.

Delta del Ebro
Delta del Ebro – vali.lung

Disfrutar del clima mediterráneo y  de las suaves playas de estos dos municipios es un privilegio al alcance de cualquiera. Playas maravillosas, galardonadas año tras año con banderas azules.

2. Roda de Bará

Roda de Bará se encuentra en la comarca catalana del Tarragonés. En ella encontraremos un arco de triunfo romano del siglo XIII a.C. El monumento recibe el nombre de Arco de Bará y forma parte del conjunto arqueológico de Tarraco, antigua villa romana. Situado sobre la Vía Augusta, se convierte en testigo viviente de una civilización esplendorosa.

Arco de Bará
Arco de Bará – Angela Llop / Flickr.com

Esta magnífica construcción nos abre paso a la Playa Larga, una imponente orilla de un kilómetro de longitud bordeada por un paseo marítimo que merece ser recorrido. Al final de este encontraremos escondida una pequeña cala en la que podremos surfear. Belleza y descanso se unen para forjar un pueblo de inmenso atractivo.

3. Salou y Vilaseca

A tan solo siete kilómetros de la ciudad de Tarragona divisamos la capital de la Costa Dorada: Salou. Esta villa es el principal destino turístico de la región, tanto por su ambiente fresco y festivo como por la viveza del entorno. Un poco más alejado encontramos Vilaseca, que alberga a su vez los núcleos urbanos de La Pineda y La Plana, lindando con Reus.

Salou en la Costa Dorada
Salou – sdecoret

Tanto Salou como Vilaseca poseen playas de ensueño y arena fina que harán las delicias de los amantes del sol y el mar. Las playas de Levante y de los Capellanes se sitúan allí, como también lo hace Port Aventura, el parque temático más visitado de España y sexto en Europa.

Mediterránea, Polynesia, China y México son las cuatro zonas temáticas en las que están repartidas las atracciones de Port Aventura, atracciones acuáticas, del tipo montaña rusa, lanzaderas, etc. Como colofón podremos acudir a varios desfiles en las avenidas del parque.

4. Reus

Reus
Reus – FRANCIS RAHER / Flickr.com

Es el municipio de nacimiento del más internacional arquitecto español, Antoni Gaudí. Cuenta, como no podía ser de otra manera, con un centro de interpretación sobre este relevante personaje. En él podemos encontrar objetos que pertenecieron al arquitecto, así como una sala de efectos especiales que alberga pequeñas representaciones de sus obras.

Reus es, además, un enclave de intensa actividad social y comercial que cuenta con numerosas ferias y exposiciones, así como notables festividades tradicionales de la región.

Si tenemos la suerte de poder acercarnos a las inmediaciones de este bello pueblo en junio podremos disfrutar de las llamada “tronadas”, en las que explotan decenas de morteros rellenos de pólvora y unidos entre sí. Un espectáculo de lo más ruidoso, pero digno de contemplar.