Qué visitar en Viena en una escapada de dos días

· 9 octubre, 2018
Viena es una ciudad monumental, llena de atractivos, pero hay algunos que son de visita obligada, como sus palacios o su catedral.

Viena es la ciudad de la música, de la inspiración, del arte y de la bella y ostentosa arquitectura. Son muchos los atractivos que hay que ver en esta maravillosa ciudad. Por ello, una buena organización es crucial para no perderte nada. Pues bien, para ayudarte a conseguirlo, te ofrecemos una guía de todo lo que puedes ver y visitar en Viena en dos días.

Qué visitar en Viena en dos días

Estamos seguros de que cuando llegues a Viena no vas a saber por dónde empezar, por eso esta guía te vendrá genial. Esta ciudad es tan encantadora que es imposible no caer rendido a sus encantos y querer caminar sin rumbo durante días.

Pues bien, aquí te decimos por dónde empezar y continuar este emocionante viaje de dos días en Viena:

Palacios de Viena

Palacio de Schonbrunn en Viena
Palacio de Schonbrunn

En dos días no podrás visitarlos todos, pero al menos te los mencionamos para que puedas elegir el que más te apetezca ver. Por un lado, puedes visitar el palacio Hofburg, residencia real durante 600 años. Aquí se recorren los Apartamentos Imperiales, el Museo de Sisi y la Platería de la Corte.

El palacio de Schönbrunn fue la residencia veraniega de los monarcas. La suntuosidad de su interior te dejará sin palabras, especialmente la Gran Galería. Y recorre con calma los jardines, son espectaculares.

Y, si te gusta el arte, el palacio Belvedere es hoy un magnífico museo de arte. Aquí se exhibe la mayor colección de obras de Gustav Klimt, entre ellas El beso.

Catedral de San Esteban

Catedral, una de las cosas que visitar en Viena
Catedral de Viena

Está considerado el templo religioso más importante de Austria, por lo que es uno de los lugares que hay que visitar en Viena sin excusas. Su estilo es gótico y llama la atención su tejado de azulejos, compuesto por 250.000 coloridas piezas.

También su fachada exterior es hermosa. No obstante, lo más imponente es su torre de 137 metros, que la convierten en el mejor mirador de Viena. Desde lo alto podrás obtener unas vistas impresionantes de la ciudad y alrededores.

Ayuntamiento

Ayuntamiento de Viena
Ayuntamiento de Viena

Hay muchas ciudades en las que al Ayuntamiento es uno de los mejores edificios que se pueden ver. Pues bien, en Viena es simplemente espectacular. Se construyó en el siglo XIX y es de estilo neogótico. Se ha convertido en todo un emblema de la ciudad y un atractivo turístico para los visitantes.

Durante el verano o el invierno es posible disfrutar allí de diversas actividades. Por ejemplo, cuando el frío llega, mercadillos navideños con vino caliente se ofrecen a ayudarte a quitarte el frío.

Ópera de Viena

Ópera de Viena
Ópera de Viena

Quizá hayamos tardado mucho en mencionarlo, pero es obvio que no podíamos hacer este artículo sin hablar de la Ópera de Viena, una de las más famosas del mundo. Se inauguró en 1869 y el edificio en sí es una belleza, aunque su interior es si cabe más majestuoso, por ello merece la pena descubrirlo.

Y como añadido, alrededor de la Ópera de Viena, encontrarás artistas varios y músicos que cada día tocan haciendo del lugar algo aún más mágico. Por no hablar de los bustos y placas conmemorativas con las que te chocarás a cada paso.

Ringstrasse

Ringstrasse de Viena
Ringstrasse

Otro de los atractivos que hay que visitar en Viena, o mejor recorrer, es su calle más famosa. En ella se encuentran los edificios y monumentos más representativos tales como la Ópera, el Museo de Bellas Artes, el Parlamento, el Teatro Imperial o la Universidad.

¿Lo mejor para conocer esta calle? Dejarse llevar… Solo camina y ve descubriendo por ti mismo cada rincón y lugar emblemático de la ciudad de la música. O, si lo prefieres, puedes descubrirla a bordo de un tranvía.

Karlskirche

Iglesia de San Carlos en Viena
Karlskirche

Para muchos es el edificio más hermoso de la ciudad, aunque esta vez, de estilo barroco. Se construyó en el siglo XVIII y resaltan sus dos majestuosas columnas, que imitan a la Columna de Trajano de Roma. También merece la pena mencionar su cúpula, cuyo llamativo color destaca sobre el gris perla de la piedra.

Parque de Volksgarten

Volksgarten en Viena
Volksgarten

Este parque está en pleno centro de la ciudad donde hace dos siglos atrás se elevaban las murallas defensivas que Napoleón y sus tropas destruyeron. El parque en sí es una maravilla, diseñado meticulosamente para que cada elemento combine a la perfección con el resto de espacios.

Aun así, no solo es naturaleza lo que podréis encontrar en él, sino que también veréis el monumento como homenaje a la famosa emperatriz Sisi, el Templo de Teseo y fuentes y estatuas varias, cada una con significados diferentes.

Estos son algunos de los lugares más destacados, aunque hay mucho más que visitar en Viena. Si te queda tiempo no olvides visitar el parque de atracciones del Prater, el más antiguo del mundo.

Estamos seguros de que disfrutarás este breve pero intenso viaje, porque Viena es espectacular. Querrás volver para disfrutarla más a fondo.