Praga en invierno, inolvidable

· 26 febrero, 2016

Praga es una de las ciudades más encantadoras de Europa. La majestuosidad de sus construcciones deja sin aliento a quienes tienen la fortuna de conocerla, no en vano, el casco histórico de la ciudad fue declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Pero si Praga es una ciudad fascinante, lo es aún más en el invierno, cuando la nieve decora las calles y techos de los antiguos palacios y edificios. ¿Te gustaría acompañarnos a descubrir lo mejor de Praga en invierno?

La majestuosidad de Praga

El castillo de Praga

El castillo de Praga forma parte de uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes y emblemáticos de Europa. El interior del complejo alberga, además del castillo, la catedral de Praga, el convento San Jorge, la basílica de San Jorge, el Palacio Real, las caballerizas, galerías de arte renacentista y barroca y muchas cosas más.

Castillo de Praga en invierno
Castillo de Praga – Kajano

El castillo de Praga fue construido en el siglo IX y fue la residencia de los reyes de Bohemia, presidentes de Checoslovaquia y emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico.

Este castillo es uno de los más espectaculares y grandes de Europa. De hecho, de los castillos más antiguos, este es el más grande con unas dimensiones de 570 metros de largo y una altura promedio de 130 metros.

Puente Carlos

Este puente atraviesa el río Moldava desde la Ciudad Vieja hasta la Ciudad Pequeña. Con una longitud de 516 metros y un ancho de 10 metros, el Puente Carlos posee el honor de ser el más viejo de la República Checa.

Puente de Carlos de Praga en invierno
Puente de Carlos – PetlisM

La construcción de este puente comenzó en el año 1357 y se finalizó a principios del siglo XV. Para aquel entonces, el Puente Carlos era la única y más importante vía de comunicación.

Este puente no solo es antiguo, sino que también es uno de los más hermosos: pisos de piedra, románticos faroles y esculturas a lo largo del mismo.

Catedral de San Vito

Esta espectacular e imponente catedral de estilo gótico data del año 1344, cuando fue colocada la primera piedra para su construcción. La catedral de San Vito es uno de los símbolos más reconocidos de Praga y la República Checa.

Catedral de Praga en invierno
Catedral de Praga – Santia

La catedral de San Vito es una de las más grandes de Europa, algunas de las estancias que la misma alberga son el Altar Mayor, la tumba de San Juan de Nepomuceno, el Panteón Real, la Capilla de San Wenceslao, el oratorio Real, las joyas de la Corona Checa, la biblioteca capitular y el Tesoro de la Capital, entre muchas otras.

Praga: belleza e historia en un solo lugar

Plaza de la Ciudad Vieja

La Plaza de la Ciudad Vieja es una de las más famosas y hermosas de la ciudad, si a eso le sumamos la nieve y las luces decorativas del invierno se convierte en una visión inigualable. Esta antigua plaza está ubicada entre la plaza Wenceslao y el Puente Carlos.

Ciudad Vieja de Praga
Ciudad Vieja de Praga – mashurov

Después de recorrer las estrechas calles de la ciudad resulta un verdadero placer descansar en este amplio lugar. Además de maravillarte con su arquitectura también podrás encontrar el mítico Reloj Astronómico, cuyo mecanismo del cuadrante astronómico data del año 1410.

Ópera Estatal de Praga

El teatro que sirve de escenario para la Ópera Estatal de Praga es absolutamente espectacular. El lujo y la antigüedad se unen para formar esta edificación que es capaz de trasladarnos en el tiempo.

Este teatro se fundó originalmente como “Nuevo Teatro Alemán” en el año 1888. Te recomendamos que no dejes de visitar este magnífico lugar y si además logras coincidir con alguna función lo disfrutaras mucho más.

“El antiguo esplendor y la belleza de Praga, una ciudad incomparable, dejó una impresión imborrable en mi imaginación”

-Richard Wagner-

El Callejón de Oro

Praga en invierno
Praga – Mariia Golovianko

El Callejón de Oro es una emblemática calle que se encuentra próxima al castillo. Esta calle se caracteriza por tener una fila de pequeños edificios que fueron construidos a finales del siglo XVI para albergar a los guardias de honor del emperador Rodolfo II de Habsburgo. Su nombre se debe a que más tarde numerosos orfebres vivieron en el lugar.

Praga es una ciudad simplemente asombrosa y en invierno es capaz de impresionar aún más a sus visitantes. Cada una de sus calles y sus puentes, su catedral y el castillo representan la apasionante y antigua historia de este magnífico país. ¿Te gustaría conocer Praga?