La Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes

En Castilla la Mancha existen lugares que son realmente mágicos. Villanueva de los Infantes es un ejemplo; su patrimonio arquitectónico la convierte en una hermosa villa manchega. La Plaza Mayor se destaca especialmente, veamos por qué.
La Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes
David Díaz

Escrito y verificado por el historiador David Díaz.

Última actualización: 10 agosto, 2020

Las plazas siempre han sido una de las partes más importantes de los centros urbanos. Eran lugares de reunión donde, generalmente, se concentraba la actividad comercial, el poder político y religioso. Hay plazas que son muy conocidas como, por ejemplo, la Plaza Mayor de Madrid o la de Salamanca, la Grand Place de Bruselas o la Piazza Navona de Roma.

Podríamos decir que toda ciudad importante tiene una plaza famosa. No obstante, existen lugares hoy en día rezagados respecto de los centros importantes que antaño tuvieron cierto protagonismo en la vida política, económica o cultural.

Un ejemplo de ello lo encontramos en la localidad de Villanueva de los Infantes, en Castilla-La Mancha. Se trata de una ciudad cuya gloria pasada quedó plasmada en sus edificios. La Plaza Mayor es uno de sus máximos exponentes; veámoslo con más detalle.

Villanueva de los Infantes, «el lugar de la Mancha»

Villanueva de los Infantes es una localidad situada en el sureste de la provincia de Ciudad Real, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, España. Parece ser que los orígenes de la ciudad los tenemos que buscar en la aldea denominada La Moraleja. Este pueblo dependió de Montiel, hasta que en el año 1421 fue convertida en villa independiente.

Tras la asunción de la autonomía, se generó una polémica en torno al nombre que debía adoptar la nueva villa. Tuvieron que transcurrir 60 años para que naciese la actual Villanueva de los Infantes; esto fue en 1480.

Desde entonces, la villa no paró de crecer. En el año 1573, Felipe II la proclamó capital del campo de Montiel, y allí establecieron la vicaría y la gobernación.

Villanueva de los Infantes adquirió relevancia en el ámbito cultural gracias a figuras como Francisco de Quevedo, Lope de Vega o Miguel de Cervantes. Es más, algunos investigadores sostienen la hipótesis de que «el lugar de la Mancha», donde empieza la narración de El Quijote, fue Villanueva de los Infantes.

Vista nocturna de la Plaza Mayor Villanueva de los Infantes.

En el siglo XIX, a pesar de que se le otorgó la categoría de ciudad, la localidad empezó a perder importancia cuando fue desposeída de la vicaría y de la gobernación.  En el año 1974, la ciudad fue declarada conjunto histórico-artístico, pues es considerada en sí misma una villa monumental.

Son muchos los edificios tanto civiles como religiosos que destacan en Villanueva de los Infantes. A continuación, vamos a centrarnos únicamente en la Plaza Mayor y en las edificaciones que la abrazan.

La Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes

La planta de la Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes tiene la forma de un trapecio rectángulo. Fue trazada a principios del siglo XVII y, junto a los notables edificios que la envuelven, conforma un magnífico conjunto monumental de estilo neoclásico.

A lo largo de su historia, este fue un punto clave de la localidad. Por ello, no es extraño que en ella se concentren el poder político y religioso. Todavía hoy se mantiene allí el Ayuntamiento, la Iglesia de San Andrés Apóstol y la Casa Rectoral.

El sur de la plaza está compuesto por edificios con balaustradas de madera sostenidas por zapatas. En los laterales, un conjunto de arcos de medio punto bajo los edificios ofrecen un espacio cubierto para el viandante. En la parte norte, en el costado oblicuo de la plaza y separado por una calle abierta al tráfico rodado, está el conjunto religioso.

La Iglesia de San Andrés Apóstol

La construcción de la iglesia empezó a finales del siglo XV y las obras continuaron a lo largo de todo el siglo XVI. Incluso algunos elementos datan del siglo XVII, como por ejemplo la portada que da a la plaza. Inicialmente, la iglesia se diseño con planta basilical y con elementos característicos del gótico tardío.

Iglesia de San Andrés Apostol, ubicada en la Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes.
Imagen: minube.com

Años más tarde, se añadieron dos capillas laterales que otorgaron al edificio una planta en forma de cruz latina. La capilla de la izquierda es la del Santísimo, mientras que la de la derecha es la de santo Tomás. Esta última da acceso a la sacristía.

El dilatado período de construcción del templo explica los diferentes estilos arquitectónicos que en él se pueden admirar. Por un lado, las cubiertas realizadas con bóvedas de estrella son un ejemplo del estilo gótico tardío. Por otro, encontramos aires del renacimiento en las portadas norte y oeste, construidas utilizando el estilo plateresco.

Un detalle que vale la pena destacar de esta iglesia es que en una de sus capillas, la de los Bustos, podemos contemplar parte de los restos de Francisco de Quevedo, quien murió en el Convento de Santo Domingo de Villanueva de los Infantes el 8 de septiembre de 1645.

El ayuntamiento

El edificio que alberga el actual ayuntamiento es otra de las construcciones que destacan en la Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes. Este está levantado en tres cuerpos; el primero y el segundo son los más destacados.

El primero está compuesto por un conjunto de arcos de medio punto que forman una bonita arquería. En el segundo, observamos un conjunto de balcones con frontón triangular, en tanto que los de la parte central, desde donde las autoridades presenciaban los festejos que se celebraban en la plaza, son de arco.

El ayuntamiento de Villanueva de los Infantes, ubicado en la Plaza Mayor.
Imagen: Ayuntamiento de Villanueva de los Infantes.

Esta misma estructura es la que tiene el edificio ubicado enfrente del ayuntamiento. La única diferencia es que este carece de la balconada destinada a las autoridades.

¡Inicia El Quijote en la Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes!

Como apuntamos anteriormente, se considera que Villanueva de los Infantes fue ese lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiso acordarse Miguel de Cervantes. Y no es de extrañar, pues sabemos que el autor de El Quijote tuvo relación con esta villa.

En la Plaza Mayor divisamos una representación escultórica de Don Quijote y su fiel escudero, Sancho Panza, que podría situarnos en el inicio de sus aventuras. ¿No te parecería una experiencia mágica sentarse en uno de los cafés de la Plaza Mayor e iniciar la lectura de esta maravillosa obra de arte en el mismo lugar donde se pudo inspirar su autor?