Villanueva de los Infantes, historia, belleza y patrimonio

Te vamos a proponer un viaje a La Mancha, a Villanueva de los Infantes, un pueblo lleno de historia, belleza y patrimonio. Esta es una de esas localidades que sorprende gratamente ¿Nos acompañas?

La rica historia de Villanueva de los Infantes

Estamos ante una población de la provincia de Ciudad Real que tiene una dilatada historia. En la zona se han encontrado interesantes restos prehistóricos de la Edad de Cobre (año 2.000 a.C.) y de la Edad de Bronce (año 1.800 a.C.).

Villanueva de los Infantes
Villanueva de los Infantes -santiago lopez-pastor / Flickr

Sin embargo, fue en los tiempos de los romanos cuando la ciudad pasó a tener más importancia. De esta época es cuando se conservan los restos de dos calzadas romanas. También veremos dos puentes romanos. Aquí destaca el de Treviño por sus grandes dimensiones, así como un viaducto.

Qué más saber de Villanueva de los Infantes

Los especialistas no descartan que en un futuro el patrimonio de Villanueva de los Infantes pueda aumentar por la existencia de indicios de otros asentamientos. El primitivo enclave se destruyó en la invasión árabe y fue reconstruido con el nombre Jamila. Se piensa que al tener origen hebrero, debieron de vivir familias judías anteriormente.

Villanueva de los Infantes
Villanueva de los Infantes – Tornillos / Flickr.com

La famosa batalla de Las Navas de Tolosa de 1212 pone fin al dominio árabe de la zona. Así, pasó a estar poblada por los caballeros de la Orden de Santiago. Luego su nombre cambió al de La Moraleja y a causa de su aumento de población, se tomó la decisión de hacerla independiente de Montiel. Por ello cambió nuevamene de nombre y pasó a llamarse Villanueva de los Infantes.

La población siguió creciendo hasta pasar de los 5.000 habitantes a mediados del siglo XVI. Felipe II la proclamó capital del Campo de Montiel en 1573. Al ser capital de Gobernación de la Orden de Santiago, fue muy influyente en las provincias vecinas y foco espiritual de La Mancha en el Siglo de Oro.

Villanueva de los Infantes fue importante también en la Guerra de la Independencia. Se debió a que era el principal cuartel contra los franceses de Manzanares y mantuvo la resistencia hasta que cayó en manos galas el 1 de enero de 1810. En 1895 la Regente María Cristina le concede el título de ciudad y ya en 1974 fue declarada Conjunto Histórico-Artístico.

Villanueva de los Infantes, ¿qué ver?

Esta villa se muestra con toda su majestuosidad, repleta de tesoros arquitectónicos. Su belleza nos envuelve en una mirada a un pasado lleno de historias de las que dan testimonio sus piedras legendarias.

Villanueva de los Infantes
Plaza Mayor – santiago lopez-pastor / Flickr.com

La vida giraba en esta ciudad alrededor del conjunto monumental de su Plaza Mayor, de principios del siglo XVII. En el sur de la plaza podemos ver una serie de balaustradas de madera que se sustentan por zapatas. Los otros dos lados tienen arquerías de medio punto. Y en el norte tenemos el espectacular broche arquitectónico del conjunto religioso que compone la Casa Rectoral y la iglesia de San Andrés.

Un recorrido por esta ciudad nos muestra en sus muchos lugares sus profundas señas de identidad. Entre ellas destaca la calle del General Pérez Ballesteros, una calle señorial que seguro era de las mejores de su tiempo.

Belleza civil

En lo civil destaca el Hospital de Santiago, del siglo XVII y origen medieval, o la preciosa alhóndiga con su patio. La Casa del Arco, por su parte tiene una belleza que te dejará impresionado en cada uno de sus detalles.

Villanueva de los Infantes
Casa Solar de los Bustos – Cruccone / commons.wikimedia.org

Otros sitios destacados y que no deben faltar en la visita son la Casa de los Estudios, la casa-palacio del Marqués de Entrambasaguas, el Tribunal de la Inquisición, la Plaza de San Juan o la calle Cervantes.

Todos ellos junto a múltiples edificios de culto religioso, como la ermita del Cristo de la Familia, la iglesia de la Trinidad y otros muchos. Entre ellos destaca el convento de Santo Domingo por ser el lugar donde murió Quevedo. Aún conserva su celda en el interior.

“Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.”

– Francisco de Quevedo –

Estamos ante una población que en la actualidad parece guardar con cierta discreción su gran patrimonio. Para el viajero es una ventaja, pues fuera de aglomeraciones puede disfrutar con mayor tranquilidad de la villa. Pero tiene todos los atractivos que su gran historia ha dejado como legado, y un presente que mira esperanzado en el descubrimiento de más patrimonio que hagan de ella referente del turismo en Castilla-La Mancha. Así que ya sabes, conoce Villanueva de los Infantes, ¡un tesoro que espera a que lo descubras!

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