La pequeña Isla Padar en Indonesia

24 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la especialista en Asia Oriental María Belén Acosta
Las magníficas playas de la Isla Padar, así como su fauna única y la variedad de actividades que ofrece, son motivos suficientes para que consideremos visitarla. ¡Conoce más a continuación!
 

A continuación, te proponemos admirar una de las islas menos conocidas del Parque Nacional de Komodo: la isla de Padar. Esta se encuentra justo en el centro de las dos islas principales del archipiélago, Rinca y Komodo, en Indonesia.

La isla de Padar cuenta con un paisaje único, compuesto por impresionantes colinas escarpadas que ofrecen, desde su cima, una panorámica espectacular de este rico entorno. Además, para aquellos que buscan vivir pequeñas aventuras, la isla ofrece desde rutas de senderismo hasta la posibilidad de nadar junto a los tiburones.

La isla de Padar

Padar es la tercera isla más grande del Parque Nacional de Komodo y brinda a los visitantes un paisaje único de colinas con zonas de bosque profundo y bordeadas por varias bahías de belleza sin igual.

En esta isla encontraremos tres playas de distinto color: una de color blanco perla, otra negra y una tercera de color rosado. Esta última es una de las pocas del mundo con esta coloración, gracias a un fenómeno que se debe a la pulverización del coral rojo mezclado con la arena blanca de la playa.

Playa rosada en la Isla de Padar, en Indonesia.

Hace años que los dragones de Komodo se extinguieron en la isla, pero aún pueden verse en el resto de islas que conforman el parque. Aún así, este sitio es el hogar de una gran variedad de especies, incluyendo otros grandes reptiles, pero también aves y mamíferos; se destaca sobre todo por su amplia biodiversidad marina. Tortugas verdes, mantarrayas, tiburones, delfines e incluso ballenas pueblan las aguas que rodean a la isla.

 

Visitando la isla de Padar

La mayoría de las rutas hasta la isla de Padar, incluidas dentro del Parque Nacional de Komodo, parten de Labuan Bajo. Desde este pueblo se realiza un recorrido de unas tres horas aproximadamente, donde podremos contemplarla a lo lejos y disfrutar del maravilloso paisaje marino. Si tenemos un poco de suerte, podemos incluso ser escoltados por delfines.

Ya en la isla, nos sorprenderá su particular paisaje montañoso rodeado por el mar. En cada pequeño rincón de esta isla casi deshabitada tendremos la oportunidad de practicar deportes acuáticos como buceo o esnórquel.

Normalmente, dentro del recorrido de la visita, se comienza por el conocido como secret garden. Aquí podremos sentirnos parte de una preciosa barrera de coral con más de 20 metros de altura y una riqueza de vida acuática de lo más particular.

Asimismo, tendremos la posibilidad de nadar junto a peces de colores brillantes, mantarrayas y cruzarnos con algún tiburón; sin dudas, toda una experiencia para los más valientes.

Tras la parada para comer, se ofrece a los visitantes la oportunidad de realizar una ruta de senderismo por la isla para disfrutar de la puesta de sol. Aunque cuenta con algunos puntos de desnivel, no es muy exigente físicamente y consta solo de dos kilómetros. Si vamos preparados, podremos conocer más rincones únicos de Padar.

Por último, también podremos darnos un capricho y bucear por la noche para observar algunas de las especies nocturnas que pueblan las costas de la isla. Aquí es cuando podremos observar la amplia variedad de nudis, tanto por color como por tamaño, que dejan su refugio bajo las rocas. Del mismo modo, también podremos ver numerosos crustáceos o la llamativa coloración de algunas especies de sepia.

 
Playa y costa en la Isla Padar, de Indonesia.

Consejos para disfrutar al máximo la visita

La isla de Padar se encuentra a poco más de 30 kilómetros de Labuan Bajo, un pueblo pesquero de la zona occidental del Costa de Flores. Aquí es donde recomendamos reservar estancia para visitar tanto la isla como el resto del Parque de Komodo.

La mejor época para viajar hasta Padar es en los meses de primavera y otoño, concretamente de abril a junio y de septiembre a noviembre, para tratar de evitar la época del monzón. Aún así, no debemos olvidar ir con ropa cómoda, llevar siempre agua con nosotros y protección solar. La isla tiene unas temperaturas altas y un alto nivel de humedad.

Además de realizar las rutas de senderismo, donde destaca la subida al cerro más alto de la isla, tampoco debemos dejar pasar la oportunidad de fotografiar sus tres playas de colores. Los deportes acuáticos como el buceo o el esnórquel están a la orden del día, por lo que no debemos olvidar el equipo y la licencia. En caso de no contar con ella, se ofrecen cursos rápidos en Labuan Bajo.

Finalmente, también podremos disfrutar de varios platos típicos como el plátano frito o escuchar la música de los lugareños. De hecho, existe la posibilidad de acampar por una noche en algunas zonas preparadas para el turismo. Como se puede notar, la Isla Padar presenta alternativas para todos los gustos.