Visitamos el espectacular Parque Nacional Volcán Tenorio

Visitamos el espectacular Parque Nacional Volcán Tenorio

Escrito por Adrián Pérez

Última actualización: 03 agosto, 2016

Al noroeste de uno de los más bonitos y coloridos países de Centroamérica, Costa Rica, nos encontramos con el Parque Nacional Volcán Tenorio, creado hace más de 20 años. En su territorio de más de 12.000 hectáreas se halla un gran macizo con varios cráteres y conos así como también el río Celeste (lleva ese nombre por el color del agua). ¿Te animas a una aventura entre volcanes y cascadas en Costa Rica? ¡Vamos entonces!

Parque Volcán Tenorio: virgen, selvático y natural

La región protegida es de gran valor ecológico, ya que una buena parte pertenece a un bosque que no ha sido modificado por el hombre (e incluso hay zonas donde ni siquiera ha pisado persona alguna). Gracias a ser una reserva se ha podido preservar a varias especies en peligro de extinción como el puma.

Río Celeste en el Parque Nacional Volcán Tenorio
Río Celeste – boivin nicolas

En las faldas del volcán nacen muchos ríos caudalosos que ayudan a la continuidad de la flora y fauna local, compuesta por robles, bromelias, helechos, orquídeas y hongos; así como por jaguares, monos, serpientes, peces e insectos.

De paseo por el Parque Nacional Volcán Tenorio

Más allá de tratarse de un área protegida, el turismo es una parte importante en este parque nacional. Se accede a él a través del Valle Central o de la carretera interamericana norte. La variedad de paisajes y la Estación Biológica el Pilón, que tiene la capacidad de albergar a 25 personas por noche, son solo dos de los motivos por los cuales visitar el lugar.

Parque Nacional Volcán Tenorio
Parque Nacional Volcán Tenorio – Henar Lanchas / Flickr.com

Hay que nombrar también el principal camino, llamado “senderos del Tenorio” que en sus 3 kilómtros de extensión permite aprender mucho sobre la naturaleza. La ruta en ascenso nos muestra los bosques vírgenes que podemos atravesar usando puentes de troncos. El punto más alto tiene un mirador para observar todo el complejo y el sendero termina en la parte más elevada: los Teñideros y los Hervideros.

Si bien el recorrido se hace por cuenta propia, los guías avisan que en caso de encontrar cuevas en los costados del camino no podemos acceder a ellas, pues acumulan gases tóxicos provenientes de la actividad volcánica. Incluso algunas de estas emanaciones podrían ser mortales para las personas.

Volcán Tenorio y río Celeste, los dos atractivos

Además del sendero y el refugio no hay dudas de que el parque tiene dos “estrellas”: el volcán y el río de color claro. Te hablamos sobre ambos:

Volcán Tenorio

Ubicado en medio del valle Bijagua, tiene una cumbre de 1916 metros y está formado por cuatro picos y dos cráteres gemelos. La extensión total del conjunto es de 225 km² y está cubierto por sabanas y bosques lluviosos y nubosos. Desde la cima se puede observar el río del mismo nombre, las llanuras de San Carlos y Guatuso, los lagos Arenal y de Nicaragua, el río Frío y la reserva de Caño Negro.

Volcán Tenorio
Volcán Tenorio – Ronald Zúñiga / Flickr.com

¿Te da un poco de temor que el volcán entre en erupción? Debes saber entonces que si bien se ha dicho que en 1816 escupió fuego no hay datos científicos que avalen esta teoría.

Desde 1989 se ha estudiado el potencial geotérmico sin resultados que indiquen potenciales erupciones. Sí hay fumarolas y palias burbujeantes en la cima, pero para llegar hasta ellas hay que cabalgar durante dos días. Puedes aprovechar igualmente las aguas termales con sus propiedades curativas.

Río Celeste

Río Celeste en Costa Rica
Río Celeste – Juan Carlos Martinez

Dentro el área de conservación Arenal-Tempisque del parque y en la confluencia de los ríos Quebrada Agria y Buena Vista (que descienden del volcán Tenorio) se encuentra este río peculiar debido a su coloración. En realidad se trata de un efecto óptico del reflejo de la luz solar con el silicato de aluminio que posee el agua.

“La naturaleza siempre lleva los colores del espíritu.”

-Ralph Waldo Emerson-

La leyenda dice que una vez que Dios terminó de pintar el cielo lavó los pinceles en este río. Además de su color extraño, en los alrededores se puede disfrutar de las cataratas, los Teñideros (donde el agua va cambiando de color), las aguas termales, el bosque tropical, la Laguna Celeste, las vistas al volcán y la Academia Bloominista.