Olite en Navarra, un pueblo medieval de cuento

· 6 febrero, 2016

A tan solo 42 kilómetros de distancia de la capital navarra, este pueblo en el norte español tiene mucho para ofrecerte. Olite tiene en su nombre toda la tradición castellana y romance, un rincón para perderse y escuchar historias de antiguas batallas. ¡Déjate asombrar por este hermoso pueblo!

Los orígenes de Olite

Si bien el nombre oficial de esta localidad es Olite, también se ha usado durante mucho tiempo el vasco Erriberri, que quiere decir “tierra nueva”. Sin embargo, el ayuntamiento acordó en 2011 que la denominación castellana fuera la aceptada.

Castillo de Olite
Castillo de Olite, Navarra – Chanclos

Como sucede en la mayoría de los pueblos que encontramos a lo largo y ancho de España, Olite también tiene origen romano. En el siglo I d.C se construyó una muralla para defender lo que posteriormente sería una villa medieval. En los alrededores del casco urbano se encontraron las ruinas de villas o estancias romanas. Pero casi todo lo demás data de la Edad Media.

Según se cree, fue el rey godo Suintila quien lo funda en el año 621 (cuando se vuelve a amurallar). En la baja Edad Media Olite fue lugar predilecto de los reyes de Navarra. Esto se puede ver en su magnífico palacio real, construido en el siglo XV por Carlos III el Noble.

De paseo por Olite

Emplazada a orillas del río Zidacos y declarada Conjunto Histórico Artístico, Olite nos espera con los brazos abiertos para mostrarnos toda su belleza.

Palacio Real

Es, sin duda, el icono de esta bella localidad. Un magnífico recinto del que se decía que tenía tantas habitaciones como días el año y que debió ser de los más importantes y bellos de su época en toda Europa.

Castillo de Olite
Castillo de Olite – Chanclos

El palacio es tan anárquico como hermoso: un conjunto de torres, galerías, murallas, jardines y estancias que dejan boquiabierto. Un edificio magníficamente decorado que llegó a tener incluso jardines colgantes.

Sin embargo, el tiempo, los avatares de la historia, el abandono y un terrible incendio a principios del siglo XIX lo redujeron a poco más que unas ruinas, que sin embargo, recordaban sus viejos tiempos de esplendor.

“Cuando el sol brilla y perfila de oro las almenas, aún parece que se ven tremolar los estandartes y lanzar chispas de fuego los acerados almetes.”

-Gustavo Adolfo Bécquer-

Lo que hoy podemos contemplar es un gran restauración realizada en los primeros años del siglo XX.

La iglesias de Olite

Tras conocer el palacio, el paseo por Olite debe llevarnos a la iglesia de San Pedro, la más antigua del pueblo. De estilo románico en sus inicios, fue ampliada en estilo barroco. La torre original tiene 54 metros de altura y, además, destacan los claustros románicos.

Iglesia de Santa María la Real
Iglesia de Santa María la Real – Chanclos

 

Otra iglesia muy bonita es la de Santa María La Real, construida en el siglo XV en estilo gótico, con una portada y un retablo renacentista impresionantes.

Otros lugarés de interés

Otro lugar de visita obligada es el Palacio Viejo, también llamado de los Teobaldos. Un edificio de planta cuadrangular que tiene su origen en una antigua construcción romana y que destaca por sus cuatro torres.

Palacio de los Reyes de Navarra
Palacio de los Reyes de Navarra – jorisvo

Al llegar a Olite y pasear por sus calles y alrededores habrá, además, una presencia que no pasará desapercibida por ti: las murallas. Aún se conservan varios tramos originales, construidos para demarcar el municipio y, por supuesto, vigilar la zona de los posibles ataques enemigos.

Todos los años, durante un fin de semana del mes de agosto, se lleva a cabo un precioso mercado medieval. Los pendones de la época y los espectáculos típicos son más que interesantes para que podamos aprender más sobre las tradiciones de esos siglos.

Los alrededores de Olite

En esta pintoresca ciudad no todo son muros, palacios e iglesias. Por si fuera poco, Olite nos regala un entorno natural increíble en el que puedes caminar por los encinares, los robledales, los hayedos y los sotos en los ríos Aragón y Arga.

Bárdenas Reales
Bárdenas Reales – pedrosala

Un punto realmente importante de tu visita será la laguna de Pitillas, con un hermoso observatorio de aves. También merece la pena visitar el Parque Natural de las Bárdenas Reales y la laguna de Rada, así como el Parque Eólico de la Guerinda.

Y, para concluir esta maravillosa visita por el pueblo y las tierras de Olite, debes conocer los dólmenes de Artajona, las ruinas de las poblaciones romanas Andión y Cara y los restos de Rada.