Un paseo por los palacios de Bruselas

· 23 diciembre, 2015

La capital de Bélgica tiene tantos atractivos turísticos que necesitaríamos varios párrafos para nombrarlos a todos. Y si hay algo que caracteriza a esta ciudad son sus majestuosos palacios… ¡Los hemos recorrido y te lo contamos a continuación! Te invitamos a dar un paseo por los palacios de Bruselas…. para viajar en el tiempo o sentirte de la realeza.

La capital belga nos da la posibilidad de comer el mejor chocolate del mundo o beber de las más deliciosas cervezas que hayas probado jamás… pero también nos permite conocerla íntimamente e inmiscuirnos en su pasado a través de sus hermosos palacios. No dejes de visitar:

1. Palacio Real de Bruselas

Está ubicado al sur, en la parte más alta de la ciudad. Es, sin duda, de los edificios más destacados de Bruselas y sede de la monarquía del país. Allí están las oficinas reales, salas de reuniones oficiales, habitaciones para invitados (en su mayoría jefes de estado) y algunos ministerios.

Palacio Real de Bruselas
Palacio Real de Bruselas – skyfish

Se empezó a construir en el siglo XIX según las órdenes del rey de los Países Bajos, Guillermo I. En el reinado de Leopoldo II se remodeló tal y como se puede ver hoy en día. Fue residencia real hasta 1831, desde ese momento los monarcas viven en el palacio de Laeken, en las afueras de la ciudad.

Se puede visitar desde el día 21 de julio (fiesta nacional) hasta inicios de septiembre de martes a domingo de 10 a 17,30 horas. Para llegar hasta el Palacio Real puedes optar por las líneas 1 y 5 del metro, las líneas 92 y 94 del tranvía y varias líneas de autobús.

2. Palacio de Coudenberg

Está debajo de la Place Royal. Sí, así como lo lees. Los vestigios del destruido y sepultado antiguo palacio de Bruselas sirvieron para construir ese parque. Sin embargo, guarda tesoros subterráneos que podemos visitar ingresando por el Museo Belvue.

Palacio de Coudenberg en Bruselas
Palacio de Coudenberg – Johan Bakker / commons.wikimedia.org

Las obras originales datan de los siglos XI y XII, en la colina de Coudenberg. En sus instalaciones vivieron diferentes familias: los duques del Barbante y de Borgoña, los archiduques Albert e Isabel y Carlos V.

Fue un símbolo del poder real hasta que en 1731 un incendio lo destruyó casi por completo. Luego, sobre las cenizas se decidió crear un área verde que hoy disfrutan residentes y extranjeros.

3. Palacio de Justicia

Es de los más grandes e impresionantes que encontrarás no solo en Bruselas o en Bélgica sino… ¡en toda Europa! No exageramos. Tiene una superficie de 26.000 m² y una altura que supera los 100 metros. Es la sede de los tribunales de justicia y se puede ver desde casi toda la ciudad.

Palacio de Justicia de Bruselas
Palacio de Justicia – Michel Piccaya

Su construcción comenzó en 1866 y terminó en 1883 (el arquitecto falleció 4 años antes de terminar la obra). Para poder llevar a cabo semejante edificio debieron demoler la friolera de… ¡3.000 casas! Al finalizar la Segunda Guerra Mundial los nazis lo incendiaron y se perdió la cúpula original. La actual es más delgada y alta.

La entrada es gratuita (otra excelente razón para visitarlo) y tiene dos plantas y un sótano, todo abierto al público.

“Bruselas es una joya, estamos en tiempos de celebración, es ideal como regalo.”

-Fragmento de la canción “Bruxelles” de Bénabar-

4. Palacio del Cincuentenario

Se trata de uno de los edificios más representativos de la capital belga y cuenta con un arco del triunfo con una cuadriga de bronce (similar a la Puerta de Brandeburgo de Berlín).

Se construyó como parte de la celebración por los 50 años del país desde su independencia. Alberga 3 museos: del Cincuentenario, de Historia Militar y Autoworld (con coches de todas las épocas).

Palacio del Cincuentenario
Palacio del Cincuentenario – mdmworks

Para llegar al palacio del Cincuentenario puedes optar por el metro (líneas 1 y 5), el tranvía (líneas 81 y 83) y el autobús (líneas 22, 27, 60 y 81).

Si quieres alejarte un poco del centro de la ciudad puedes ir rumbo al norte hasta el Palacio de Laeken. Sí, donde viven los reyes. Solo está permitido visitar los invernaderos públicos durante la primavera… pero vale la pena. La colección de plantas contiene ejemplares centenarios y especies exóticas en sus estructuras acristaladas. En las proximidades se ubica la iglesia Nuestra Señora de Laeken, por si crees que recorrer el jardín no es suficiente.