Marsella: todo lo que debes saber sobre la ciudad

Como probablemente ya debes saber, Marsella es una de las ciudades más importantes de Francia. Su clima, sus espectaculares playas y monumentos históricos la han hecho la consentida de Europa. ¿Te gustaría conocerla? Recorre junto a nosotros la historia de esta maravillosa ciudad y los lugares que no puedes dejar de conocer en tu próxima visita.

Marsella, un poco de historia

Marsella es la segunda ciudad más poblada de Francia. Esta ciudad se desarrolló con el nombre de Massalia, en un principio fue una colonia fundada por marineros alrededor de año 600 antes de Cristo. Todavía se conservan algunos restos que dan testimonio de esta antigua y rica cultura.

Fort St Jean en Marsella
Fort St. Jean – Salva Barbera / Flickr.com

En el año 1481 Massalia fue incorporada a la corona francesa y comenzó el vertiginoso crecimiento de la ciudad, gracias a varias alianzas estratégicas que se hicieron con el imperio otomano. Tras la revolución francesa la ciudad fue escenario de varios episodios cargados de violencia, represión y terror llevados a cabo por los seguidores de la monarquía.

Durante el siglo XIX hubo un rápido progreso, pero la ciudad sufrió grandes pérdidas durante la Segunda Guerra Mundial. Afortunadamente, después de estos oscuros episodios se pudo reconstruir casi en su totalidad.

¿Qué ver en Marsella?

Con una historia tan amplia y tan convulsa, no es de extrañar que Marsella ofrezca lugares llenos de atractivos, además de sus preciosas playas. Estos son algunos de los rincones que no puedes dejar de visitar.

Edificios religiosos

Entre los monumentos que debes visitar se encuentra la Basílica de Santa María la Mayor, un edificio de estilo románico-bizantino único en su estilo en toda Francia.

Basilica Nuestra Señora de Garde en Marsella
Basilica Nuestra Señora de Garde – Selden Vestrit / Flickr.com

Otro maravilloso templo es Notre-Dame de la Garde, una impresionante basílica que se encuentra sobre la cima de una roca caliza a 149 metros sobre el nivel del mar. Desde ella observarás unas fantásticas vistas de la ciudad.

Y no te olvides de la Abadía de San Víctor, construida cerca de las tumbas de los mártires de Marsella en el siglo V.

El Castillo de If

Esta impresionante construcción fue construida entre 1527 y 1529 para proteger la ciudad. Años después fue una prisión estatal.

Castillo de If en Marsella
Castillo de If – headzsquare studios / Flickr.com

Como curiosidad, parece ser que Alejandro Dumas se inspiró en la historia de uno de sus presos para escribir su novela El conde de Montecristo.

“Para toda clase de males hay dos remedios; el tiempo y el silencio.”

-Alejandro Dumas-

El Palacio Longchamp

Se inauguró en 1869 para conmemorar la llegada de las aguas del río Durance a Marsella. Alberga dos museos, el de Bellas Artes y el de Historia Natural. Además de las colecciones puedes disfrutar de sus hermosos jardines.

Palacio de Longchamp de Marsella
Palacio de Longchamp de Marsella – Okki / commons.wikimedia.org

Las calles de la ciudad

Simplemente caminar por Marsella ya es una delicia. Disfrutar de la animada vida de su puerto viejo, recorrer las callejuelas de barrios como el del Panier son experiencias que no olvidarás fácilmente.

Además, puedes aprovechar para entrar en alguna tienda y comprar los típicos jabones de Marsella, te sorprenderá la cantidad de tipos de jabones que hay.

Las Calanques

Un viaje a Marsella no estaría completo si no se hace una pequeña excursión a las Calanques. Se trata de un impresionante trozo de costa con acantilados, pequeños fiordos y calas escondidas.  Un paisaje en el que se mezclan a la perfección el color blanco de las rocas con el profundo azul turquesa de las aguas del Mediterráneo.

Calanques en Marsella
Calanques – Thibault Houspic / Flickr.com

Lo que debes saber antes de viajar a Marsella

Algo que debes tener muy presente es que Marsella no es una ciudad barata para pasar unas vacaciones, pero eso no quiere decir que no se puedan encontrar interesantes ofertas de alojamiento. Busca información y consejos de amigos que hayan viajado con anterioridad a esta ciudad y seguro que encuentras un sinfín de posibilidades que tu bolsillo te agradecerá.

La ciudad siempre es hermosa, pero si quieres disfrutarla en todo su esplendor, viaja en primavera. Es una de las mejores épocas para disfrutar de las playas de Marsella sin el aglomeramiento de miles de turistas.

Si llegas a la ciudad en cualquier otra época, no te preocupes, en Marsella el clima es el típico del Mediterráneo, los veranos son secos y bastante calurosos y los inviernos son suaves.

Marsella es una de esas ciudades que tiene todo: playas increíbles, un clima fabuloso y una historia y cultura sorprendentes. ¿Te animas a viajar a Marsella?

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