El Faro del Caballo en Cantabria y sus secretos

Pedro 21 octubre, 2015

Acompáñanos en este viaje a uno de los rincones más increíbles de la geografía española. Nos referimos al Faro del Caballo en Cantabria, un mágico lugar lleno de secretos que ofrece unas vistas impresionantes del Mar Cantábrico. 

Para ser exactos y concretos hemos de decir que el Faro del Caballo en Cantabria se halla ubicado justamente en la bella localidad de Santoña, célebre por sus excelentes costas y sus magníficas anchoas, únicas en el mundo por su increíble sabor.

Seguimos concretando en la ubicación del Faro del Caballo y en este caso hablamos del Monte Buciero, un escarpado y áspero terreno de la costa que provoca que el acceso a esta peculiar arquitectura sea realmente difícil, puesto que para llegar a ella hay que hacerlo bajando una angosta escalinata de más de 680 escalones. Sin embargo, el esfuerzo realmente merece la pena.

Faro del Caballo
Faro del Caballo – Jose Luis Lopez / Flickr.com

No obstante, no es el único acceso que se encuentra para llegar hasta las paredes del Faro del Caballo en Cantabria. Destinada al acceso de los marinos que llegaban en barco, hay una escalinata de más de 100 escalones para subir desde la costa. Eso sí, es en este caso el Mar Cantábrico quien dará su juicio final, puesto que con marea alta, esta estructura desaparece bajo el vaivén de las olas.

Cómo es el Faro del Caballo en Cantabria

Veamos a continuación algunos detalles de esta singular estructura cántabra. El Faro del Caballo está construido con una fachada a base de sillería y mampostería revocada. Además, se divide en un par de bloques, de ellos el primero estaba destinado a la vivienda del encargado del buen funcionamiento de la estructura, es decir, el farero.

Como suele suceder, el Faro del Caballo en Cantabria tiene forma cilíndrica, coronada por una gran linterna acristalada bajo la cubierta esférica. En su interior, un corredor de estrechas proporciones lleva hasta la parte superior, a unos 24 metros de altura sobre el nivel del mar.

Vista Faro del Caballo
Faro del Caballo – Raúl Hernández González / Flickr.com

Historia del Faro del Caballo en Cantabria

La historia del Faro del Caballo en Cantabria consta de más de 150 años desde que se levantó este espectacular edificio. De hecho, su funcionamiento y puesta en marcha tuvo lugar en el lejano 31 de agosto de 1863 y estuvo a pleno rendimiento hasta 1993, momento en que cesó la actividad debido a la complejidad para acceder a él.

Es curioso que, hoy en día, es el único faro que permanece inactivo como tal en toda la región. Sin embargo, ha encontrado una nueva vida como centro de peregrinación de los senderistas y aventureros más valientes, que se acercan por los escarpados riscos del Monte Buciero para admirar esta fantástica obra cántabra.

Otra curiosidad, la irregular escalinata que permite bajar hasta el faro fue construida muchos años atrás por los presos del penal de Dueso, muy cercano al lugar. Difícil trabajo para los privados de libertad que hoy nos sirve para poder acceder a un precioso rincón de Santoña.

“¡Oh sueño de felicidad! ¿Es esto en verdad La torre del faro que veo? ¿Es esta la colina? ¿Es esta la iglesia? ¿Es este mi propio país, el mío?”

-Samuel Taylor Coleridge-

Acceso al Faro del Caballo en Cantabria

Así pues, acceder hasta el Faro del Caballo en Cantabria a pie es toda una aventura reservada para los más osados. Atravesando los caminos que conducen hasta él, se puede disfrutar de impresionantes y profundos acantilados sazonados con fuertes defensivos que antaño sirvieran para la defensa marítima del lugar.

No obstante, la osadía de acceder al Faro del Caballo en Cantabria merece la pena, pues los 40 minutos de trayecto para llegar hasta la estructura a través de los 682 escalones son realmente espectaculares debido a las impresionantes vistas.

Escaleras al Faro el Caballo
Escaleras al Faro el Caballo – Sergio Gutierrez Getino

Y si lo tuyo es la naturaleza en estado puro, siempre puedes seguir tu ruta desde el Faro del Caballo hasta el Espacio Protegido de la Reserva Natural de las marismas de Santoña, Victoria y Joyel, un lugar precioso pleno de aves migratorias, cuyas especies únicas solo podrás ver en aquella zona.

Pero si lo tuyo es surcar los mares sobre embarcaciones a vela o motor, también puedes acceder hasta el Faro del Caballo en Cantabria por la costa. Ya decíamos que hay una escalinata de 111 peldaños para seguir esta ruta, por lo que puedes sumarte a los numerosos barcos que deciden llegar hasta este pintoresco lugar navegando por las aguas de Santoña.

Costa de Santoña
Costa de Santoña – José Antonio Larrasoaña

Así pues, no olvides que en Santoña tienes uno de los rincones más mágicos de la costa norte de España. El Faro del Caballo en Cantabria bien merece el esfuerzo de todo visitante para gozar de sus impresionantes vistas en su imperial ubicación.

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