Los famosos mosaicos de la ciudad de Rávena

24 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Begoña Ibáñez
Rávena es una pequeña ciudad italiana con un fabuloso patrimonio monumental. La belleza de los mosaicos que adornan algunos de sus edificios más antiguos es sublime.

En el norte de Italia, en la región de Emilia-Romaña, hallamos la ciudad de Rávena. Aunque no se trata de una urbe demasiado grande, la riqueza artística que esconde es más que sorprendente. Rávena es mundialmente conocida por sus monumentos bizantinos y paleocristianos, en concreto, por los bellos mosaicos que encierran esos edificios.

Los orígenes de la ciudad no se conocen con exactitud, pero estas construcciones ayudan a comprender que se remontan a la Antigüedad. Dichas obras están declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1996. Asimismo, constituyen un testimonio esencial de la historia de Rávena y de toda Italia.

1. El mausoleo de Gala Placidia

Mausoleo de Gala Placidia en Rávena
Techos del mausoleo de Gala Placidia

El primer tesoro de la lista es el edificio destinado a ser el enterramiento de la hermana del emperador Honorio, Gala Placidia. Fue ella misma quien lo mandó construir entre los años 425 y 430. Su arquitectura presenta una planta de cruz latina, pero estas no son las características mas destacables.

La forma del mausoleo deja paso a los auténticos protagonistas del lugar, los mosaicos que inundan toda la sala. Son los más antiguos de Rávena y su estado de conservación es realmente admirable. Gracias a ello, podemos examinar el grado de perfección de esta bella decoración.

La cúpula está cubierta de teselas que forman un cielo estrellado. En el centro vemos la cruz y los símbolos de los evangelistas. Mientras, diferentes temáticas se apoderan de las paredes: el martirio de San Lorenzo, el Buen Pastor, motivos vegetales, ornamentación geométrica, etc. Todo un compendio que llena de colorido el interior, una composición irrepetible.

2. La iglesia de San Vital de Rávena

Iglesia de San Vital de Rávena
Mosaicos de la iglesia de San Vital

Es una de las obras maestras fundamentales del arte bizantino. El templo se reformó y transformó expresamente por orden del emperador Justiniano, consagrando la iglesia a San Vital.

En ella, destaca una esbelta cúpula que se aleja de la arquitectura paleocristiana. Sin embargo, una vez más pasa todo a un segundo plano al entrar y contemplar la escenografía musivaria realizada entre el 546 y el 548.

El detallismo de estos mosaicos no se puede expresar con palabras, pues constituyen un ejemplo sublime de las artes decorativas en época bizantina. El tema central trata de Dios salvando a los hombres gracias a la eucaristía. Las teselas tienen un colorido muy intenso, recordando ligeramente a un estilo clásico.

El efecto conseguido es de una gran exuberancia. Alrededor de todo el interior se desarrollan diversas escenas del Antiguo y el Nuevo Testamento. Los mosaicos mas célebres son los que representan al emperador Justiniano y a la emperatriz Teodora con sus respectivos séquitos. Una decoración, sin embargo, que ellos nunca conocerán.

En definitiva, estamos ante toda una galería de retratos reconocibles elaborados minuciosamente. Aunque hay realismo, y fuera en la expresión de los rostros, el hieratismo sigue siendo un rasgo característico. No queda el más mínimo espacio por cubrir, por lo que el horror vacui es evidente.

3. El Baptisterio neoniano de Rávena

Interior del baptisterio neoniano
Cúpula del Baptisterio neoniano

A pesar de que la estructura de esta edificación es de las más antiguas de la ciudad, se remodeló ampliamente bajo el obispado de Neon, entre el 450 y el 475. Será en ese momento cuando se añadan sus hermosos mosaicos. El diseño octogonal del edificio es el usual en este tipo de baptisterios paleocristianos.

Lo que se sale de lo común es la ornamentación a base de teselas. El tema central lo encontramos al levantar la vista, en el centro de la cúpula: el bautismo de Cristo por San Juan Bautista en el Jordán. Además, alrededor se representan a los doce apóstoles. Encontrarás cientos de motivos para quedarte a contemplar estos mosaicos.

4. El Baptisterio arriano

Mosaico en el Baptisterio arriano
Mosaico en el Baptisterio arriano

Se trata de una de las construcciones de menor tamaño. Se erige a finales del siglo V, convirtiéndose en oratorio católico tras la condena del culto arriano. Una vez más, su arquitectura presenta una planta octogonal donde la decoración musivaria principal se sitúa en la cúpula.

Aunque la temática vuelve a ser el bautismo de Cristo, las diferencias técnicas e iconográficas quedan claras. Asimismo, una procesión de doce apóstoles rodea esta escena. Las paredes no están decoradas en la actualidad, pero las evidencias arqueológicas confirman que lo estuvieron en un primer momento.

5. Los mosaicos de la Basílica de San Apolinar el Nuevo en Rávena

Basílica de San Apolinar en Rávena
Basílica de San Apolinar el Nuevo

En principio, es muy probable que este templo se usara como iglesia palatina, habilitándose para el culto católico bajo la conquista bizantina. El edificio se construyó en torno al año 505 por orden de Teodorico el Grande y ya su aspecto externo es destacable. La fachada y el campanario cilíndrico llaman nuestra atención en primer término.

No obstante, el auténtico tesoro lo hallaremos en el interior. Hoy en día solo se conservan los mosaicos de las paredes de la nave central, pero son suficientes para dejarnos atónitos. Estas paredes se dividen en tres zonas diferenciadas, con escenas de la vida de Cristo en la parte superior.

En la franja central se plasman con las teselas imágenes de santos y profetas. En el sector inferior observamos los mosaicos más conocidos: el palacio de Teodorico y el puerto de Classe. Una mención especial merece la representación de la epifanía, con los nombres de los tres reyes magos escritos. En definitiva, una completa iconografía en la que detenerse.

6. La capilla arzobispal

Capilla arzobispal de Rávena
Capilla arzobispal – Incola / Wikimedia Commons

Esta edificación se levantó como oratorio privado de los obispos en el palacio episcopal, hoy convertido en museo. Entre las diferentes salas de sus galerías pasarás por diferentes y coloridos mosaicos: rosas, lirios y aves te transportarán a otro mundo.

Ya en el interior de la pequeña capilla, observaremos una plata en forma de cruz griega. La decoración musivaria recubre el interior por completo. En especial, destaca la singular imagen de un Cristo guerrero que aplasta al león y la serpiente, ambos símbolos del mal.

7. La basílica de San Apolinar en Classe

Basílica de San Apolinar
Interior de la basílica de San Apolinar

Este es el único de los ocho monumentos que no se encuentra en Rávena, sino en el cercano pueblo de Classe. Pero eso no quiere decir que carezca de interés, sino todo lo contrario. A nivel externo puede que sea uno de los edificios más majestuosos, construido en la primera mitad del siglo VI.

Las bellas columnas de mármol griegas relucen en el interior. De inmediato, nuestra vista se posará en el ábside y el arco triunfal, donde contemplamos la exquisita decoración a base de mosaicos. En la parte superior está Cristo con los cuatro evangelistas.

En cambio, en la parte más baja se nos presenta en el centro de un verde valle a San Apolinar, primer obispo de Rávena. Este aparece rodeado de los fieles, simbolizados en doce ovejas blancas. En resumen, una maravilla digna de ver.

8. El mausoleo de Teodorico en Rávena

Mausoleo de Teodorico
Exterior del mausoleo de Teodorico

Esta construcción completa la lista de las ocho localizaciones de Rávena declaradas Patrimonio de la Humanidad. Se encuentra a las afueras de la ciudad y se erigió por mandato de Teodorico el Grande hacia el 520.

Llama poderosamente la atención al no estar hecho en ladrillo, sino en mármol blanco de Istria. Es un edificio de planta circular con dos pisos. Sin embargo, en este caso la decoración es bastante austera y carece de mosaicos.

En resumen, no son pocos los motivos para conocer la hermosa Rávena. Incluso podrás presentar tus respetos al gran poeta Dante Alighieri, enterrado en esta ciudad. Esta es una urbe de fuerte atractivo artístico y cultural que no puedes dejar de visitar.

  • Cipriani, L., Fantini, F., & Bertacchi, S. (2015). El color en las piedras y en los mosaicos de Rávena: nuevas imágenes de los monumentos antiguos a través de la fotogrametría no convencional de última generación. EGA. Revista de Expresión Gráfica Arquitectónica. https://doi.org/10.4995/ega.2015.4052