Lège-Cap-Ferret un lugar de Francia muy especial

5 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Cristina Moreno
Playas espectaculares, degustación de otras frescas, paseos por infinitos muelles y un entorno natural de infarto. Así es Lège-Cap-Ferret.

Lège-Cap-Ferret es una preciosa región francesa de Nueva Aquitania, situada en el llamado Pays de Buch. Se trata de un paraíso costero que cuenta con varias poblaciones en el que no es nada extraño cruzarse con algún famoso pasando unos días de relax y descanso. ¿Quieres saber qué te ofrece este bonito destino? Pues sigue leyendo porque nosotros te lo contamos.

La bahía del Arcachón

Bahía Arcachon
Bahía Arcachon

Lège-Cap-Ferret es una zona abierta al océano Atlántico, pero a la vez protegida del mismo. Y ello, debido a que se trata de una bahía, la del Arcachon, que está protegida por el cabo Ferret, una lengua de tierra que casi cierra la bahía y que la protege de las frías corrientes de este océano.

A dicha bahía se abren las poblaciones de Lège Cap Ferret, Arès, Andernos de Bains, Audenge, Gujan Mestras, Verdalles y Arcachón, entre otras. Se trata de una bahía poco profunda, plagada de lugares de interés turístico tanto para los amantes de la naturaleza como para los amantes de la cultura, la buena gastronomía y el buen vino.

Las paradisíacas playas de Lège-Cap-Ferret

Playa en Lege-Cap-Ferret
Playa en Cap Ferret

Las enormes playas de arena fina y dorada, con sus características dunas y vegetación silvestre, son un signo de identidad de Lège-Cap-Ferret. Es todo un paraíso para los amantes del relax y los buenos baños.

Algunas de las playas más bonitas que puedes visitar en la zona son el Bassin d’Arcachon, la playa du Pilat con su impresionante duna, el Grand Crohot, la playa del Truc Vert, entre otras.

El cabo Ferret

Es un lugar de una belleza excepcional, uno de los imprescindibles si visitas esta localidad francesa. Se trata de un espacio natural protegido en el que se alza el faro de Cap Ferret. Con 53 metros de altura, se encuentra camuflado por los pinos mediterráneos de la zona. Desde él podrás observar todo el territorio y las pequeñas casas de los pescadores de la zona.

Le Petit Train de Lège-Cap-Ferret

Es una atracción turística que solo funciona parte del año. Lo podrás tomar cerca del embarcadero de la playa de Bélisaire entre los meses de abril y septiembre. Y con él podrás viajar hasta la playa del L’Horizon. Irás a bordo de un tren de lo más pintoresco entre las dunas de las preciosas playas de la zona.

El pueblo pesquero de L´Herbe

Casa de pescadores en Lège-Cap-Ferret
Casa típica de pescadores

Es uno de los pueblos más pintorescos de todo Lège-Cap-Ferret. Se debe a su arquitectura de chozas de pescador que se abren a la bahía. Allí la sombra se consigue por medio de las velas de los barcos, que sirven como toldos de las casas.

Al ser un pueblo ostrícola, hay una gran diversidad de lugares en los que degustar ostras frescas y de primerísima calidad. Todo un lujo del que disfrutar en este paraíso francés.

Además, en L´Herbe verás uno de los edificios más singulares de toda la zona, la capilla de la Villa Argelina. Es el último vestigio de una gran finca que a finales del siglo XIX se construyó en esta zona. Un edificio que data de 1885 y cuyo autor, León Lesca, había participado en la construcción del puerto de Argelia, de ahí el estilo oriental de la capilla.

El muelle de Andernos-les-Bains

muelle de Andernos-les-Bains
Muelle de Andernos-les-Bains

Es uno de los más largos de Francia, con 230 metros de largo. Es un muelle digno de visitar, al igual que los restos de la villa galorromana del siglo IV que se encuentra en las inmediaciones del muelle de esta localidad de Lège-Cap-Ferret. Además, encontrarás mucho ambiente gracias a la cantidad de restaurantes y tiendas que se abren a la zona.

La basílica de Notre-Dame de Arcachon

Es una basílica construida en estilo neogótico entre 1858 y 1860, pero cuyo origen se remonta a muchos años atrás. Así, ya en el siglo XVI existía una capilla que los habitantes de la zona edificaron para albergar una pequeña imagen que un monje franciscano oriundo de Burdeos, Thomas Illyricus, encontró en la playa de Arcachon tras rezar por dos barcos que corrían peligro.

Desde entonces, esa Virgen con niño está considerada como la patrona de los marineros y se puede visitar en la llamada capilla de los Marinos de esta basílica de Arcachon.