Las orillas del Nilo: viaje al Antiguo Egipto

· 13 febrero, 2016

El Nilo es la auténtica razón de ser del Egipto actual y sobre todo del antiguo, el mítico, el de los faraones y las pirámides. La gran arteria por la que circulaba la vida y en cuyas orillas podemos descubrir los restos de aquella enigmática civilización. Por esa razón, hoy en día el crucero por el Nilo, en múltiples variantes, es una actividad que desean hacer decenas de miles de turistas todos los años.

Los cruceros por el Nilo y las falucas

La oferta para realizar cruceros fluviales por el Nilo es de lo más variada en cuanto a categoría de las embarcaciones, camarotes y servicios, así como en su duración, que va desde 3 días hasta más de una semana.

Río Nilo
Río Nilo – WitR

De cualquier forma, el crucero por el Nilo es una experiencia única y el mejor modo de llegar hasta los vestigios más impactantes del Antiguo Egipto. Y todo ello siempre con unas vistas incomparables del cauce de agua, las falucas que navegan sobre él, las fértiles orillas verdes y las tierras desérticas de todo su entorno.

“Egipto es un don del Nilo.”

-Herodoto-

Vamos a simular este recorrido descendiendo por las aguas del río, desde más allá de la moderna presa de Asuán hasta prácticamente su desembocadura en el Mediterráneo.

1. Abu Simbel

Abu Simbel está en el extremo sur de Egipto, prácticamente en la frontera con Sudán. Allí se encuentra el gran templo de Ramses II, pero también un aeropuerto que atrae a los turistas para que desde aquí realicen su crucero descendiendo por el río.

Templo de Ramsés II en Abu Simbel
Templo de Ramsés II, Abu Simbel – Anton_Ivanov

Abu Simbel se encuentra en este emplazamiento, pero, como otros muchos templos faraónicos, esta no fue su ubicación original. Cuando se construyó la presa de Asuán en los años 70 del pasado siglo XX, se decidió desmontarlo piedra a piedra y reconstruirlo en el lugar donde está hoy.

Casi impresiona tanto esa reconstrucción, como su construcción inicial, cuando Ramsés II decidió levantar este grandioso complejo funerario para mostrarse como una divinidad e impresionar a sus enemigos de Nubia.

2. A los pies de la presa de Asuán

Prácticamente retando a la imponente presa de Asuán se encuentra el gran templo de Philae en honor de la diosa Isis. Evidentemente, tampoco se encuentra en su ubicación original, pero sin duda no su emplazamiento primigenio no pudo ser mucho más hermoso que el actual en la isla de Egelika.

Templo de Philae
Templo de Philae – Nestor Noci

Y también está movido de su asentamiento el insólito templo de Kom Ombo. Un templo bajo la protección de Horus y Sobek, representando con el halcón y el cocodrilo. Sin duda, este templo no es de los más famosos de Egipto, pero posiblemente sea de los más impresionantes.

El Valle de los Reyes, Luxor y Karnak

A estas alturas, el crucero por el Nilo nos ofrece uno de los conjuntos monumentales más grandiosos del planeta. En la orilla derecha del río se visitan los templos de Karnak y Luxor, ambos ejemplos del momento del máximo esplendor de la arquitectura faraónica.

Templo de Karnak
Templo de Karnak – Martin M303

Mientras, en la otra orilla se despliega el conjunto del Valle de los Reyes y edificios tan magníficos como el templo de la reina Hatshepsut. Es tal el interés de esta zona del Nilo, donde estuvo su vieja capital: Tebas, que incluso cuenta con su aeropuerto internacional, para que no sea necesario llegar en barco.

Las pirámides de Dashur

Vamos a citar unas pirámides diferentes a las famosas de Giza. Se trata de las de Dashur, ya muy cerca de la actual capital del país, a unos 40 kilómetros antes de llegar a El Cairo. En todo el conjunto de Dashur destaca la Pirámide Roja, debido al color de su piedra. Sin duda es una de las pirámides egipcias más hermosas, y también una de las mayores, ya que solo la superan las de Keops y Kefrén.

Pirámide roja en Dashur
Pirámide roja – fstockfoto

El Cairo, la capital

El crucero por el Nilo suele acabar en El Cairo, la populosa capital egipcia. Allí se dispone de todo tipo de servicios para los turistas. Y además de su mucho patrimonio en forma de mezquitas como la gran Mezquita de Alabastro o la interesante Ciudadela de Saladino, El Cairo es un destino inexcusable para los amantes del Antiguo Egipto.

Vista de El Cairo
El Cairo – tamarasovilj

Integrada ya en la población está la explanada de Giza con las famosas pirámides y la Esfinge. Pero, además, en la ciudad está el Museo Nacional, que atesora una de las mejores colecciones del mundo del arte faraónico.

Alejandría, en el delta del Nilo

Y para concluir de forma perfecta, parece oportuno llegar hasta la propia desembocadura del río Nilo en el Mediterráneo y visitar la ciudad de Alejandría.

Todo el itinerario hemos hecho esta aquí está cargado de mitos y de leyendas, pero el culmen es Alejandría, un lugar por el que han pasado algunos personajes claves como el propio Alejandro Magno que le dio nombre y la fundó, o el gran Julio César que conquistó la ciudad y a su reina: Cleopatra. En definitiva, el mejor lugar para acabar este recorrido.